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Archive for diciembre, 2011

Segundo año de este blog

31 dic

Queridos lectores,

Toca ahora hacer el repaso de la actividad del blog en este último día del año.


Pasado:

Como saben, este blog comenzó el 24 de Enero de 2010, que ahora parece una inmensidad de tiempo teniendo en cuenta todo lo que ha pasado. A veces releo los comentarios de algún post para buscar datos que dejé allí y resulta curioso ver cómo ha ido cambiando el tono de los mismos. Hace un año algunas de las cosas que se apuntaban parecían un tanto desmesuradas; hoy, casi cualquier barbaridad tiene unos mínimos visos de verosimilitud. Entre medias se han producido importantes recortes de prestaciones en España, tenemos una fuerte recesión a la vista, el paro en España supera el 21%, varios países europeos han necesitado ser rescatados financieramente, el norte de África y Oriente Medio son un polvorín y se habla francamente de una posible ruptura del euro; decir cualquiera de estas cosas en 2010 hubiera sonado a chirigota. La situación degenera, en tiempos históricos, bastante rápidamente (a años vista) pero en tiempos humanos es relativamente lenta porque los procesos toman meses para desarrollarse, y la psique humana poco a poco se va amoldando a la nueva realidad ya que por imperativo biológico establecemos una continuidad secuencial en lo que visto de otro modo parecería bastante abrupto.


Este año se han escrito menos posts (75) que el año pasado (93), aunque en general han sido más extensos y con un mayor número de posts invitados. Todas las cifras de estadísticas que ahora daré están referidas al año que va desde el 31 de Diciembre de 2010 hasta el 30 de Diciembre de 2011, ambos días incluidos.

El número total de páginas vistas ha crecido de una manera vertiginosa: de las 56.590 registradas el año pasado hemos llegado a las 670.000 este año (por tanto, 614.000 corresponden a este año en exclusiva). El número de seguidores registrados también ha crecido considerablemente: de las pocas decenas del año pasado hemos llegado a los 285 usuarios registrados (aunque hay 4 repetidos). En cuanto al número de visitas, durante el último año se han producido unas 257.000 visitas (con una media, por tanto, de 2,4 páginas vistas por visita). El número de visitas diarias ha crecido rápidamente durante al año, y así en la actualidad se superan sistemáticamente las 1.000 visitas diarias durante los días de diario y se está cerca de las 800 durante los fines de semana. El jueves 15 de Diciembre, justo después de la publicación del post “La Gran Exclusión” se produjo el récord absoluto de visitas en un solo día: 1.704.

El número de visitantes es lógicamente mucho más reducido:  un total de 71.910, de los cuales sólo el 27,97% son nuevas visitas. Muchas de las nuevas visitas son gente que entra por error en el blog buscando otra cosa y se van en seguida; es difícil hacer estadísticas sobre eso, pero lo detecto al mirar los informes diarios por el tiempo medio que se han pasado en el blog, sobre todo los visitantes de países que no son de habla hispana. Curiosamente, hay bastantes lectores en muchos países que deben entender la lengua de Cervantes a pesar de no ser la propia del país, a juzgar el tiempo medio que se pasan en el blog.

Por países, quien se lleva la parte del león es España con 252.000 visitas, seguida a distancia por Argentina (11.500), México (6.000), Chile (2.200), Italia (2.000), el Reino Unido (2.000), Uruguay (1.700), Colombia (1.600), EE.UU. (1.500), Venezuela (1.400), Francia (1.200), Alemania (1.100) y así un largo etcétera hasta llegar a 111 países, 81 si descartamos todos los países que tuvieron un tiempo medio de visita igual o inferior a 20 segundos. Para los 12 países cuyo nombre he mencionado explícitamente los tiempos medios de estancia por visita son considerables, desde el mínimo de 2,15 minutos por visita de los EE.UU. hasta los 3,25 minutos por visita de Argentina.

Los 10 posts más vistos son “Digamos alto y claro, esta crisis no acabará nunca” (2010) con 13.500 visualizaciones, “Antes de la ola” (2011) con 6.800, “Por qué se despilfarra tanto” (2011) con 6.400, “El peor escenario posible” (2010) con 5.700, “Mensaje en una botella” (2011) con 5.500, “La nueva recesión” (2011) con 4.600, “Energía libre, motor de agua, el legado de Tesla y otros desvaríos” (2011) con 4.600, “El mejor escenario posible” (2011) con 4.600, “Cuando la demanda supera a la oferta: razones estructurales de los altos precios del petróleo” (2011) con 4.500 y “La amenaza saudí” (2011) con 4.300. Salvo “Digamos alto y claro: esta crisis no acabará nunca” y “El peor escenario posible” los posts más destacados son de este año, lo cual es lógico dado el rápido crecimiento del número de lectores, aunque los posts que ocupan el puesto 2º y 3º son de finales de año (18 de Noviembre y 20 de Septiembre, respectivamente).

Presente:

Las estadísticas que acabo de dar podrían proyectar una imagen de triunfalismo, de que el mensaje está llegando. Nada más lejos de la realidad, por desgracia. La mayoría de los visitantes son recurrentes, aunque no sé cuál es el tiempo medio de re-visita. Si aventuramos que en media un visitante vuelve cada dos días, y desdeñando los visitantes accidentales tenemos que 257.000 visitas / 180 días de recurrencia = unos 1.400 visitantes diferentes, cifra que me parece bastante realista; posiblemente esta página tiene detrás una comunidad de entre 1.000 y 2.000 personas, repartidas por todo el mundo, aunque mayoritariamente en España. Quizá me equivoco y la re-visita media es de una vez cada cuatro días y así la cifra final podría sería el doble de la que menciono. Qué más da. Igualmente es una proporción ínfima de la población. Si miramos en el caso particular de España, aún cuando hubiera unos 4.000 peakoilers convencidos (la comunidad de Crisis Energética ya es de ese tamaño aproximadamente), eso no es ni el 1 por 10.000 de la población española (y no toda la comunidad pertenece a ese país). De hecho, una parte importante de los lectores de este blog viene sin duda de Crisis Energética, así que al final tampoco se ha ampliado mucho la base. Si este blog fuera uno dedicado a compartir recetas de cocina pues sus estadísticas estarían muy bien, pero evidentemente como página dedicada a crear concienciación sobre nuestros problemas de sostenibilidad es un rotundo fracaso.


Quizá después de este baño de realidad alguno se sienta desmoralizado. No es ésa la actitud que hay que tomar. Lo que hay que comprender es que un simple blog, o páginas como la de Crisis Energética, no bastan para crear esa necesaria concienciación. Son un punto de partida, una herramienta más, pero no son ni de lejos el final del camino. Hay que hacer más, hay que ir más allá. Si cada lector asiduo de este blog consiguiera tras un mes convencer a otra persona pasaríamos de ese exiguo 0,01% a otro también insignificante 0,02% de la población. Si los lectores, los viejos y los nuevos, consiguieran al cabo de otro mes convencer cada uno a otra persona más, entonces serían ya el 0,04% de la población, tampoco muy estimulante. Pero siguiendo así al cabo de un año el número de lectores llegaría a ser un increíble 40,96% de la población, y el lector más veterano sólo habría tenido que convencer a 12 personas más en un año: es una vez más la magia de la función exponencial. Por supuesto que tal cosa no va a pasar, pero lo que ilustra este ejemplo tonto es que hay mucho que se puede hacer si los lectores de este blog toman una posición activa. Ésta es la base del marketing viral, y por ello mismo los lectores no deben desdeñar su propia capacidad de influir en la sociedad a nivel individual. Las crecientes dificultades económicas y sociales, además, hacen a la población más receptiva a buscar las causas profundas de lo que pasa y abren esa ventana de oportunidad que comentábamos en el post anterior. En suma, lector, que leer The Oil Crash está bien, pero si realmente cree que hace falta impulsar un cambio social levántese de la silla y ponga su granito de arena.


Futuro:

Se pretendía que poco a poco The Oil Crash evolucionara del mero análisis de la situación de la crisis energética, económica, social y ambiental y se encaminase a la divulgación de soluciones prácticas. No ha sido así, aunque durante el último año se han publicado varios posts -mayoritariamente invitados- en esa dirección. Ha influido mucho en esta falta de orientación del blog hacia temas prácticos de resiliencia mi propio retraso en el paso a la vida B porque justamente estoy en un momento de expansión profesional, aunque pudiera parecer lo contrario. Como no tengo tiempo de ir a cultivar patatas (quizá lo hagamos esta primavera…) sigo haciendo aquello para lo que he sido entrenado, que son análisis de los factores de gran escala, macroeconómicos. Tales análisis no son inútiles, especialmente teniendo en cuenta la cantidad de sesudos análisis en la prensa de pago que van diciendo que se puede recuperar la senda del crecimiento y cosas por el estilo, cuando ya sabemos que esta crisis no acabará nunca por una imposibilidad física del planeta de sustentar más crecimiento a gran escala. Al lector asiduo también le pueden ser útiles los posts de The Oil Crash para sus argumentaciones y como fuente de información para contrarrestar tantas cosas que se van diciendo por ahí, desde los yacimientos de gas de esquisto que nos tienen que salvar (va a ser que no) hasta todas las entelequias termodinámicas de motores de agua, magnéticos y zarandajas varias. Sin embargo la lectura de este blog no debe ser un acto solitario y recreativo, sino una invitación a la actuación en el plano de la concienciación. Habiendo claramente fallado en la propuesta de soluciones prácticas (para las cuales, de todos modos, hay otros foros donde acudir), a lo que por cierto también contribuye mi convicción de que hace falta cierta organización a gran escala, el objetivo del blog para el año que viene será el de contribuir a la concienciación y movilización de sus lectores en esta ventana de oportunidad que tendremos durante los próximos meses pero que no durará eternamente, aunque eso no quiere decir que no sean bien recibidas contribuciones sobre consejos útiles que aumenten nuestra resiliencia (e incluso me interesaría abrir una serie sobre consejos prácticos para ahorrar en medio de una mayor presión inflacionaria sobre los precios y/o deflacionaria sobre los salarios). Tampoco se crea el lector que el blog avanzará en la dirección de convertirse en un panfleto: como cada uno ha de ocuparse de aquello que se le da mejor mi intención es ir aportando argumentos sólidos y documentados como base de las discusiones necesarias; desde el punto de vista del análisis la línea será por tanto continuista, aunque el foco del análisis tenderá ser más centrado en las discusiones de fondo en cada momento.

A raíz de la última previsión que hice en el post anterior los lectores han especulado con el abandono del blog por mi parte. Ciertamente me gustaría que esta aventura tuviese una duración finita, y que la conclusión de este blog llegase porque el nivel de concienciación de la sociedad sobre el problema del Peak Oil y de la falta de sostenibilidad de nuestro modelo económico fueran tales que no hicieran falta blogs amateurs como éste y el tema fuese abordado por verdaderos especialistas y explicado en prensa generalista; me gustaría por tanto que el blog concluyese debida a la consecución última de sus fines, que no son otros que concienciar a la sociedad. No parece que eso vaya a suceder pronto, así que me temo que seguiré una temporada en la brecha. Otra cosa que pudiera suceder es que por motivos personales (esencialmente, falta de tiempo) yo decidiera pasar a un segundo plano; en ese caso buscaría a alguien que llevase el peso del blog (que por eso se llama The Oil Crash y no el blog personal de Antonio Turiel) y yo contribuiría más esporádicamente. Por último, y mi comentario del post anterior iba más por ahí, el mantenimiento de este blog puede causar dificultades de tipo legal en algún momento. Es extremadamente improbable a día de hoy (a fin de cuentas, no se está haciendo nada malo, sino más bien aburrido), pero a medida que la sociedad degenere (y en función de la velocidad y profundidad con la que lo haga) mantener un discurso que se puede entender como crítico, o albergar comentarios que se pudieran considerar como contrarios al orden legal, podría eventualmente causar la sanción o clausura del blog. Como digo, es realmente remoto a día de hoy, pero es la amenaza más concreta que yo le veo al blog.


En resumen, que para 2012 yo preveo una línea continuista del blog, incidiendo posiblemente en los análisis sobre las cuestiones de fondo a debate en las discusiones públicas, e intentando mantener cierta presencia de las contribuciones de tipo práctico. Ahora, a ver que tal se nos da.


Que tengan todos Vds. una buena entrada de año, y un Feliz 2012.

Salu2,
AMT

 

Predicciones para 2012

27 dic

Queridos lectores,

Acabando por fin este aciago 2011 es el turno de intentar vislumbrar qué nos depara el 2012, que de momento no se presenta demasiado bien, en especial en relación a la crisis sistémica que nos está tocando vivir. El próximo año se presenta bastante complicado, volátil, poco dado a los pronósticos, aunque algunas tendencias se adivinan claras. Sin embargo, antes de enunciar algunas de esas tendencias y su previsible (aunque no segura) continuación, hagamos un repaso rápido de las predicciones que hacíamos ahora hace un año para ver hasta qué punto se han cumplido y cómo interpretamos el éxito o fracaso de tal previsión.

  • Tensión en el mercado del petróleo: El desfase entre oferta y demanda que se intuía el año pasado ha cobrado carta de naturaleza: el último informe mensual de la Agencia Internacional de la Energía (Oil Market Report) certifica que tenemos un déficit de producción que ha llegado a ser algún trimestre de 1,4 millones de barriles diarios (Mb/d), y la tendencia actual no es a disminuir este déficit. Ya discutimos en su momento que ésta es una de las causas estructurales de los observados altos precios del petróleo y de que la nueva recesión que ahora comienza se verá agravada en algún momento próximo por esta causa. Los precios del barril efectivamente superaron la marca de los 110$ en los dos primeros meses del año, gracias en parte a la guerra en Libia. El precio del barril, como se decía, picó hacia Mayo en un barril a poco más de 120$ y efectivamente parecemos estar entrando en una recesión global. Para mi sorpresa, esta previsión ha resultado ser bastante acertada.
  • Precios de los carburantes: Como se anunciaba, se han mantenido por encima del nivel de precios que cabría esperar mirando el bienio 2007-2008. Ha habido inestabilidades en muchos países por los altos precios en general, en particular en países del Norte de África y Oriente Medio, como relatábamos en el resumen del año. No ha habido una disrupción catastrófica del flujo de petróleo (se apuntaba el riesgo de una explosión iraní) pero sí que ha habido problemas relevantes, como en el caso de Libia. La predicción ha sido, por tanto, bastante correcta.
  • Revueltas de los alimentos: Sorprendentemente esta predicción parece haber sido bastante acertada, como discutimos aquí al comenzar las revueltas, aunque en general no se ha reconocido el papel de la carestía de alimentos hasta hace bien poco. Los frutos a más largo plazo del acaparamiento de tierras en África están aún por ver.
  • Segundo crash inmobiliario en España: Rotundamente, no. Continúa habiendo un aterrizaje de precios y hay graves problemas en el sector, pero los precios no han colapsado sino que van cayendo progresivamente. Se apuntaba a que los bancos no podían permitirse una devalorización excesiva de estos activos, y así parece que ha sido, que no se ha permitido un ajuste tipo libre mercado.
  • Colapso inmobiliario, bancario y del euro: Las afirmaciones no eran tan rotundas como parece indicar el epígrafe, y en algunos aspectos han sido correctas: las cajas se han visto obligadas a convertirse en bancos y muchas de ellas han tenido que ser rescatadas con fondos públicos. España no ha caído pero el Banco Central Europeo (BCE) ha tenido que intervenir decididamente para comprar deuda española e italiana, que ya estaban en zona de peligro por los altos tipos de interés que se les exigía. El resultado son unas tablas: las cosas no han ido de la peor manera posible (en el post se aventuraba que gente inteligente conocedora del problema lo evitaría) pero no acaban de ir nada bien.
  • Hiperinflación: Definitivamente, no. El dinero no circula, y eso evita un reflejo directo en los precios. En Europa no se ha imprimido tanto dinero (“incrementado la masa monetaria”, se diría) como en EE.UU., y EE.UU. en esencia se aprovecha de la condición del dólar como moneda de reserva internacional. Eso sí, los EE.UU. están exportando por esta vía inflación hacia otros países, que sí que están sufriendo inflaciones importantes (como China) pero sin llegar a la hiperinflación.



Tras este repaso, veamos qué tendencias pueden manifestarse el año que viene con mayor o menor probabilidad. Este año el ejercicio es especialmente difícil, y ruego por tanto que el lector me disculpe por los fallos por exceso y por defecto que sin duda cometeré.

  • La Gran Recesión, segunda parte: La evolución de los indicadores avanzados muestran que la mayoría de las potencias económicas del mundo entrarán en recesión en los próximos meses, en una recesión que posiblemente sea tan profunda como la que se experimentó en 2008-2009. En el caso de España la profundidad de la recesión va a ser, con una gran probabilidad, dramática: retroceso del PIB que puede superar el 4% y aumento del paro en entre medio millón y un millón de personas más. Eso supondría elevar la tasa de desempleo hasta el 27% en el peor de los casos, aunque si las cosas van muy mal es probable que muchos emigrantes y unos cuantos españoles busquen su vida por otros lares, con lo que el desempleo no pasaría del 25% de la población activa; aún así, alarmantemente elevado, especialmente por el aumento de hasta un millón más de los parados de larga duración (más de 24 meses en el paro). Las medidas del Gobierno español para favorecer la contratación por bajo precio pueden conseguir reducir un poco estos índices de desempleo, sobre todo entre los más jóvenes. En todo caso, la caída del empleo, el empleo precario y la previsible reducción generalizada de sueldos (de la cual podemos ver un aperitivo en el próximo Consejo de Ministros) reducirán la capacidad de consumo y agravarán la recesión, que puede alargarse. En otros países desarrollados los problemas serán similares, aunque en general a una escala sensiblemente inferior a la española.
  • Quiebra de grandes empresas: Algunas grandes empresas multinacionales de glorioso pasado se verán abocadas al cierre total o parcial. Automovilísticas y aerolíneas están en la primera línea de fuego, y en el caso de España también las inmobiliarias. Marcas de consumo pasarán malos momentos por la caída de la demanda en una situación que ya no era boyante.
  • Generalización de las revueltas: Los precios de los alimentos siguen en valores estadísticamente altos, como refleja el índice que elabora la FAO. Este índice ha bajado un poco desde máximos pero parece tener una cierta tendencia a continuar alto, tanto como lo haga el precio del petróleo, que como hemos apuntado arriba no parece que vaya a bajar por el momento. En los países más desfavorecidos hay que unir a esto la falta sistemática y repetida de ciertos combustibles, sobre todo de diésel, la cual se está observando por todo el planeta (para ver las noticias más frecuentes sobre este tema y otros relacionados consultar Energy Shortage). En el caso de los países más desarrollados hay un creciente descontento popular por el deterioro de las condiciones de vida causados por culpa de la crisis que no cesa (como relacionamos en el resumen anual) y la angustia de que se esté produciendo sordamente La Gran Exclusión. En los países emergentes, el hundimiento de sus mercados naturales, los países ricos, minará su crecimiento y causará tensiones. La recesión que se desarrollará durante 2012, y los continuos recortes de prestaciones en el caso de Occidente, favorecerán que más gente se manifieste en la calle, que las protestas sean más continuas y que en general sean más violentas.
  • Creciente autoritarismo: La dificultad para lidiar con la protesta popular y la creencia por parte de los líderes políticos de que las recetas para combatir esta crisis que no acabará nunca consisten esencialmente en austeridad o en más BAU, con la tutela creciente de organismos como el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial, llevará a muchos gobiernos occidentales a apostar por la represión como único medio para mantener la paz social e implementar las reformas. En contraste con la represión del Movimiento 15M o de Occupy Wall Street observada en este 2011, en 2012 muchos países aplicarán la mano dura para contener las protestan y comenzarán a legislar en contra de las libertades individuales. Occidente comenzará así a avanzar hacia el establecimiento de dictaduras de facto. En el caso de los demás países, la represión violenta, sangrienta a veces, será moneda común.
  • Posible colapso de algún productor esencial: Varios países productores de petróleo y otras materias primas energéticas están en una situación comprometida. Al margen de Siria, donde hay un connato de guerra civil, pero que tiene menos peso geopolítico, hay tensión internacional alrededor de Irán donde, conviene no olvidarlo, estuvo a punto de triunfar una revolución hace dos años. Otro país con graves problemas es Kazajstan, el cual es clave no sólo por su petróleo sino por su uranio. Además de estos, los países donde triunfó la denominada “primavera árabe” no se han estabilizado y podrían recaer. Y aparte prácticamente cualquier otro país productor podría caer en revueltas, tales son los desequilibrios que se agolpan a escala global. Si algún país exportador de petróleo sufre un grave trastorno la afectación sobre el suministro de petróleo puede agravar las tensiones actuales y enviar los precios a niveles excesivamente altos, hundiendo aún más a Occidente en la recesión. No es seguro que pase, pero los riesgos crecen con el tiempo.
  • Escasez global de diésel: Por diversos motivos que analizaremos en un post futuro, falta diésel en todo el mundo. En algún momento esta escasez puede hacerse patente incluso en Occidente, aunque por el momento tal posibilidad parece remota. En todo caso, esta escasez va a causar problemas en el comercio, en el mantenimiento de infraestructuras en muchos países, agravar las protestas, etc.
  • Rescate financiero en Europa: Este aspecto es el más complicado para mi de vislumbrar con claridad, porque el curso final de los acontecimientos depende mucho de las decisiones políticas. España e Italia están desde hace ya unos meses en el punto de mira, con Italia ya rescatada de facto (y con nuevo Gobierno títere). Bélgica e incluso Francia pueden sufrir durante este nuevo año. Dado el tamaño de los nuevos blancos del mercado se tendrán que tomar medidas radicales para evitar su caída, las cuales van desde la monetización de la deuda hasta la concesión de créditos ad hoc, prácticamente día a día, como se está haciendo con Grecia. Eventualmente se puede soltar lastre con respecto a algún país menor, como Grecia, aunque el coste de tal abandono pueda ser excesivo, en parte por el miedo de los inversores que conllevaría un aumento de las primas.
  • Idiosincrasia puramente española: Muchos ayuntamientos se situarán por la vía de hecho en la suspensión de pagos, lo cual obligará al Gobierno a, como mínimo, pronunciarse sobre la situación. La tendencia será a privatizar algunos servicios que venían prestando los Ayuntamientos más grandes y a desatender todo lo demás. Esto provocará un sobrecoste para los ciudadanos que les hará la vida aún más difícil y profundizará la vía de La Gran Exclusión. En paralelo, es bastante probable que algunas autonomías, quizá muchas, suspendan pagos a un nivel tal que obligue a la intervención del Gobierno. Es posible que para salir del marasmo el Estado recupere competencias en algunos ámbitos, pero será a cambio de obligar a un aligeramiento de las Autonomías afectadas que, si va a mayores, las vaciará prácticamente de contenido; algunas es posible que se extingan por completo en un par de años o tres. En cuanto a la bolsa, lo más probable es que haga una excursión de 2.000 puntos o más por debajo de donde está ahora mismo durante la mayoría de este año y que las noticias del ámbito económico sean una sucesión de calamidades. Unos cuantos bancos más necesitarán ser rescatados. El Gobierno, a través del decreto de medidas urgentes de este viernes y de los nuevos Presupuestos Generales del Estado que se aprobarán en marzo, impondrá unos recortes bastante draconianos, los cuales incluirán el recorte de salarios de los empleados públicos (posiblemente por la vía de la reducción de complementos), la eliminación de días de libre disposición en la Administración pública y las restricciones para la contratación eventual e interina públicas. Además, se abaratarán los costes laborales y se reducirán los costes de despido, lo cual incentivará más despidos en vez de más contratación. La popularidad del Gobierno caerá en picado tras un año sin que se note ninguna mejoría. Encima, las presiones desde Europa y el mercado serán constantes, y los problemas de financiación agobiantes, creando incluso problemas puntuales de liquidez en algunos ámbitos.
  • Ventana de oportunidad: Dejando al margen las tonterías neomilenearistas sobre el calendario maya y las tormentas solares, en mi opinión 2012 representa una ventana de oportunidad, quizá la única, para alcanzar una conciencia más o menos generalizada sobre la crisis de sostenibilidad de nuestra sociedad y de la necesidad del cambio de modelo económico y productivo. Para ello las diversas personas concienciadas deben hacer un esfuerzo para intentar llegar a más gente; justamente, que las cosas vayan mal hace la gente más receptiva a buscar explicaciones alternativas, y es un buen momento para de manera razonada y pausada mostrar cómo en el fondo todo radica en la imposibilidad del crecimiento exponencial. El crecimiento (paradójicamente) exponencial de este blog es buena muestra de la mayor receptividad de la sociedad, receptividad que llegará posiblemente a su cenit en el año comenzamos dentro de cuatro días. Pero, cuidado, pasado ese momento es muy probable que explicaciones ramplonas y populistas acaben copando la imaginación de la mayoría y se produzca una deriva autoritaria de la sociedad, no ya consentida sino incluso jaleada por ella misma. Por eso hablo de ventana de oportunidad: no se podrá intentar llegar a la suficiente gente durante mucho tiempo. Todos los que entendemos que es necesario superar este sistema autodestructivo deberíamos por tanto de aplicarnos con tesón al fin de hacer pedagogía.
  • Fin de este blog: Es muy poco probable que el 2012 vea llegar el fin de este blog, aunque por primera vez identifico varios motivos que podrían conjurarse para forzar su cierre. Es un poco más probable (pero sólo un poco) que me vea obligado a establecer ciertas limitaciones sobre los comentarios, sobre todo si de ellos se desprendieran responsabilidades penales (por tanto, les ruego que lean las normas de etiqueta de este blog, y tengan presente que pueden ser actualizadas en algún momento).

Salu2,
AMT

 

Cuando el tiburón se hunde

23 dic
Imagen de rashmanly.files.wordpress.com
Queridos lectores,

Hace unos días Jeremy Grantham sacó su tercera carta trimestral a sus inversores en este año con un mensaje chocante (por salirse de la ortodoxia del BAU y el crecimiento perpetuo) para un auténtico tiburón de Wall Street. Dos lectores se han ofrecido amablemente a comentarla: uno, haciendo una valoración del contenido concreto de esta newsletter; el segundo, poniéndola en un contexto temporal más amplio. Ambas aportan una valiosa mirada a qué está pasando por la cabeza de una de las mentes más preclaras de Wall Street. Les dejo con Luis Cosin y UgLy YoUtH.

Salu2,
AMT


Valoración de la última newsletter de Jeremy Grantham, por Luis Cosin.

JeremyGrantham es un inversor británico co-fundador y responsable deestrategia del fondo GMO (GranthamMayo Van Otterloo)con base en Boston. GMO maneja más de 107.000 millones de dólares(1/10 del PIB español de 2010).

Sureputación se ha construido tras una larga carrera de interpretacióncorrecta de las señales previas a las diferentes “burbujas”especulativas, y manteniendo a salvo de los subsiguientes crash eldinero de sus clientes.

Grantham,por ejemplo, evitó invertir en acciones y activos inmobiliariosjaponeses en los 80 y también evitó las acciones tecnológicasdurante la burbuja de Internet, a finales de los 90.

Porlo anterior, es unánimemente reconocido como experto en mercados deacciones, deuda y commodities.

Sufilosofía de inversión es el “regresión a la media” de losvalores históricos desde los máximos o mínimos puntuales.Consecuentemente, la estrategia de su fondo es tratar de comprenderlos cambios históricos en las tendencias y predecir resultados paralos próximos 7 años. Cuando detectan desviaciones significativasdesde la media histórica, el fondo tomará posiciones basadas en laexpectativa de una regresión a dicha media (http://en.wikipedia.org/wiki/Jeremy_Grantham).

Enla última de las “letters” que escribe a sus clientes, titulada“the shortest ever letter” (ver texto aquíhttp://www.gmo.com/websitecontent/JGLetter_ShortestLetterEver_3Q11.pdf ) da una serie de puntos para la reflexión.

Enlo que hace referencia al objetivo de este blog, destacaremos lossiguientes párrafos (realmente, no hacen falta demasiados comentarios):

Apartedel efecto de los “años de vacas flacas” (n.del t. referencia al sueño del faraón y los 7 años de vacasgordas y 7 de vacas flacas),los USA y el resto de países desarrollados han ido disminuyendo suPIB de forma continuada. Esto es debido, principalmente, al freno enel crecimiento de la población, un perfil de edad más envejecido yun exceso de compromiso con “lo viejo”, lo que da como resultadounos recursos inadecuados para el crecimiento. También contribuyen ala ralentización, especialmente en los USA y en UK, unos ahorros alargo plazo inadecuados. Mientras escribo, la tasa de ahorro personalen los USA ha descendido una vez más por debajo del 4%.

Adicionalmente,y siento insistir en ello, los USA en particular, han adquiridorápidamente deficiencias relativas durante los últimos 20 años queimpedirán el funcionamiento efectivo y el crecimiento de sueconomía. En relación a otros países desarrollados, y a un númerocreciente de países en vías de desarrollo, estamos deslizándonosen varias áreas clave que amenazan con una pérdida decompetitividad:

  • Una infraestructura notablemente amortizada
  • Marcada brecha en la efectividad de la educación y la formación
  • Descenso importante de la efectividad del gobierno, particulamente en su capacidad o incluso voluntad de comprometerse con temas a largo plazo

Mereceuna mención especial el drástico aumento en la desigualdad deingresos en los USA – los USA se han convertido en una de lassociedades con mayores desigualdades – y el mantenimiento de laposición económica de una generación a otra. Hemos pasado de sernotablemente móviles socialmente durante la era Eisenhower, a caerpor detrás de los demás países desarrollados, ¡incluso de UK! Elresultado neto de estos factores es un sentimiento creciente deinjusticia social, un debilitamiento de la cohesión social y,posiblemente, un descenso en la ética del trabajo. Una tasa decrecimiento sana se hace así más difícil.

Tambiéncreo que una economía en la que el trabajador medio tiene pocoprogreso económico (o ninguno en absoluto) erosiona lentamente elequilibrio económico, dejándonos (como se mencionó en el últimotrimestre) con fuertes ventas de BMW’s y otros artículos de lujo,y ventas débiles y erráticas de lo que podría llamarse bienesordinarios, lo que resulta en un crecimiento más débil e inestable.Las ventas son erráticas porque, con poco o ningún aumento deingresos, las puntas de consumo de la “clase media” dependencrecientemente de la evolución de la confianza y la disposición apedir crédito”.

Sinesperanza, veo que este país y su gobierno no se han tomado en serioen absoluto los temas más importantes y peligrosos: recursos que seagotan, desarrollo de una política energética integral y, sí, elcalentamiento gobal. ¡Despertad,chicos!
Sentadoen aviones durante las últimas semanas con poco más que hacer queleer y pensar me encuentro preocupado por el 1% y el 99% y lapercepción que damos de habernos convertido en una plutocracia, ylo que es peor, de cortas miras. Y apoyada en su cortedad de miraspor una mayoría en la Corte Suprema (trataré de escribir una cartaa los chicos de “Occupy…Everywhere” en breve).

Lasección de recomendaciones tampoco tiene desperdicio (apuntatendencia):

(Personalmente)me gustan los recursos sobre la base de un horizonte de 10 años,pero estoy entrando en ellos muy despacio porque, como ya comenté enmi “letter” trimestral sobre los recursos en Abril de 2011, temoun gran descalabro a corto plazo en los commodities, basado en unacombinación de clima más benigno – un clima que ha sido malo,pero menos malo de lo esperado – y debilidad económica,especialmente en China. Los precios han descendido, en ocasiones deforma substancial, desde aquella “letter”. Sin embargo, creo quelas probabilidades de más descensos en los recursos aún están el50/50 mientras China y el resto del mundo se ralentizan durante untiempo, y el tiempo se vuelve un poco más estable.

El lamento del toro, por UgLy YoUtH.
El argot “wallstreetiano” divide a los inversores en dos tipos básicos: toros y osos. De forma simple, un toro (“bull” en inglés) es alguien que piensa que el mercado va a ir a mejor, es optimista en cuanto al futuro inmediato y tomará posiciones consecuentemente mientras que un oso (“bear” en inglés) considera que el mercado va a ir peor y actuará en consecuencia. Estos “estados de ánimo” pueden ser puntuales o permanentes de modo que se emplea el término perma-bull para definir a alguien que siempre piensa que lo peor ya pasó y perma-bear para quien piensa que lo peor siempre está por llegar.
Eye and Nose of the Wall Street Bull
Imagen de Alex E. Proimos
Jeremy Grantham es cofundador y Director de Estrategia de Inversión de una de las mayores gestoras de activos financieros del mundo, GMO, desde donde maneja unos 93 billones (americanos) de dólares. Para sus colegas de gremio, Grantham es el paradigma de oso, todo un perma-bear, condición con la que él mismo se identifica. Sin embargo, por más que le pese, Grantham es un toro. Un toro que libra una lucha interna contra lo que supone aceptar el paso a ser realmente un oso. 


Desde su puesto de estratega jefe, Grantham escribe trimestralmente cartas a sus clientes en las que comenta sus perspectivas complementadas con artículos puntuales cuando lo considera oportuno. En ellos suele expresar su visión sobre las perspectivas económicas así como una serie de reflexiones personales con una claridad demoledora e, incluso, podría decirse que contraproducente para alguien entre cuyos objetivos está la captación de inversores que le confíen sus recursos financieros.


Grantham es uno de los pocos economistas que entienden los problemas derivados del peak oil y, sobre todo, una destacable excepción en un colectivo que se niega si quiera a admitir la probabilidad, presente o futura, de que pueda existir problema alguno con los recursos del planeta


En abril de 2007, en plena borrachera de bonanza global con el IBEX35 alcanzando por primera vez los 15.000 puntos, Grantham, tras un viaje de seis semanas alrededor del mundo, tituló su carta trimestral como “Está por todas partes, en todo: la primera y verdadera Burbuja Global”. En ella planteaba la existencia de una megaburbuja que todo lo alcanzaba, mucho más allá del sector inmobiliario, de cual, por cierto, aún no se había admitido generalmente la existencia de una burbuja.


La inevitable explosión de esta burbuja, según Grantham, tendría “consecuencias inesperadas para el sistema dado que nunca antes había ocurrido un evento de alcance global similar”. Para Grantham, “la explosión de esa burbuja en todos los países y en todos los activos, con la posible excepción de los bonos de alta calificación”. Hoy día, confiar en cualquier tipo de bono de alta calificación sería una actitud más propia de un toro. 


En julio de 2008 Grantham titula su carta trimestral como “¡Colapso! La crisis de competencia global” y en ella admite, irónicamente, que había sido un optimista ya que pensaba que “las cosas serían bastante malas pero habían resultado ser mucho peor” pues había “subestimado en casi todos los sentidos lo mal que irían los fundamentales económicos y financieros” y se declaraba “oficialmente asustado”. Un par de meses después es cuando fechamos oficialmente el inicio de esta crisis.


Cabe destacar que, entre las cuestiones que menciona que habían ido mucho peor de lo esperado estaba el precio del petróleo, para el cual en 2005 había estimado que no sería demasiado problemático hasta que no rebasase los 100 dólares por barril, sin considerarlo un evento probable pero, como Grantham decía, “hay una gran diferencia entre ‘podría’ alcanzar los $100 y realmente llegar a $150″.


En esa misma carta de julio de 2008, Grantham menciona por primera vez la llegada a ciertos límites en cuanto a recursos naturales. La segunda parte de esa carta se titula “Viviendo por encima de nuestro medios: entrando en la era de las limitaciones” e incluye unas interesantes reflexiones tales como que la humanidad ha conseguido impresionantes incrementos en cuanto a la productividad y disponibilidad de recursos durante los últimos 200 años pero que “no existe ninguna ley natural que implique que esta tendencia pueda continuar indefinidamente sino que ha ocurrido gracias a una confluencia accidental de factores favorables”, junto con la reflexión sobre la inviabilidad de un crecimiento exponencial como el vivido hasta la fecha.


Es especialmente comprometida, especialmente para un tipo en su posición, su referencia a Malthus y su “Ensayo sobre el Principio de la Población”. Grantham no se muerde la lengua y escribe “me gustaría decir que, por supuesto, Malthus tenía razón, simplemente se equivocó en las fechas e, incluso, este comentario sería injusto [..] Impacientes como siempre, quisimos que Malthus tuviese razón inmediatamente en lugar de darnos cuenta que el poder de su argumentación reside no en su inmediatez sino en su inevitabilidad“.


En cuanto a los recursos, Grantham comenta que “estamos viviendo por encima de nuestros medios y el Señor Mercado está a punto de ayudarnos a reconsiderar nuestro comportamiento. Este siglo probablemente asistiremos al final de la Revolución Industrial y la era de los ‘recursos ilimitados’ para pasar a una fase de recursos limitados y frugalidad [..] volveremos a adoptar las viejas virtudes de ‘no desperdiciar para no necesitar’ y a acostumbrarnos a usar nuestros sesos en lugar de nuestros músculos de hidrocarburos”.


Continúa diciendo que “los precios de las commodities pueden estrellarse a corto plazo pero eso solo será un espejismo. En las próximas décadas, las materias primas costarán como lo que son: irremplazables. El petróleo, por ejemplo, nunca más se fijará su precio en función del coste marginal de bombear un barril como en los últimos 100 años. El coste real es siempre el de reemplazo y el petróleo, simplemente no puede ser reemplazado”.


Sus recomendaciones de inversión, por tanto, no puede ser otras que “todas las materias primas finitas, especialmente la tierra útil para agricultura o explotación forestal y preferiblemente en aquellos países emergentes en los que uno pueda manejar los riesgos legales. Incluiría también en esta categoría derechos sobre agua y tratamiento de aguas”.


En mayo de 2009 expuso sus perspectivas sobre los “siete años de vacas flacas” que teníamos por delante. En ese momento, y contra todo el consenso de analistas económicos, con los más pesimistas hablando de recuperación a finales de 2010, Grantham vaticinaba siete años de crecimiento medio del 2%, muy por debajo del 3,5% medio de los anteriores 30 años. Más aún, entonces ya apuntaba las primeras dudas y la “pérdida de confianza en el liderazgo económico y financiero, en la eficiencia de las instituciones y en la efectividad del capitalismo en sí mismo“.


A partir de ahí, sus cartas siguieron esta misma línea crítica hasta llegar a la sorprendente carta de abril de 2011 en la que se destapa con un “Hora de despertar: los días de recursos abundantes y precios menguantes se acabaron” analizando el “pico de todo” en una carta ya comentada en este blog y en la que vuelve a mencionar a Malthus, reflexiones sobre la finitud de los recursos y “la madre de todos los cambios de paradigmas” como aquel que nos está llevando de un mundo de mayor abundancia y menor precio de todo a justamente lo contrario.


En esta carta menciona y explica con todo detalle la teoría del Pico de Hubbert y reflexiona sobre un mundo sin hidrocarburos e, incluso, hace suyas las teorías del Profesor Albert Bartlett (sin atribución, dicho sea de paso), sobre la incapacidad del ser humano de entender la función exponencial y la insostenibilidad del crecimiento compuesto. Todo ello de forma muy explícita, ansiosa, cual si se hubiera enfrentado a una epifanía y no pudiera contener esa visión. Sirva decir que una carta de unas 18 páginas tiene una conclusión de una sola línea: “Los EE.UU. y cualquier otro país necesita un plan de recursos a largo plazo, especialmente por energía, y ¡lo necesitamos ahora!”.


En agosto de 2011 tituló su carta como “Peligro: Niños jugando” e iniciaba sus comentarios con la idea de que “mis (sus) peores temores sobre la pérdida de confianza en nuestros líderes, instituciones y el ‘capitalismo en sí mismo’ se están cumpliendo”. Rescata y actualiza su hipótesis sobre los “siete años de vacas flacas” aceptando que, incluso llegar al 1,5% de crecimiento medio en estos siete años (2007-2014) estaría ya “en el extremo superior de lo razonable”. Cabe destacar su mención al incremento de las desigualdades, en ensanchamiento de la brecha entre el 1% de estadounidenses más ricos y el 99% restante así como el énfasis que pone en la equidad como una vía para superar la crisis, y “la necesidad de recuperar el valor medio de la hora trabajada del trabajador americano”, en claros guiños a los movimientos de indignación y ocupación de calles que comenzaban a bullir en Estados Unidos.


En su última carta, que titula como “La carta trimestral más corta de todas”, publicada con un par de meses de retraso, vuelve a hacer hincapié en las desigualdades en la distribución de renta y en la destrucción de la clase media comentando que “una economía en la que el trabajador medio no progresa erosiona el balance económico y nos deja con ventas de BMWs y otros artículos de lujo fuertes pero muy débiles las de los bienes ordinarios, lo que provoca un crecimiento más débil e inestable”.


Añade una nueva reflexión sobre su preocupación por “el 1% y el 99% y el aspecto que (EE.UU.) da de haberse convertido en una plutocracia, además, bastante mezquina y respaldada por la también mezquina mayoría del la Corte Suprema” (promete una carta dirigida a los movimientos de ocupación).


Incide nuevamente en un lamento desesperado sobre el hecho de que “este país (EE.UU.) y su gobierno han fracasado en tomarse en serio el más importante y peligroso de todos los asuntos: el agotamiento de los recursos, el desarrollo de una exhaustiva política energética y, por supuesto, el calentamiento global. ¡Despertad ya, tíos!”


A pesar de su clarividencia, de su sinceridad y de la crudeza de esa carta, Grantham es un toro. Siempre instalado en la idea de que, aún despacio y a ritmos lentos, las cosas mejorarían. No ha podido durante estos años ofrecer una perspectiva de crisis que no acabará jamás, entendido como tal la imposibilidad de volver al camino perdido hace unos pocos años. Es un toro que lucha contra el verdadero oso interior que le dice que debe abandonar esa perspectiva y que se manifiesta con inusitada fiereza de vez en cuanto. Irónicamente, el hecho de que el oso ayude a que este año GMO vaya a arrojar un espectacular 9,1% en un contexto de mercado plano es lo que hace que no termine de mostrarse.
 

Oil Crash: año 6

20 dic
Imagen de scitizen.com

Queridos lectores,

Una vez más toca hacer inventario de los hechos relevantes asociados a la crisis energética y el proceso de degeneración económica y social que lleva asociado acaecidos durante este año que ahora acaba. Juntando todos los hechos uno obtiene una perspectiva más clara de cómo se están incrementando rápidamente los problemas y menos rápidamente la concienciación respecto a las causas últimas de estos problemas. Dado que la lista es larga, paso sin más dilación a hacer el resumen:

  • La primavera árabe: Las tensiones en el precio de los alimentos, ya bastante evidentes en la segunda mitad de 2010, se agudizaron enormemente con el comienzo del año. Una mal entendida política de liberalización de precios llevó a que en muchos países del norte de África y de Oriente Medio el precio de muchos alimentos básicos (aceite, harina, azúcar) incrementase su precio hasta en un 50% prácticamente de la noche al día. Eso, en países donde la alimentación representa el 70% de la renta típica era simplemente inasumible. El primer país donde se produjo la explosión social fue Túnez, después Egipto, después Libia, Yemen, Bahrein, Siria… En cada país la revuelta tuvo características propias: así, en Túnez la revuelta fue eminentemente popular, mientras que en Egipto el Ejército tuvo un papel relevante en el proceso de transición, en Libia se desencadenó una guerra civil, en Yemen la represión duró meses pero al final el presidente cayó, Bahrein fue ocupado por Arabia Saudí (y ahí sigue aunque nadie hable de ello) y en Siria la represión, cada vez más violenta, no cesa. La sincronización de las revueltas y la caída de regímenes autoritarios de varias décadas de antigüedad, todos en el mismo momento, indican que las causas probablemente comunes son más exógenas que endógneas, lo cual refuerza la idea de que la insoportable carestía de la vida llevó a tantos a la desesperación y a la revolución: son las revueltas del hambre, de las que ya hablamos aquí. Algunos países reconocieron rápidamente el peligro potencial y pusieron en marcha programas para la asistencia a su población más desfavorecida, como fue el caso de Marruecos y de Arabia Saudita. En el caso de este último país, los planes sociales que se han puesto en marcha para neutralizar el descontento implican costes financieros tales que Arabia Saudita, principal exportador mundial, no puede permitir que el precio del barril caiga por debajo de los 95$, según un análisis de Paul Horsnell, jefe de la investigación en materias primas de Barclays Capital. Pero, por otro lado, sabemos que el precio del barril de petróleo no debería superar los 85-90$ para evitar caer en una nueva recesión. Así que no hay una situación cómoda de ahora en adelante, y justamente ahora que EE.UU. se retira de Irak suenan tambores de guerra en torno a Irán. Mientras tanto, los precios de los alimentos siguen en máximos y los problemas con su suministro no se han resuelto en absoluto.
  • La caída de 1Mb/d de los stocks: Como evidencia el último Oil Market Report de la Agencia Internacional de la Energía, desde hace más de un año y medio el mundo está consumiendo aproximadamente un millón de barril diarios (1 Mb/d) de petróleo más de lo que produce (ver página 55). Ello es posible porque se están reduciendo los stocks industriales (las reservas que guardan las empresas para garantizar la operativa habitual) y este verano incluso se liberó una pequeña parte de las reservas estratégicas (las que guardan los países para hacer frente a posibles interrupciones del suministro). El problema data de antes de las revueltas en el Norte de África y Oriente Medio, y las mismas lo han agravado, especialmente la guerra civil en Libia, que supuso temporalmente la pérdida de 1,5 Mb/d que Libia ponía en exportación (y de los cuales sólo se ha podido recuperar por el momento 0,6 Mb/d). Aparte de las disrupciones violentas asociadas a las revueltas, es obvio que hay un problema estructural con la producción y suministro de petróleo, a pesar de la presumida capacidad ociosa de la OPEP (los barriles que podrían producir en breve lapso temporal pero que se reservan para controlar los precios): precisamente cuando se produjo la guerra en Libia quedó patente la incapacidad de la OPEP, y particularmente de Arabia Saudita, para compensar ese déficit. Arabia Saudita ha intentado camuflar su impotencia con grandilocuentes declaraciones, pero lo cierto es que los movimientos en ese país (que discutimos en el post “La amenaza saudi“) muestran que estamos entrando ya en un cambio de era.
  • El desatre de Fukushima: Como ya saben, el 11 de Marzo de 2011 un fuerte terremoto y un ulterior tsunami arrasaron una buena parte de la costa oriental del Japón. Las víctimas directas de ambos desastres se cifran en casi 16.000 muertes y la destrucción de numerosas fábricas, lo cual está por cierto causando una cierta escasez de elementos de alta tecnología a escala mundial. Sin embargo, la mayoría de la gente recuerda principalmente el desastre de la planta nuclear de Fukushima-2, que como consecuencia del movimiento sísmico, el tsunami y la pérdida de refrigeración llevó a la fusión de los núcleos de los tres reactores que estaban activos en el momento del seísmo. Este accidente nuclear llega cuando se empezaban a apagar los ecos del último de gravedad, el de Chernóbil en Ucrania 25 años antes, y ha reabierto el debate sobre la conveniencia de mantener la energía nuclear. Alemania ha decidido decomisionar inmediatamente una parte de sus centrales nucleares más antiguas, mientras que en otros países se anuncian moratorias. Todo ello lleva a la Agencia Internacional de la Energía a considerar en su último informe anual, el World Energy Outlook 2011 (del que ya nos hicimos eco aquí), que no hay grandes planes expansivos para la energía nuclear en el mundo y que más bien hay una cierta tendencia a la contracción en Europa Occidental (y eso sin contar con el cenit de producción de uranio, del que la AIE parece ser aún menos consciente que del del petróleo). Todo lo cual aumentará la presión sobre las otras materias primas energéticas, especialmente en Japón.  
  • Informe HSBC: El 22 de Marzo de 2011 el banco de inversiones HSBC (el décimo del mundo por tamaño) sacó su informe “Energía en 2050: ¿las restricciones de acceso al combustible perjudicarán las proyecciones de crecimiento?” (en inglés). El informe es bastante Bussiness As Usual, pero concluye que hay una tendencia real a los precios altos del petróleo y que esto supone un riesgo mayor para la estabilidad económica del mundo.


 




 


  • Joan Puigcercós: Poco antes de abandonar la presidencia de Esquerra Republicana de Catalunya Joan Puigcercós fue entrevistado en Marzo de este año en un programa de gran audiencia (en Cataluña) de la televisión catalana TV3. En ese programa (he aquí el enlace al vídeo) discute con el presentador acerca del Peak Oil y sus graves consecuencias para la economía (hacia el minuto 33). Un pequeño paso más hacia el reconocimiento del problema a nivel de España.

  • François Fillon: El primer ministro francés reconoció delante de la Asamblea Nacional francesa el pasado 5 de Abril que “la producción de petróleo sólo puede decrecer”, como refirió Crisis Energética. Nadie parece haberse dado por enterado por estas latitudes, a pesar de que en el país galo hay cierto debate (bastante amortiguado, por cierto).

  • Jeremy Grantham: El co-fundador de GMO, uno de los fondos de inversión más grandes del mundo y un auténtico “tiburón” de Wall Street, se ha dado un intenso baño de realidad este año. En su carta trimestral a sus inversores del mes de Abril les introdujo al concepto del Peak Everything o la Gran Escasez, como comentó Juan Carlos Barba desde este mismo blog. En la carta de Julio abundó aún más en los conceptos de límites del crecimiento y la necesidad de cambiar la filosofía de inversión (también fue comentado, más brevemente, en este blog). La carta trimestral que debería haber salido en Octubre se ha postergado, y ahora acaba de salir: la newsletter más corta jamás escrita (por él, se sobreentiende). Nota: el enlace será vigente hasta la siguiente publicación; después tendrán que registrarse en la web de GMO (es gratis) para poder seguir accediendo.

  • Congreso de Barbastro: En Mayo de este año se celebró el Primer Congreso Internacional “Pico de petróleo: ¿realidad o ficción?” en Barbastro. No es la primera conferencia temática de nivel internacional sobre el tema en España (ahí está la reunión de ASPO de 2008 en Barcelona), pero sí que fue una buen momento para tomarle el pulso a la concienciación nacional sobre el problema… que es poca. El congreso tuvo muy buen nivel, con interesantes presentaciones. Pueden encontrar una descripción detallada del mismo en el post “Barbastro en el retrovisor” y también en un artículo de Crisis Energética.

  • Los indignados: Para sorpresa de todos, una manifestación de protesta convocada por un incipiente movimiento ciudadano, el 15M (que toma su nombre de la fecha de la convocatoria de su primera manifestación, el sábado 15 de Mayo de 2011) consigue aglutinar algo difuso y extendido, la sensación de rabia en la sociedad contra el progresivo proceso de exclusión social al que nos vemos sometidos (primeros ramalazos de la temida Gran Exclusión, probablemente). La convocatoria es un éxito y en las principales capitales de España marchan varios miles de personas, protestando contra los recortes y el retroceso en el bienestar social, contra la usura de las hipotecas y las magras perspectivas laborales. En la Puerta del Sol de Madrid, unos pocos de los manifestantes, probablemente embriagados de la emoción al comprobar la buena recepción ciudadana de la convocatoria y con ganas de ir más allá, de hacer algo más, deciden no moverse del sitio y acampar allí, en el punto más emblemático de España, el origen de todas las carreteras radiales de España, el Kilómetro Cero. Las autoridades lo toleran un par de días, pero el lunes por la noche la policía municipal de Madrid desaloja con malos modos a las pocas decenas de acampados. En mala hora: esa misma noche una multitud de más de 10.000 personas se agolpa en la plaza, y en otras ciudades se producen reacciones similares. El movimiento pasa a ser conocido como el de los indignados (tomando probablemente prestado el nombre del librito de Stéphane Hessel). La ocupación de las plazas recrudeció cuando en Barcelona la policía intentó desalojar la Plaza de Catalunya con gran fuerza, y a partir de ahí el movimiento languideció hasta recluirse en las asambleas de barrios (en las que me temo que participa menos gente, la más movilizada). Pero siguen ahí, como un montón de leña esperando una nueva chispa. Es lo que temen los políticos tradicionales, y puede ser nuestra última esperanza.
 


  • Revueltas en Londres: A principios de Agosto, unas protestas inicialmente pacíficas por la muerte a tiros (provenientes de la policía) de un delincuente de poca monta degeneraron, tras unos choques iniciales con la policía, en los disturbios más importantes en Londres y otras grandes ciudades británicas de las últimas décadas. Los disturbios pudieron ser sofocados gracias a un gran despliegue policial en las calles, tras grandes destrozos de propiedades y saqueos generalizados, y concluyeron con más de 3.000 detenidos. Sobre las causas de tal estallido a tan gran escala los expertos apuntan al hastío vital por las escasas perspectivas de futuro en un país donde las grandes regalías del petróleo están decayendo pero que han permitido subsidiar hasta tres generaciones de parados bajo el mismo techo. El mayor temor es que delante de una nueva ola recesiva estas revueltas se reproduzcan, agravadas.
  
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  • Peter Voser: El consejero delegado del Shell, Peter Voser, reconoció el 21 de Septiembre en una entrevista para Financial Times que todos los campos de petróleo actualmente en producción declinan a un ritmo medio del 5% anual y que en los próximos diez años haría falta poner en poner en producción (no simplemente encontrar las reservas) el equivalente a 4 Arabias Sauditas, unos 36 Mb/d, simplemente para mantenernos en el nivel de producción actual (que, como sabemos, nos aboca a una crisis sin fin). Tal proeza es simplemente imposible; evidentemente se pondrán en producción nuevos campos pero no podrán compensar completamente este declive, con lo que está claro que de ser cierto lo que dice el Sr. Voser durante los próximos años veremos cambios radicales en nuestras vidas.

  • Occupy Wall Street: De ciertos movimientos iniciales de descontento en Febrero en Madison contra las radicales políticas del gobernador de Wisconsin el movimiento de protesta callejera en los EE.UU. ha ido tomando impulso y en Septiembre el movimiento toma otra dimensión completamente diferente con el cuño “Ocupa Wall Street”.  La clase media se siente cada vez más indefensa, desposeída y en peligro, y comienza a haber una cierta reacción. Como en España, el movimiento es minoritario pero se percibe que el soporte popular es bastante amplio. Con mayor o menor eco, las protestas se van reproduciendo en todo el mundo occidental, desde Japón, Rusia recientemente, Francia, Italia, Grecia por descontado, etc, siendo quizá de menor entidad en Alemania… de momento.

  • Golpes de estado en Grecia e Italia: Durante todo el año los problemas fiscales de los países periféricos de Europa no ha hecho más que agravarse: el año pasado fue necesario “rescatar” Grecia e Irlanda; este año, Portugal e Italia, y España está al borde de serlo (lo del “rescate”, ya lo explicamos, es un mero sarcasmo). Con una gran contestación en la calle, manifestaciones y alborotos continuos casi cada día en protesta por todas las medidas de austeridad y recortes que se han implementado, el primer ministro de Grecia, Yorgos Papandreu, anunció el 30 de Octubre que convocaría un referéndum para darle al pueblo griego la oportunidad de opinar si está de acuerdo con el siguiente paquete de medidas de austeridad que su Gobierno se proponía aplicar. Los mercados reaccionaron muy mal a tal anuncio y antes de una semana Papandreu abandonaba el Gobierno griego y desde Europa -es un decir- se imponía un nuevo gobierno de coalición entre los dos grandes partidos (de signos opuestos) y liderado por Lucas Papademos, un ex-Goldman Sachs y con perfil tecnócrata. No pasa ni una semana que el gran prestidigitador, el maestro de escurrir el bulto, el primer ministro italiano Silvio Berlusconi, es forzado a dimitir; su delito: su tardanza en aplicar las reformas que se le imponen desde Europa, una vez que Italia ha necesitado apoyo decidido de la Unión Europea. El nuevo primer ministro, Mario Monti, de perfil académico y tecnocrático, es otro ex-Goldman Sachs. El mensaje no puede ser más claro: la democracia está sólo al alcance (al menos nominalmente) de quien se la puede pagar. Por si había alguna duda.

  • WEO 2011: Ya comentamos aquí el difícil encaje de bolillos que representa el último informe anual de la Agencia Internacional de la Energía. En medio de unas ominosas advertencias de que se nos acaba el tiempo para hacer frente al peligro del cambio climático, el WEO 2011 nos muestra un escenario de estancamiento de la producción de petróleo convencional con tendencia a la baja y matizado con cinco casos de estudio, cinco “subescenarios dentro del escenario”, cuatro de los ellos con posibilidades inquietantes respecto al futuro. Y encima las inversiones que se requiere realizar durante los últimos años en el sector de la energía son, al decir de la propia AIE, grandiosas: 38 billones de dólares en 25 años.
  • Escasez mundial de diésel: Mientras esto escribo, el mundo está sometido a una intensa crisis por escasez, ya real, ya presente, de diésel. Hay probablemente una escasez de refinado debido a que una parte de los petróleos no convencionales con los que se suple la caída de producción del petróleo convencional no son aptos para producir diésel de manera competitiva. Es cuestión de tiempo que esta crisis, que afecta a todos los países salvo Europa y Norteamérica, acabe por llegar también allí. Dado que una parte considerable del parque de vehículos privados y todo el transporte y maquinaria va con diésel, su falta puede provocar problemas en cascada de cierta importancia.
  • Rápida degeneración del estado financiero de Europa: Todos estos eventos suceden en el marco de una acelerada degradación de las condiciones de financiación de la deuda pública en la Unión Europea, delante de las cuales los líderes políticos son incapaces de encontrar una solución y solamente toman medidas destinadas a reducir la deuda. La pregunta ahora en el aire es cuándo caerá España y necesitará ser rescatada.



Salu2,
AMT

 

Viabilidad y límites de las Energías "Verdes"

16 dic

Querido lectores,

Siguiendo con el actual ritmo de publicación, doy paso a un análisis sobre la viabilidad de los sistemas de generación de energía renovable, efectuado por un ilustre lector y compañero de tertulia en Radio Libertad, un viejo conocido de Crisis Energética: Rafael Íñiguez. Rafa ha tenido la amabilidad de desarrollar en todo un post un comentario que intercambiamos el otro día. Les dejo con su análisis, que no sólo es excelente sino que tiene graves implicaciones para nuestro futuro.

Salu2,
AMT

 

Viabilidady límites de las Energías ‘Verdes.’
Diciembre de 2011.
No soy científico, soy analista; no mepreocupan los datos absolutos, tan solo cómo los componentes‘económicos’ actuales interactúan. Ninguna gran industria esfina en sus apuntes, se estiman y aproximan datos, que en algúnmomento un técnico firma y se publican; y desde ese instante pasana conformar los ‘datos de nuestra realidad’, y en ciertos casosson hasta la ley. Así de burdo es el mundo real: las medidas exactascasi nadie, ni las tiene, ni las quiere; sólo los científicoscuantifican exactamente para conocer las leyes naturales y prever lossucesos dentro de ciertos límites. Sin embargo, el universo no sedesvía ni un infinitésimo de las leyes naturales que nos rigen, yse ríe de nosotros a cada paso en que nos equivocamos, o cuandopretendemos hacerle trampas.

En el universo en que vivimos sóloexisten manifestaciones de la energía que hemos conducido a nuestrosfines e intereses mediante la tecnología inventada por nosotros los humanos. En los últimos 25 años, le hemos incorporado el controlelectrónico y sobre éste, el informático, y la disponibilidad devastas cantidades de energía, ahora controlables nos han hechocreer ser dioses; hemos quemado y transformado tanta energía comohemos querido, sin pensar mucho más allá de nuestro capricho yvanidad. Ahora, la energía disponible para cada uno estádisminuyendo, y vemos además como nuestro entorno, se ha deterioradonotablemente a causa de nuestras actividades energéticas. Todosestamos contrariados, enfadados, porque nos echan de nuestros tronos,pero en realidad no somos reyes de nada: solo hemos sido unosadvenedizos y nos llega la hora de despertar de lo que fue ‘elsueño de un día’.

Tras ésta necesaria introducción lesvoy a hablar de otro destronado, el buque insignia de la flotasalvadora de nuestro sueño. Entre las energía renovables, la queparecía más prometedora, la energía eólica, los majestuososaerogeneradores que nos iban a garantizar el suministro deelectricidad para el confort de nuestros hogares, el funcionamientode nuestras ciudades y la capacidad generadora de nuestra fábricas. El dios Eolo a nuestro servicio. ¡Qué dominio del mundo tancompleto!

La falta de conocimientos específicosque todos tenemos de las ramas del saber que no dominamos nos hacenmuy vulnerables a la confusión; pero si además existe la intenciónde confundirnos, el cóctel es perfecto. Nos hablan de las energíasrenovables y de sus excelencias, que son limpias, inagotables,gratuitas, ecológicas, verdes…, la mayoría de estos calificativosson correctos, pero no nos lo cuentan todo; una cosa es la energíaen sí y otra su captación, su transformación, y su transporte.

En el caso de la energía eólica, lacaptación supone una obra de ingeniería muy complicada,multidisciplinar y costosa, desde la fabricación del molino, elestudio del emplazamiento, lalimpieza forestal del mismo, la realización de vialescon curvas de grandes radios, los movimientos de tierras, lacimentación, el montaje, la instalación, el transporte de todos loscomponentes, las instalaciones de alta tensión con las necesariastalas forestales, los alquileres de los terrenos, los estudios deimpacto medioambiental, los costes administrativos…; todos estostrabajos suponen un elevado esfuerzo económico, ecológico yenergético.

Una vez todo instalado, necesitamos unviento fuerte y constante, pero para nuestra desgracia éste sueleser intermitente y variable; se manifiesta desde ligeras brisas noaprovechables a huracanes destructores, en una intemperie extrema,con saltos de temperatura de hasta 50 grados y lluvias, nevadas, heladas,insolaciones, rayos… y esto en una instalación continental. Lasinstalaciones off-shore o marinas, son una aventura tecnológica aunmayor, con todos los inconvenientes anteriores, y además, con losproblemas de la ubicación en el mar, el corrosivo ambiente marino yla fuerza de las olas, y todo se suple y se vence a base de inyectarenergía, ¿adivinan su procedencia?…, sí, principalmente delpetróleo, máquinas diésel, hormigón armado, costosas fibras ymateriales sintéticos de las petroquímicas, preciados metales comolas tierras raras, elaboradas aleaciones  -de un gran costeenergético-, el cobre y los aceros. Un gran festival de energía,pero no obstante, un aerogenerador devuelve en energía eléctrica de50 a 60 veces la inversión energética de su construcción en lasinstalaciones en tierra firme y la mitad en los situados en el mar ytodo esto durante una vida de 20 ó 25 años. Claro que esto soloocurrirá si aún con la crisis se mantienen y miman; si no, ocurriránsucesos imprevistos, como por ejemplo, que no puedan funcionar porqueles robenlas líneas eléctricas de cobre

Una vez en marcha este sistema decaptación, queda qué hacer con la energía que tenemos en el par defuerzas del eje del aerogenerador, que hay que transformarla en energíaeléctrica. Con las limitaciones que nos impone el 2º Principio de Termodinámica en el proceso de transformación perderemos  energía, y otra parte se disipará por fricción en calor y en esfuerzos de torsión. Después,tendremos que transportarla hasta la red eléctrica principal,sincronizarla y llevarla al normalmente lejano punto de consumo, y todo estosupondrá que a la energía que nos quedaba tendremos que descontarleotro 50% más de pérdidas, así que, con suerte, la cuarta partede la energía mecánica aprovechable del viento nos servirá anosotros, y la mayor parte de las veces aún menos, así de limitadosson nuestros aprovechamientos de alta tecnología, pero no porqueseamos torpes o ignorantes, son leyes físicas que imponen estasproporciones, sin posibilidad de negociarlas.

¿Por qué he hecho esta descripcióntan ensañada en las pérdidas?, Por dos motivos: uno, mostrar laineficiencia en sí del propio sistema de captación; otro, justificarque el otro 50 % que queda en el molino, no se desintegra como en laspelículas de Star Trek, muy al contrario, hace muy bien su trabajode fastidiarlo todo. ¿Porque? Muy sencillo, esa energíadesgasta, calienta, fatiga, degrada, deteriora, rompe… ¿Qué?Piñonería, rodamientos, lubricantes, fijaciones, estructuras,materiales de juntas, retenes, transformadores, circuitos,semiconductores, etc. ¿De qué estoy hablando? De la doblecontabilidad que conlleva la eficiencia, debido a los continuoscostes de ‘mantenimiento‘, esa palabra olvidada en nuestro país cuando seplanifica, y que nos recuerda permanentemente la caducidad de todo, ymás de lo que está sometido a grandes tensiones y esfuerzos, y que sihace más esfuerzo menos durará; si más hostil es el ambiente, aúnmenos; y si pasamos de determinadas escalas cuanto másgrande más vulnerable será. Un gigante de varios megavatios en lacumbre de una serranía española, imponente al principio, cederá alas fuerzas de la climatología, más pronto que tarde. 

Principales averíasde un aerogenerador

Un forero argentino, participante enlos debates de energía, resumía situaciones de su profesión detécnico de mantenimiento de un parque eólico en la Patagonia, y noscontaba la aparición de averías, sobre todo cuando las condicionesclimáticas eran extremas, y las muertesde compañeros por accidentes en torres de 80 metros de altura,trabajando en escaleras heladas, con poca luz y fuertes vientos.También contaba que en el parque en el que él trabajaba, losmolinos gigantes prácticamente no daban beneficios por los altoscostes de mantenimiento, y como éstos se iban abandonando paracentrarse en los aerogeneradores medianos y pequeños más fácilesde mantener y que tenían una mayor rentabilidad.

¿Que podemos aprender de todo esto?Pues la evidencia: el viento es renovable, los aerogeneradores no.Los aprovechamientos de energías de fuentes renovables no sonautosuficientes y su construcción, instalación y mantenimiento soncompletamente dependientes de la disponibilidad del petróleo y delas demás energías fósiles. Y yo iría mas allá: diciendo quenecesitan que las energías fósiles sigan siendo muy rentables, odicho de otra forma, que sean abundantes y por ende, baratas, lo que es en realidad nuestra mayor preocupación, porque esta premisa se acaba yesto es lo que nos ha empujado a buscar soluciones en las renovables.¿Es lo que parece? Sí, estamos en una situación de bucle en la quegastamos energía fósil sin parar y no existe condición de salidacon una solución. 

Esta problemática está descrita yreconocida en el estudio de la crisis energética, como que losactuales aprovechamientos de energías renovables son usados como un‘Fossil Fuel Extender’, o extensiones de los combustiblesfósiles. Al final, sólo los Estados y las grandes empresas puedendesarrollar estas industrias que resultan ser un exclusivo BAU más.Sólo que dependiente de una regulación legal energéticamentedesastrosa y unas subvenciones públicas mas desastrosas aún, ya quesobre la verdadera sostenibilidad energética no ha intervenido, sólo se hahecho para el beneficio económico rápido y la promoción política. 

Debido a que existió una confluenciade condiciones como la necesidad de mayor suministro energéticopropio y libre de emisiones, la existencia de abundante capitalinversor público y privado, la falta de rigor en el estudio de larentabilidad real, un claro apoyo de los gobiernos y la visiónde oportunidad de negocio de las grandes corporaciones, ahoraconvertidas en ‘ecológicas’, se comprende el por qué se haproducido la reciente proliferación de instalaciones de parqueseólicos por todo el mundo. Lo principal, como siempre, ha sido laalta ‘rentabilidad’ económica, pero no por su propia naturaleza,sino por la facilidad del crédito, las onerosas subvenciones y elpago subvencionado de la generación eléctrica eólica. Esto desató una codicia inversora, que llevó,por ejemplo, la acción de Gamesa hasta 35 € cuando ahora no valeni la décima parte. Si la energía eólica, tal y como estámontada, realmente fuera rentable, habría subido como laespuma, al igual que los precios del petróleo o de la propiaelectricidad. Sin la burbuja financiera y las ayudas estatales, las‘energías renovables’ tienen discretos retornos y en las que nocalculó correctamente su rentabilidad, fácilmente demostrarán serun sumidero. De hecho está sucediendo, por ejemplo, que camposeólicos enteros se están abandonando en los Estados Unidos en lallamada ‘debacleverde‘.

Podríamos también analizar la energíasolar fotovoltaica, o los biocombustibles, que tienen una TRE muchomenor, pero esa sería otra larga y detallada historia de picaresca,pelotazos y desvaríos, que adelanto, es más de lo mismo. Por tanto, no sonen sí fuentes energéticas en la que podamos confiar nuestrofuturo.
 

La Gran Exclusión

14 dic
Foto “Familia sin hogar, jornaleros en 1936″ de la Biblioteca Franklin Delano Roosevelt, publicada en http://history1900s.about.com.

Queridos lectores,

El debate de ayer en Radio Libertad me ha sugerido la conveniencia de discutir un tema que alguna vez surge en las discusiones sobre la crisis energética: el hecho de que la escasez de energía no se va a manifestar de la manera simple que la gente esperaría. Muchas personas se piensan que si la energía es cada vez más escasa lo que debe pasar es que de repente haya grandes interrupciones de suministro de energía, ya sea en forma de petroleros que no llegan, falta de gas o de electricidad, colas en las gasolineras, etc. No es que ese tipo de cosas no puedan pasar o que no estén, de hecho, pasando ya (un rápido vistazo a la web Energy Shortage les mostrará hasta qué punto está escaseando la energía en el mundo en este momento). Incluso en algún momento podría pasar en la propia OCDE, como alertaba el informe de Lloyd’s de hace un año y que ya fue comentado en este blog (el informe consideraba posible que hubiera interrupciones de suministro de petróleo en el Reino Unido tan pronto como 2013). Sin embargo, no es de esperar que ese tipo de eventos traumáticos sean los que marquen la tónica del descenso energético durante los próximos años. La impresión que tengo cada vez más de lo que sucederá es que habrá cortes, sin duda, pero se atribuirán siempre a un empeoramiento de las condiciones económicas de la sociedad (falta de mantenimiento, falta de financiación, etc), empeoramiento el cual se pondrá siempre en un contexto aparte, como si fuera un hecho independiente y desligado de la crisis energética. Mientras tanto, las condiciones de vida de la mayoría serán cada vez peores, pero de una manera que será asumible y asumida. En suma, que el proceso de degradación económica y societaria subsiguiente al Peak Oil será, como dice John Michael Greer, un largo descenso.

El curso actual de los acontecimientos nos hace intuir que, si no se producen acontecimientos traumáticos que lleven a una reacción masiva y violenta (ya sea en forma de guerra o de revolución) habrá un progresivo descenso del nivel de vida de la población, y si es lo suficientemente paulatino la gente se irá acomodando a la nueva realidad, perdiendo rápidamente la memoria y/o la conciencia de que en otros tiempos las nuevas condiciones de vida hubieran sido inaceptables. No es nada insólito: en la década de los 30 del siglo pasado una nación avanzada y culta como Alemania fue capaz de abrazar, una parte con entusiasmo y otra parte sometida y acallada, una aberración como el nazismo. Si el nazismo hubiera intentado ascender de golpe en 1930 la sociedad alemana hubiera reaccionado en masa desterrándolos para siempre fuera de las instituciones; sin embargo, un curso paulatino de los acontecimientos modificó de tal manera las reglas y expectativas sociales que lo que en 1930 parecía una barbaridad se aceptó como lógico y natural, ya de grado ya a la fuerza, en 1933. Y si se mira con perspectiva histórica esos cuatro años no son nada, son un suspiro; son básicamente el mismo tiempo que llevamos en esta crisis económica que, como sabemos, no acabará nunca. Ya se sabe que para hervir una rana no se la debe meter en una olla con agua hirviendo pues saltaría fuera; lo mejor es meterla en agua fría y después ir calentándola progresivamente: así se dejará cocer sin darse cuenta. En esencia, ese proceso lento de desintegración de la concepción de la sociedad que tenemos ahora en los países occidentales (que incluye el Estado del Bienestar, pero también otros valores como la libertad de expresión y de oportunidades, el Estado de Derecho, etc) es lo que se podría denominar La Gran Exclusión. La exclusión de la mayoría de la ciudadanía de los beneficios sociales, de las libertades fundamentales, de la igualdad de oportunidades (al menos, delante de la ley). La expulsión de una parte mayoritaria de la población occidental en dirección hacia el mismo Tercer Mundo donde vive la mayoría del planeta, pero sin salir de casa – bueno, salvo cuando sean deshauciados. Una expulsión lo suficientemente lenta y bien publicitada como para que los desterrados en su propio país la interioricen como algo necesario, inevitable y hasta cierto punto merecido por su propia falta de competencia.


Síntomas de que un proceso así está en marcha los tenemos por doquier sin esforzarnos en buscar  mucho. Como digo, son cosas que no son excepcionales sino cotidianas en el resto menos favorecido del mundo, pero al ufano ciudadano occidental aún hoy le cuesta unir los puntos y trazar la recta que lógicamente le conduce de su bienestar de hoy a su precariedad de dentro de unos años. Contribuye a esta incapacidad de comprender la situación la cultivada soberbia occidental según la cual la clave de nuestro gran progreso material proviene de nuestra mayor inteligencia y capacidad de trabajo, sin tener en cuenta el muy relevante papel que ha tenido la transferencia de recursos naturales pagados a precio de saldo desde otras naciones menos favorecidas. Esta disonancia cognitiva del ciudadano occidental se ve espoleada por los medios de comunicación de masas, que comunican siempre las noticias sobre la situación económica como un hecho independiente de la gestión de los recursos y de prácticamente cualquier otra base material y sólo condicionada a la capacidad de gestión de los líderes políticos, empresariales y financieros. Pero como quiera que muchas veces se entienden mejor los conceptos abstractos por virtud del ejemplo concreto y la ilustración práctica presentaré en lo que sigue una buena colección de los primeros y una previsible sucesión de los segundos.


No es un secreto que las deudas públicas de los países occidentales no son sostenibles y que, de hecho, en algún momento todos ellos tendrán que reestructurar sus deudas de algún modo o lanzarse a fondo a la monetización de las mismas. Independientemente del camino que sigan, lo que parece claro es que la receta fiscal que se seguirá aplicando en la Unión Europea (y que aplicarán los EE.UU. tan pronto como muy tarde cuando los republicanos recuperen el poder) es la del recorte de prestaciones por parte del Estado; por de pronto, las prestaciones sociales puesto que no son productivas o lo son muy poco, pero al final se recortará también de las inversiones en Fomento. En el caso de España, delante de un paro que supera el 21% de la población activa total y el 45% en el caso de la población activa menor de 25 años, por un lado se suprimió la ayuda excepcional de 400 euros al mes para parados de larga duración sin otra percepción, y ahora se propone sin rebozo crear subempleos que se paguen a 400 euros al mes y con mínimas prestaciones sociales. La coincidencia en la cifras del estipendio muestra que hay cierto consenso en los círculos económicos en que esta cantidad es la mínima para la subsistencia de una persona. En ese cálculo implícito o explícito de buen seguro se tiene en cuenta el apoyo del círculo familiar cercano de aquellos que caen en esas asignaciones de menesteroso, con lo que no sólo se está consiguiendo que se acepte que 400 euros al mes es una cantidad razonable, “la máxima que se puede conseguir dadas las circunstancias”, sino que además se movilicen recursos del entorno de los afectados, que así son drenados y van empujando a un sector mayor hacia ese nivel de mera subsistencia. Para que los lectores que no viven en España se hagan una idea de qué suponen 400 euros aquí, en la ciudad donde yo vivo 800 gramos de pan (en una hogaza que por razones históricas se suele denominar “pan de kilo”) cuesta 2,40 euros. Otro ejemplo: suelo hacer dos compras semanales de alimentación y otros productos del hogar, una pequeña entre semana, en el súper, para suplir cosas que sobre la marcha vimos que se agotaron; y otra el sábado, comprando carne, embutidos, verdura y fruta en la plaza y resto de productos en el súper. La primera compra me suele costar 20 euros y la segunda suele estar en torno a los 60 euros (mi familia consta de dos adultos y dos niños de corta edad). Eso me da un gasto, para artículos más o menos de primera necesidad, de unos 300 o 350 euros al mes. Es evidente que cobrando 400 euros al mes poca familia se puede tener, y el dinero se tiene que economizar al máximo. Comida la justa, poca ropa y poca cosa más. Si no se comparte vivienda con otras personas es imposible vivir: el alquiler más barato en mi ciudad está en torno a los 400 euros, a lo que habría que sumar gastos de agua, electricidad, contribución urbana… Gastos todos ellos que tienden a subir: después de haber subido por dos veces un 10% este año, se habla repetidamente que el precio de la electricidad aún debería subir en breve plazo otro 40%; en cuanto al agua, ya discutimos aquí los problemas de financiación del servicio de tratamiento del agua y la inequívoca tendencia a su privatización; y en cuanto a la contribución urbana, con una proporción alarmante de ayuntamientos españoles al borde de la quiebra no es menos razonable pensar que los impuestos municipales en general subirán. El problema no es específicamente español: en el Reino Unido la cuarta parte de los hogares vive en situación de pobreza energética (han de gastar más del 10% de su renta en energía – porcentaje llamativamente similar al que marca el umbral de la recesión en el caso de los países). En Francia, ya el año pasado había 300.000 abonados al borde del corte del suministro de gas, como denunciaba Quim en su blog. Y estoy seguro que no costaría nada compilar historias semejantes en Italia, Holanda, Bélgica, Alemania, EE.UU…. Es de destacar que en todos los casos los altos precios y los salarios menguantes son la causa de la exclusión de la proletarizante clase media al acceso a la energía, pero aún cuando la causa inmediata sea la crisis económica la causa mediata es, en realidad, la crisis energética, y al excluir esos consumidores se cierra el ciclo.


En reconocer que la crisis energética es la causa mediata de la creciente exclusión social es siempre lo más difícil, lo que más le cuesta de aceptar a la gente, tan fuerte es el discurso de corte economicista. Y sin embargo tiene todo el sentido del mundo. La primera cuestión es entender cuándo podemos decir que la energía es cara. Al fin y al cabo, es cierto que los productos energéticos son objetivamente muy baratos: a 100$ el barril de petróleo, un litro de petróleo cuesta poco menos de 63 centavos, unos 48 céntimos de euro a día de hoy – y no olvidemos que contiene la energía que un hombre joven, sano y fuerte podría hacer, si trabajase sin parar, durante 4 días y medio. Un kilovatiohora de electricidad cuesta en España unos 15 céntimos de euro y equivale al trabajo de 10 horas de ese hombre que citábamos antes: 3,3 veces más caro que el petróleo, pero aún así baratísimo. Y los precios del gas se mueven por valores similares a los del petróleo. Sin embargo, dado que la energía es precursora del trabajo, trabajo con el que producimos bienes y servicios, para seguir produciéndolos en el volumen y cantidad que los producimos hoy en día, y para poder conseguir los beneficios de la economía de escala, con todo su gigantismo operativo en aras de la reducción del coste unitario, necesitamos que el coste de la energía sea muy barato. Ya comentamos aquí que el precio máximo que un país industrializado puede pagar por su energía está alrededor del 10% de su PIB, y no por capricho sino por el imperativo termodinámico de mantener una Tasa de Retorno Energético (TRE) mínima. Así que superado ese umbral se ha de producir un reajuste en el sistema productivo. En alguna ocasión he escuchado que no debemos preocuparnos por los problemas causados por la crisis energética ya que el libre mercado se encargará por si sólo se ajustarse y resolver estos problemas. Y en realidad estoy de acuerdo: eso es exactamente lo que está haciendo el libre mercado. Aquellas actividades productivas menos competitivas, que tienen menos margen para reducir sus costes o menos capacidad para trasladarlos al precio final, van siendo poco a poco eliminadas. Eso va sumiendo a una cantidad mayor de población en el desempleo, con lo que se va reduciendo la cantidad de consumidores, con lo que otros sectores productivos van entrando en crisis, y más a medida que la escasez energética se va haciendo más intensa. Crisis energética que por el momento es meramente local: el consumo de petróleo cae a un ritmo medio del 3% anual en la OCDE (aún cuando la producción total de petróleo ha conseguido aumentar un poco durante los dos últimos años) de nuevo gracias a la eficiencia del libre mercado, que está trasladando el consumo a los países más eficaces: China, India, Brasil, Rusia, la propia OPEP,… Es por eso que a pesar de que la producción de petróleo no decae aún nosotros ya estamos sufriendo el Oil Crash. Y por supuesto no todos los países de la OCDE siguen el mismo patrón; también hay exclusión entre naciones y así es obvio que Alemania tardará más tiempo en seguir nuestro camino de pauperización. El paulatino fin de la sociedad industrial supondrá la desaparición del empleo por cuenta ajena a escala masiva.


A cada nuevo nivel de consumo de energía, cada vez más bajo, corresponderá una mayor proporción de población excluida socialmente. Gente sin empleo fijo, que tendrá que buscarse la vida como pueda. Algunos conseguirán subtrabajos con los que mal que bien mantenerse, sin protestar, sin ponerse enfermos, sin soñar con salir nunca del agujero; trabajarán en pequeñas fábricas que producirán bienes exclusivos para unos pocos, o en oscuras minas. Otros trabajarán en lo que salga, recogerán hierbas o setas para venderlas en la plaza o en los restaurantes o sacarán verdaderos tesoros de los contenedores o de los edificios abandonados o las chatarrerías. Otros improvisarán oficios, como remiendo de ropa o calzado, o boteros económicos, afiladores, ropavejeros… lo que puedan. Vivirán de la liquidación de los restos de la clase media, de los bienes que tenemos hoy en una increíble abundancia sin darnos cuenta: libros, juguetes, CDs, televisores, radios, ordenadores,… En el estado estacionario, al finalizar el proceso histórico de la Gran Exclusión, la gran masa de excluidos, el nuevo lumpen proletariado, sobrevivirá de su ingenio y de los excedentes de los pocos que seguirán siendo muy ricos por comparación con su entorno: aquellos que aún tendrán luz eléctrica y cocina de gas en ricas mansiones con altos muros, aquellos que aún tendrán capacidad de consumir, fundamentalmente por ser muchos menos. Algo no muy diferente a cómo era España en el siglo XIX, aunque con bastante más población, con lo que el nivel medio será bastante más bajo que entonces.

Ya hemos comentado algunas veces que nuestra interpretación de la realidad depende de la narrativa que usemos para describirla. Con anterioridad describí en este blog dos posibles escenarios para el desarrollo de la crisis energética, económica y social en la que estamos inmersos, denominados como el peor y el mejor de los posibles. La Gran Exclusión es, posiblemente, otro escenario como los anteriores, pero al contrario de ellos no contiene una narrativa heroica, de grandes eventos y luchas; es un escenario caracterizado por un lento apagarse, como la mecha que flota sobre un lecho de agua. El peor y el mejor escenario posibles son a su modo estimulantes y excitantes por lo épico de su relato, en tanto que la Gran Exclusión es una historia triste y mortecina, que no apetece ser contada. Queda por saber si La Gran Exclusión no es ni el escenario peor ni el mejor sino el más probable.

Salu2,
AMT

 

Consejos prácticos para montar un huerto sostenible

11 dic

Queridos lectores,

Acabo esta pequeña miniserie de posts de los lectores con un texto bastante práctico para comenzar un huerto por estas latitudes, que me envió hace meses David de l’Hortviu. Estoy seguro de que después de los temas tratados en los dos posts anteriores éste será de su interés.

Salu2,
AMT

Atendiendoa las demandas de Antonio, donde me pedía llegar a un numero mayorde personas, intentaré ser lo más técnicoposible para adaptarme al carácter crítico, analítico y científicode este blog.
Parainiciarnos en el arte de la agricultura lo ideal sería empezar acultivar un pequeño huerto, donde podamos vivir y sentir de primeramano todas las reacciones nucleares, electromagnéticas ygravitatorias de este.
Paradesenvolverse en tal actividad, hemos de adquirir la consciencia deque necesitamos:
  1. Nuestra motivación de querer desarrollar esta vivencia.
  2. Un lugar donde gestar y desarrollar el huerto.
  3. Semillas y/o plantel de calidad.
  4. El conocimiento específico de las necesidades solares, hídricas, nutricionales y de espacio de cada semilla o planta que queramos cultivar.
  5. El conocimiento específico del mejor momento anual para la siembra o transplante y cosecha de cada planta, adaptándonos a cada clima y región.
  6. Aprender a gestionar los recursos hídricos de que dispongamos.
  7. Aprender a gestionar la biomasa que rodea el lugar de cultivo.
  8. Aprender las buenas prácticas agrícolas y practicarlas.
Explicaciónde los apartados:
A-Referente anuestra motivación diría que los es todo, es la que determinaránuestras acciones, es la que nos hará concebir la actividadhortícola como puramente práctica o como la oportunidad deestablecer una relación duradera de retroalimentación armónica connuestra madre naturaleza, conjugando nuestros buenos sentimientos yemociones en alimentos de primerísima calidad nutricional yestructural,
desdedentro y hacia fuera.
Evidentementeque creo que para hacer un huerto eficiente hace falta tener uncierto sentido del equilibrio natural, de comprender que el huertoes un ecosistema vivo que nos incluye, del que somos parte, y no unafactoría que explotamos”, según expresó hace meses el propio Antonio Turiel.
B-Referente allugar donde gestar y desarrollar el huerto podríamos decir que losmejores son a la intemperie, al aire libre, al libre albedríonatural, por donde fluye el ciclo de carbono y se produce la creación de humus espontaneo. Pero cualquier lugar que reciba luz es bueno paracultivar: un balcón, un patio interior, etc, con macetas horizontalesy/o verticales.
C-Referente alas semillas y/o plantel de calidad las concebimos como aquellas queestán más adaptadas al entorno, variedades locales y/otradicionales. Éstas son las que poseen un valor nutricional más altoy una adaptación al ambiente más óptimo; por ejemplo, las primeraspatatas que se cultivaban en los Andes, tenían un 90% mas de valornutricional de las que comemos ahora.
Laselección delas plantas más sanas, vigorosas y bonitas, nos servirá paraabastecernos de semillas de primerísima calidad.
Essimple, hay cuidar la planta, saber esperar y estar atento al momentodel punto óptimo de maduración, en el que las semillas ya hanadquirido todo su desarrollo.
Éstees el punto en el que hay que cosecharlas y saber tratarlas yconservarlas hasta nueva siembra.
D-En referencia alconocimiento específico de las necesidades solares, hídricas ynutricionales de cada semilla o planta que queramos cultivar, diremosque se conocen 30.000 plantas comestibles y que resultará mucho máspráctico que consulten una guía hortícola, por ejemplo “El huertofamiliar ecológico” de Mariano Bueno, edit Integral, donde en elcapítulo 10 se describe con todo tipo de detalle este tipo deconocimiento ancestral, técnico y científico.
E-Para establecer un conocimiento específico del mejor momento anualpara la siembra o transplante y cosecha de cada planta, adaptándonosa cada clima yregión, lomejor que podemos hacer es pedir consejo a los agricultores de lazona sobre este tema en concreto, el del calendario de siembras ycosechas, ya que los agricultores rodados son los que poseen losconocimientos específicos de cada clima. Existen una pautas,que varían en el tiempo en función del clima de cada lugar, ytambién se pueden encontrar en el capítulo 8 del libro de MarianoBueno.
Estecalendario de siembras y transplantes es concretamentepara mi zona, de clima de contraste continental. Su autor, uno de mismaestros más queridos, lo ha escrito de su puño y letra, con lápiz,papel y la experiencia de mas de treinta años de cultivar sin química y con amor.
Calendario tradicional de siembra y trasplantado de hortalizas en la Comarca de Osona (en catalán), compilado por Josep Maria Garnisans.
F-Gestionar losrecursos hídricos. Dependerádel acceso que tengamos a los mimos. Siempreserá mejor agua la de pozo o de río que la de red, ya que ésta engeneral llevará cloro. En ese último caso, dejándolaorear de 2 a 4 días elcloro se evaporará.
Latradicional regadera y la manguera son ideales para iniciarnos en elarte de regar. Sin embargo elsistema más eficiente es el gota a gota de tubo rígido; esmas caro que la cinta de riego de plástico fino, pero dura mucho más. Elgota a gota es muy fácil de instalar, venden todo tipo de conexionesy se pueden hacer todo tipo de diseños, formas verticales,horizontales, círculos, espirales, curvas, rectas, etc.
Plantandoal lado de cada gotero y regando de 5 a 25 min al día (dependiendodel tipo de tierra, arenosa mastiempo, arcillosa menos tiempo) las plantas tendran una humedadcontinua en la tierra y el gasto de tiempo, esfuerzo y agua serámínimo.

Tambiéntiene la ventaja de poder conectar un temporizador al circuito parapoder ir de vacaciones tranquilo, sabiendo que el huerto no pasarásed.

Otragran ventaja del gota a gota, es que se puede utilizar paratranspantar sin necesidad de hacer un agujero. Cuando los goteros seabren y dejan caer las gotas de agua eétas forman un pequeño charcode barro, y entonces resulta muy fácil, rápido y práctico irhundiendo las raizes, ya estén enrraizadas en substrato o a raízdesnuda, a la distancia que requiera cada cultivo.
Otragran ventaja es que trabaja con muy poca presión; si disponemos de undeposito que esté en un lugar más elevado que el huerto podremosregar con la propia presión del agua.
Coneste sistema también podremos mezclar en el depósito algunosextractos vegetales y así a la vez de regar también estaremosaportando nutrientes.
Sino disponemos de ningún tipo de fuente de agua dependeremos de lalluvia y de cómo la aprovechemos. Sino podemos recoger y almacenar el agua de lluvia, entonces lo máspráctico será utilizar los acolchados de paja o de otro materialorgánico. Esto consiste en esparcir paja a pie de cada planta yluego regar la paja con una regadora para que se ate y no se marchecon el viento. Esta práctica hará que la radiación solar no lleguea la tierra y así esta conservará de una manera mucho másprolongada su humedad, viendose la planta cultivada sumamente beneficiada.
G-Una correcta gestión de la biomasa que rodea el lugar de cultivo nosservirá para producir nuestro propio compost (substrato, tierraextremadamente fértil) y para poder abastecernos de todo tipo defitosanitarios a través de la fermentación de otras plantas.
Hay2 maneras de hacer compost. Una sería en superficie, esparciendo lamateria orgánica por la superficie del huerto, a modo de acolchado.Así lafermentación aeróbica de la materia orgánica esparcida hará que ésta se transforme en nutrientes directamente asimilables para lasplantas. Lasegunda manera de hacer compost sería en montón o en una caja dondeiríamos hechando toda la matería orgánica, paja, hierbas, papel,restos de comida, pelos, arena del gato, cesped,hojas, ceniza, gallinaza, restos de cosechas, etc excepto carne ypescado ya que éstos no son nada beneficiosos para el compost porque puedengenerar podredumbres.
Unbuen compost es que que tiene una relación de 70% de C , materiaseca, y un 30% de N, materia fresca.
Parala correcta elaboración del compost, éste ha de fermentar durante untiempo que puede oscilar de semanas a meses; la temperatura óptimaes de 40 a 60 grados. Si el compost no fermenta hemos de regarlo, aunquetambién podemos ayudar a iniciar la fermentación regando elcompost con extracto de ortiga puro.
Cada2 meses en luna llena se ha de mezclar bien el compost y voltearlo conuna orca para que gane una consistencia homogénea, pero en los meses de másfrío no conviene hacerlo, ya que podría enfriarse y pararla fermentación.
Cuandoel compost ya ha fermentado y ha adquirido una consistencia como detierra ya esta listo para ser usado, pero podemos también dejarlomadurar hasta 4 años, tapándolo para que no se llene de semillas dehierbas adventicias. Cuanto más maduro más concentrado y másnutritivo será para las plantas.
Otramanera de gestionar la biomasa es preparar extractos de otrasplantas através de la fermentación de estas, ya que nos proporcionaránfitosanitarios de calidad y de acción estimulante, fungicida,repulsiva e insecticida.
Otras ventajas de los extractos vegetales fermentados: son gratis, sonfáciles de preparar, recolectar plantas y reconocer sus propiedadeses muy lúdico, se reciclan las malas hierbas en fitosanitarios,aportando sustancias complejas en diluciones altas aseguramos unequilibrio contínuo de la tierra, son 100% biológicos ybiodegradables.
H-Las buenas prácticas agrícolas son:
-Biodiversidad,es la práctica más importante. Conla industrialización de la agricultura, esta práctica está enpeligro de desaparición. Como antes hemos comentado se conocen unas30.000 plantas comestibles. Cuando éramos cazadores-recolectoresrecolectábamos unas 3.000 plantas; luego con la aparición de laagricultura, se cultivavan unas 500 plantas. ¿No les parece anormalque hoy en día el mundo se alimente basicamente de 4: arroz, trigo, soja y maiz?
Ennuestra experiencia como agricultores tendremos que aprender acultivar el mayor número de plantas posibles,ya sean hortícolas, medicinales, culinarias o ornamentales.
-Fomentarla fauna útil: Mariquitas,sírfidos, crisopas y tijeretas, comenel pulgón, los orius comen mosca blanca,etc.
-Buenarotación delos cultivos para no cansar la tierra: en generalesperaremos unos 4 años para repetir cualquier tipo de cultivo en unparcela. Lasflores de las umbelíferas, en concreto del cilantro, no han de faltarnunca en el huerto, observadlas y veréis la cantidad de fauna queatraen.
-Aportar periódicamente materia orgánica compostada, ya sea a través deabonos verdes, estiércol o compost.
-Unacorrecta asociación de los cultivos. Engeneral, la familia de las liláceas, puerros, ajos y cebollas, nose llevan bien con las legumbres, habas, guisantes y judias. Laalbahaca en cambio se puede asociar con todo tipo de plantas ya quelas ayudará en su desarrollo.
-Sembraren luna ascendente y por la mañana.
-Transplantaren luna descendente y por la tarde.
-Preparary utilizar extractos de otras plantas para reestablecer el equilibriode los flujos naturales.
-Experimentarla oportunidad agrícola desde la cooperación con los flujosnaturales, nunca desde el control de éstos, ya que esto último estotalmente imposible. Los flujos naturales del libre albedríouniversal son irreproducibles. El cálculo, análisis y control de éstos nunca podrán llegar a interpretar su conjunto. Sólo podremosllegar a sentir el todo de los flujos a través del equilibrio denuestras emociones y sentimientos.
Consejosprácticos diversos:
Tratamientopara los hongos: Durantela primera mitad del ciclo de crecimiento de las plantas susceptiblesa ser atacadas por hongos (mildiu, oidiu,etc) como son las tomateras,pepinos, calabazas, calabacines, berenjenas, cebollas, etc, podemoshacer una aplicación de ácido láctico del suero de leche o delyogur al 5%, un iogur natural mezclado con 2 litrosde agua o unaparte de suero de leche por 19 de agua. Así haremos que la plantaadquiera un PH más ácido que no dejará proliferar a los hongos yaque necesitan un ph más alcalino.
Tratamientopara el pulgón: Dosdientes de ajo pasados por el minipimer con un litro de agua a 50grados, filtrado y pulverizado encima de la plaga suele ser muyefectivo. Tambiénva muy bien el jabón potásico, 70 gr por litro de agua.
Caracoles y babosas: Pareceser que existe una relación armónica entre los caracoles y lasbabosas, si erradicamos a unos aparecerán más de los otros. Steinerdijo que los caracoles nos dejan mucho mas de lo que se llevan, ahorase saben las propiedades de su baba, en el suelo tiene un efecto defertilización extremo.
Desherbado: Pararealizar las labores de desherbado, una azada de rueda nos serásumamente útil, ya que nos permitirá trabajar sin castigarnos laespalda.
Plantas interesantes:
-El Áloe Vera filtra los metales pesados.
-Laesteviaconsumida en fresco o en infusión actúa como reguladordel nivel de azúcar en la sangre encasi todos los diabéticos tipo II y en un alto porcentaje delos de tipo I, pues su efecto medicinal actúa estimulando laactividad del páncreas. También regulala tensión y es capaz de quitar la ansiedad por la comida
-ElKalanchoe sirve para tratar lesionesy enfermedades relacionadas con daños celulares, en especial elcáncer.
Bibliografia:
-Elhuerto familiar ecológico, Mariano Bueno. Edit.Integral
-Plantaspara curar plantar, Edit la fertilidad de la tierra.
-Cultivaren armonía con la luna y el cosmos, Xavier Florin.
-Guiadels enemics naturals en diferents cultius a catalunya.( Fauna Útil) Generalitat de Catalunya. Dep. Agr. Ram.i Pesca.
-EscuelaBiodinámica, varias publicaciones en la edit. Rudolf Steiner.
-EscuelaPermacultura (impulsores Holmgren yMollison, y Masanobu Fukuoka respectivamente).
-www.dolcarevolucio.cat
 
 

La viabilidad de los asentamientos actuales

08 dic

Queridos lectores,

El post anterior discutía sobre un modelo de producción agropecuaria que se constituía como unidad productiva básica de la nueva sociedad; en el hilo de las discusiones que ha originado se ha confrontado varias veces el prototipo de urbanita con el del hombre de campo. Ahondando esta discusión, tenemos hoy otro post invitado, en esta ocasión de Ferran Fontelles. Les dejo con Ferran.

Salu2,
AMT



 

Megalópolis, ciudades, pueblos,granjas, islas….

Dadas las evidencias cada vez másfrecuentes del Peak Oil, uno se ve tentado a visualizar el futuro,prever, casi profetizar cuáles pueden llegar a ser las consecuenciasde este fenómeno en nuestro mundo. En este post se pretendeprofundizar como va a afectar este fenómeno en nuestras vidas.Cuáles van a ser las posibles diferencias dependiendo de si uno viveen una población grande, mediana o pequeñamente rural.
El capitalismoglobalizado, el sistema actual de consumo sin límites dictado por elBAU, ha propiciado las elevadas aglomeraciones de gente engrandes ciudades, muchas veces mal planificadas respecto a lasnecesidades primordiales del ciudadano. Un éxodo rural más que documentado paralelo al del desarrollo de la RevoluciónIndustrial, acontecido a partir de la segunda mitad del siglo XX.Dicha peculiar migración ha propiciado el crecimiento de lasciudades en todo el mundo: la aparición de conurbaciones,megalópolis, las llamadas ciudades dormitorio y hasta lapresencia de barrios marginales periféricos, donde malviven los“parias” del sistema. De hecho, el estereotipo de las grandesciudades, con las calles abarrotadas de coches, tiendas y grandesrascacielos, ha sido un prototipo que la industria cinematográfica ylos medios nos han vendido como símbolo del progreso. Son uno de losestandartes de la globalización: definición urbanística de cómose debe ser para ser rico, civilizado, occidental. Lo que durantedécadas ha sido el orgullo y el espejo de nuestro sistema, derepente se puede ver abocado, en un plazo indefinido, al colapso, salvo que entre todos demos un cambio radical de rumbo(cambio en la actitud de toda la ciudadanía, cambio en lasdirectrices políticas que se están dando para salir de la crisis y,seguramente lo más importante, abandono paulatino con redefinicióndel sistema capitalista actual, el llamado BAU). Vamos por partes.
Ante el diariobombardeo mediático referente a la crisis, uno va vislumbrando,decisión política tras decisión, noticia tras noticia, que el actual estado de bienestar está en peligro. Un sistema en que el Estado intenta asegurar unas garantías sociales y unos servicios a la totalidad de la ciudadanía.Pero, al fijarnos en la distribución de estos servicios y garantías,uno puede observar que están más consolidados cuanto más grande esuna población. Los mejores hospitales y los servicios sociales máspotentes están en las grandes ciudades. Mientras, el pequeño puebloagrícola ya puede estar contento de tener su escuela rural hasta laeducación primaria, y un hospital a cinco o diez quilómetros,distancia actualmente asumible. La paradoja es la siguiente: en uncontexto de crisis energética puede cambiar radicalmente el estilode vida de uno dependiendo de donde viva. Lo que antes dabacomodidad, oportunidades y posibilidad de elección, de repente puedeser un problema, un callejón sin salida. El estado del bienestarpeligra, y pueda que se tenga de redefinir.
Pensemos en laspequeñeces del mundo urbano actual. ¿Por qué existen sedesinternacionales de grandes corporaciones en nuestras ciudades? ¿Por quédisponemos de fibra óptica? ¿Por qué se pueden comprar frutas deLatinoamérica o por qué sale agua del grifo? Todos somos urbanitas,acomodados a lo que la ciudad nos da, sin muchas veces detenernos apensar el por qué es así, y sobre todo, cómo puedeser que sea así. Pues sí, lectores, todo este mundo urbano es untinglado insostenible que se ha ido fabricando a base de energíaabundante y barata. Es un modelo derrochador. La gente coge el cochepara ir a trabajar. Los alimentos vienen de donde sea. Del mismomodo que muchos otros productos, que llegan a bordo de grandesbuques que los transportan vía marítima (con vasto gasto depetróleo incluido). Todo este crecimiento es posible gracias a esto,a un extraño período de la humanidad donde parece que todo esposible, que con la tecnología y el capital que la fecunda, se puedeacceder a todo, por más rocambolesco y morboso que sea nuestrosueño. Pero la realidad, por desgracia nuestra, parece ser biendistinta. Con nuestro tecnooptimismo y nuestro pensamiento mágicono alcanzamos a ver que las grandes megalópolis pueden llegar a serinsostenibles, por no saber proporcionar tales ingentes cantidades decomida, agua, ropa y demás bienes y servicios básicos, o no podergestionar tal cantidad de residuos o aguas fecales (como ya empieza a hacerse evidente en algunos lugares en España). Además, suelen ser núcleos donde se acumulan actividades que, silas cosas cambian a escalas más racionales (y es lo que parece queestá sucediendo), menos grandes y menos globalizadas, tenderán aser sustituidas o desaparecer (aparte de enviar a mucha gente al paro, cual es elfuturo de una cierta parte de la población que se dedica a oficiossólo posibles gracias al derroche actual, léase modelos,publicistas, diseñadores de estupideces y tantas y tantas otrasocupaciones, a priori, no necesariamente imprescindibles).
Si una gran ciudadpuede verse fuertemente afectada por la crisis energética que se nosavecina, ¿qué pasa con las comunidades que viven en las islas? Lainsularidad es una dificultad añadida al problema. Una isla es unecosistema especialmente frágil y dinámico. Del mismo modo que, unavez conquistado por el hombre, se vuelve dependiente de los aportesexteriores que solo solo llegan por mar o aire. Este es el caso delReino Unido, por ejemplo, donde una gran parte de los alimentos llega porbarco y por avión. Un pais admirado donde yaempieza a hacerse el problema manifiesto: una isla con recursosenergéticos nativos muy esquilmados, que tiene que importar, ydensamente poblada, donde ya se plantean a nivel gubernamentalintentar hacer un sistema de reparto equitativo de energía.Más problemas tendrán, previsiblemente, aquellas islas que se hayan“vendido” al turismo de masas, puesto que parte de su territorioya se ha edificado (a veces “a lo loco”), y donde la actividadagrícola se encuentra desaparecida o en vías de extinción, hechoque añade más dificultad a la búsqueda de una soluciónsostenible. Ya que, como ocurre en ciertos enclaves turísticosinsulares de hoy en día, vive en la isla tal cantidad de personasque, sin este extraño momento de la historia, difícilmente podríansobrevivir. Parece entonces fácil de pronosticar que lascomunidades que residan en islas pueden llegar a ser las primeras enverse afectadas por el Peak Oil o la escasez generalizada, dada suamplia necesidad de “traer de fuera” todo tipo de recursos que“escasean o faltan dentro”, especialmente si se han especializadoen un determinado sector económico.
Discutir cual va aser el tamaño óptimo de población donde vivir parece una actividadinútil. La naturaleza humana y la de nuestro mundo, con su extremadaheterogeneidad, proporcionarán diferentes soluciones a diferentes denuestros problemas. En cada región, dependiendo del estilo de vidade sus ciudadanos, será posible acoger dignamente a más o menospersonas. Se entiende que lo importante de la última frase no esacoger, si no el dignamente. Las grandes ciudadestenderán a dividirse en barrios o distritos, que se convertiráncada vez más en entidades capaces de auto gestionarse y, de formacooperativa, intentar asegurar suministros de comida, trabajo,vivienda, agua o servicios (situación que ya se está dando). Pareceser que la situación en sí nos llevará a reducir las dimensionesde nuestras poblaciones (ya sea en número, en densidad y/o envolumen), a dividir grandes áreas ahora homogéneas en distritos obarrios, entes que se organizarán para asegurar la supervivenciadentro de sus límites, del mismo modo que se cooperará y comerciarácon barrios vecinos. Algunos lugares, por sus dimensiones ycomposición estructural, podrán quedar desiertos: no será posibleen ellos mantener tantos miles de personas, será difícil elabastecimiento de agua (¿potable?) y el procesado de las aguasfecales, del mismo modo que no será posible hacer huertos urbanosque aseguren parte de la cosecha, de lo que acaba en la boca. 
Llegados a este punto, pido al lector que termine de leer hastapárrafo final. Todo esto puede parecer demasiado futurista,demasiado pesimista o poco probable. Ni los medios de comunicaciónni los políticos se toman el tema en serio. Todo parece ir igual, encrisis, pero igual. Además, ¿qué valor puede tener la opinión de unestudiante? Lo que pasa es que en muchos casos concretos sólo esnecesario aplicar el sentido común y la lógica para ver que buenaparte de nuestras ciudades pueden llegar a ser insostenibles en unfuturo cercano.
Una vez aceptadoque el escenario de La Gran Escasez puede tener poco de descabellado, la solución parece pasar por uncambio de vida a un modelo sostenible. Y esta solución parece serinversamente factible respecto al tamaño de una población. Unamegalópolis tendrá infinitamente más problemas que una pequeñapoblación de, pongamos, unas decenas de miles de personas a losumo, que aprendan a vivir con menos y tiendan a cooperar para lasupervivencia de la llamada comunidad (sea esta un barrio, ciudad,pueblo o granja). Y a la vez, las oportunidades a desarrollar paraseguir un modelo sostenible serán superiores en una comunidadpequeña y unida que en una masa desinformada regida por el políticode turno todavía anestesiado con el sistema actual. Del mismo modoque uno entenderá que es más fácil gestionar los requerimientosbásicos de una población mediana que en el caso de una conurbaciónde varios millones de personas. ¿Veremos en las próximas décadas unareestructuración de las ciudades? ¿Se extinguirá el urbanita actual interesado y egoísta y aparecerá gente de barrio, dispuesta aarrimar el hombro, sacrificarse y cooperar? ¿Será el retorno al campola única solución, como introducía Gabriel en el último post?Sólo el tiempo dirá si los pisos altos de los rascacielos seguiránocupados o si los parques urbanos se convertirán en huertoscomunitarios.

Ferran Fontelles, estudianteuniversitario
 

Preparando la transición: Un concepto de granja

05 dic

Queridos lectores,

Como prometí comienzo esta semana a despachar los posts que algunos lectores me han hecho llegar durante los últimos meses. Si alguien quiere actualizarme el material que me envió, éste es el momento.
El post de esta semana es nuevamente de Gabriel Anz, un argentino que ya ha escrito en este blog en un par de ocasiones. Gabriel es técnico agrónomo y por ello considero que sus apreciaciones sobre lo que debería ser una granja como unidad productiva autosostenida son muy relevantes. Sin más, les dejo con Gabriel.
Salu2,
AMT

Mipropuesta…
Conceptode Granja

Diagnósticosy relatos sobre la crisis energética en curso y sus consecuenciashay muchos, pero las propuestas son escasas; así que juntando unpoco de coraje voy a arriesgarme a exponer mi parecer, que tiene porobjetivo brindar una idea general y promover el debate.

La crisisque hoy enfrentamos no tiene precedentes en cuanto a la globalidad ysimultaneidad de factores convergentes. Tampoco tiene solución yvamos directamente hacia el colapso de un sistema adicto ydependiente de mucha energía… energía que no es renovable (almenos, no en los tiempos requeridos por nuestro sistema) y que a suvez, es la causa de otros problemas mas serios, como son lasuperpoblación, el cambio climático, la esquilmación de recursosnaturales, la contaminación, etc. En la historia del hombre haysuficientes pruebas de lo que ocurre cuando se sobrepasa la capacidadde reposición del ecosistema por la sobreexplotación de recursosnaturales, así que no veo que pueda ser muy diferente ésta vez,especialmente si tenemos en cuenta la escala planetaria de la crisisy lo “lejos que hemos llegado” gracias a (o por culpa de) lasuperabundancia de energía y sus consecuentes modificaciones alentorno natural, ocurridas de la mano de la mecanización y lastecnologías.

Pero que notenga solución, no quiere decir que no existan alternativas. Tododepende de nuestra ACTITUD y DECISIÓN para modificar en el menortiempo posible, vicios de vida muy arraigados. También implicaentender, que cualquier energía alternativa o cualquier nuevatecnología que impida interactuar con el medio ambiente de manerasustentable, respetuosa y empática con la naturaleza, no deberíapromoverse bajo ningún punto de vista.

Cuandoreviso la historia de civilizaciones pasadas, todas -sin excepción-han necesitado comer, vestirse y protegerse. De “ahí para arriba”,lo que se logre son “lujos”, que bienvenido sean, si no es acosta de “cavarnos nuestra propia tumba”.

También,básicamente podemos decir que todas las civilizaciones han sidoconscientes de la importancia del Sol en el “concierto de lavida”, como también lo son los 4 Elementos: agua, aire, tierray fuego. Así que no caigamos en el error de pensar que los vamos areemplazar con ciencia y tecnología.

De misanálisis extraigo el concepto de GRANJA como el sistema de vida y detrabajo fundamental para el sustento y la organización social, apartir del cual son posibles otras complejidades humanas. No veo unaalternativa mas efectiva, sustentable y realista, para resolvertantos problemas y atacar tantos frentes al mismo tiempo, además deque puede ser aplicada en una buena parte del Planeta.

El hecho quehable de las Granjas, no quiere decir que todo el mundo debededicarse a ellas ni que es el único camino. Repito… es unconcepto que pienso debe promoverse, como eje fundamental parare-estructurar las sociedades y las políticas en general, pues seríalo que daría sustento real a otras actividades, directamenterelacionadas o no.


¿Quéentiendo yo por el concepto de Granja?

A mientender, es una forma de vida y de trabajo que implica estarinvolucrado con la Naturaleza, a la cual debemos nuestra propiaexistencia. Implica comprenderla y darle lo mejor de nosotros paraque nos retribuya en consecuencia, con todo lo necesario para lasubsistencia.

Normalmentese conforma por una familia o una comunidad de personas que vive enla tierra y de la tierra, organizada para producir alimentos yrecursos naturales varios, que permite la supervivencia de formaautosuficiente, sustentable en el tiempo y complementariamente con elconjunto de la sociedad y su hábitat, además de brindar laposibilidad de comerciar los excedentes de producción.

Veamosalgunas de las ventajas de las Granjas:

  • Las considero la base estructural de toda organización social, a partir de la cual es posible construir una civilización más compleja. Todo sistema político y estatal debería organizarse y trabajar en función de priorizar el buen funcionamiento de las Granjas, ya que éstas son, nada más ni nada menos, que las “fábricas” de comida y materias primas.
  • Son practicables tanto en pequeñas como grandes escalas y tanto en zonas urbanas como rurales.
  • La transición hacia un esquema más masivo de granjeros, permitiría “calcular el aterrizaje”, evitando así, “caer” descontroladamente y muy atrás en el tiempo de la historia del Hombre.
  • Permitiría actuar sobre la seguridad alimentaria de las poblaciones. Gente con hambre es el caldo de cultivo perfecto para la violencia y la imposibilidad de encontrar alternativas de vida razonables y razonadas. Hay que tratar de darle ocupación y comida a la mayor cantidad de gente posible.
  • Estimularía la descompresión de las ciudades hacia el campo, volviéndose a una mayoría de habitantes viviendo en la tierra y de ésta. Las grandes urbes son las que más van a sufrir el Peak Oil/Oil Crash y a las que más les va a costar readaptarse. Hay que eliminar concentraciones humanas que requieran de tanta energía para funcionar y evitar focos de contaminación, violencia, enfermedades, etc. Las megaciudades requieren de la construcción de infraestructuras de servicios elefantiásicas, que no son otra cosa que sumideros energéticos y concentradores de problemas.
  • El hecho de tener que organizar una Granja, implica pensar en crear las condiciones adecuadas para ello: hacer crecer biomasa y diversidad vegetal y animal, ser eficiente en el aprovechamiento de todos los recursos naturales, como son los abonos, maderas, cueros, alimentos, fibras textiles, energías sustentables, etc. Es decir, que contrariamente al proceso actual de destrucción del medio ambiente, se estaría promoviendo la restauración del mismo.
  • La vida en contacto con la tierra, despierta la memoria de nuestras células, haciendo que nos sintamos una parte inseparable del Tejido de la Vida y no entes ajenos a éste. Lamentablemente, creo que ya no somos muy conscientes del deterioro en la calidad de vida que sufrimos actualmente, pues perdimos los puntos de referencia. A modo de ejemplo… de ninguna manera creo que estar atascado en un embotellamiento con un poderoso Mercedes Benz, un BlackBerry, una PC portable hiperconectada y un traje caro, sea sinónimo de mayor calidad de vida, que estar alrededor de un fuego, en familia, compartiendo relatos y comiendo productos naturales y de producción propia.
  • Al incorporar el concepto de Granja como forma de vida, automáticamente se nos despiertan instintos de Comunidad y no de Individualismo. El desafío sería lograr el desarrollo individual en comunidad, de manera que el aporte Único de cada Ser beneficie al conjunto (no solo humano).
  • Las Granjas bien manejadas son fuentes excelentes de alimentos variados y sanos, de materias primas diversas que permiten la construcción y fabricación de una muy buena cantidad de elementos necesarios para una suficientemente buena calidad de vida; incluida la producción de medicinas naturales.
  • En ellas es posible aprovechar mejor la energía del sol, el viento, el agua de lluvia, superficial y/o subterránea, como también de los diferentes tipos de suelos, que mediante técnicas orgánicas son fácilmente acondicionables para los requerimientos buscados.
  • Es en las Granjas donde la Naturaleza tiene la oportunidad de actuar sobre los desechos orgánicos, en nuestro beneficio y sin la necesidad de equipos y tecnologías complejas.
  • Son las Granjas con su biodiversidad, las que permitirían sortear de manera más efectiva las inclemencias climáticas (especialmente si el clima cambia demasiado por las acciones antropogénicas). Siempre habrá más posibilidades de contar con algo para comer.
  • Vivir de la tierra obliga a modificar los hábitos de vida y las prioridades, ubicando en su justo lugar a las egoistas actitudes humanas, que hoy están asociadas al dinero y el materialismo como objetivos primordiales a alcanzar. Todo un sistema financiero basado en la deuda y el eterno crecimiento, dejaría de tener el sentido que hoy ha adquirido.
  • Es en las Granjas donde es posible aplicar métodos de producción sustentables como la Permacultura, entre otros.
  • Es también en las Granjas donde se pueden hacer trabajos a una escala que no requieren de grandes organizaciones, ni máquinas, ni compleja logística. Con mano de obra y tracción a sangre, se pueden llevar a cabo la mayoría de las actividades necesarias para producir, transportar e interactuar más localmente.
  • Las Granjas demandan de artesanos de todo tipo, educación, investigación, desarrollo y diagramación (redes de comunicación, transporte, administración, industrialización, etc.). Creo que pocas actividades humanas son tan variadas y requieren de tanta imaginación y conocimientos de los más diversos.
  • Practicando la cultura de Granja sería posible revertir los procesos de deforestación, erosión, contaminación de la atmósfera, etc. A mayor cantidad de Granjas con sus propios ecosistemas, más posibilidades de absorber el CO2 liberado a la atmósfera.
  • Metafóricamente hablando, creo posible “reproducir” el agua, si la utilizamos bien y no rompemos el fino equilibro que la recicla en la naturaleza. Mediante buena cobertura vegetal y orgánica del manto superficial, logramos retenerla el mayor tiempo posible para nuestro beneficio, al mismo tiempo que se purifica naturalmente y sin costo. Las Granjas en suma, podrían ayudar a tal proceso. De la misma manera que por malas prácticas corremos el riesgo de secar de agua el planeta, deberíamos poder lograr el proceso contrario se cuidamos el ecosistema.
  • Una verdadera y profunda “revolución verde” sería posible de la mano de las Granjas.
  • Son una genuina fuente de inserción laboral y social para millones de personas que hoy están descolocadas y desesperanzadas.
  • Verdaderas Democracias serían posibles a nivel local. 700 años A.C. los mismos griegos ya decían que la democracia fuera del ámbito de las plazas no sirve.
  • El hecho que dependamos de mano de obra humana, no debería ser sinónimo de esclavitud. Nada es más digno que sentirse útil y poder hacer y crear con las manos. Todo depende de la actitud que se adopte entre los congéneres. Mediante el respeto y la dignidad, es posible que la mayoría realice cantando el trabajo que sea. Es la codicia y las ambiciones desmedidas lo que corrompen las relaciones humanas. Debería considerarse un pecado capital pretender más que lo SUFICIENTE.

Podríaenumerar muchas otras ventajas, pero básicamente girarían sobre losconceptos generales ya detallados.


¿Cómoimplementar un cambio así?

En realidadcreo que no debería ser tan complejo, porque no estoy inventandonada que no se conozca ni que no esté vigente en diferentes lugaresdel planeta. Granjeros quedan muchos todavía… solo creo que conlas políticas adecuadas deberían promoverse las condiciones paraque casi naturalmente se revierta el constante proceso actual deabandono de los campos.

  • Los impuestos son un método de incentivo/desincentivo que permiten reorientar las actividades y desarrollos humanos.
  • Deberían promoverse centros de investigación y desarrollo en éste sentido, que brinden las herramientas y el apoyo necesarios, para que la mayor cantidad de gente posible se sienta segura al momento de migrar de la ciudad al campo o al cambiar de actividad.
  • Aprovechando las vías de comunicación actuales (rutas, puentes, túneles, fluviales, rieles, etc.) deberían re-diagramarse las políticas de Estado, con el fin de otorgar a la mayor cantidad de poblaciones y grupos humanos, la posibilidad de desarrollo a nivel local. Si bien las comunicaciones se verán dificultadas por la falta de energías, una descentralización del Estado y de las Administraciones Públicas deberían servir para promover el desarrollo más uniforme de las comunidades humanas a nivel más localizado y en áreas alejadas de los grandes centros de poder.
  • La parte más complicada la veo en el hecho de “la propiedad” y de que mucha gente se deshizo de inmuebles en el campo, lo cual los desvinculó de la tierra. Probablemente sea el Estado quien deba promover “leyes de tierras” y leyes antimonopolio. Creo que serán las necesidades las que mayor protagonismo adquirirán en el proceso de vuelta a la tierra; los terratenientes van a necesitar mano de obra para reemplazar a las máquinas y seguramente venderán/cederán lo “que les sobre y/o se les escape de las manos”; familias de campesinos le harán lugar a familiares o amigos de la ciudad para que ayuden en las tareas rurales por los mismos motivos; y también, algo que se hacía en la antigüedad y que personalmente estoy comenzando a aplicar, es volver al sistema de “medieros”, en el que se llega a un arreglo con gente de confianza, para que trabajen la tierra al 50% y 50% de la producción.
  • Deben castigarse los desarrollos en bioingeniería. Las hibridaciones están destruyendo la biodiversidad. La base del éxito de la Naturaleza para perpetuar las especies y la adaptación a las cambiantes condiciones del entorno, es la diversidad de formas de vida.
  • El uso de agroquímicos no me preocupa tanto, porque al ser tan dependientes de los hidrocarburos, no les veo mucho futuro. A la fuerza volveremos a formas orgánicas de producción.
  • El ser humano busca altas Tasas de Retorno Energético (TRE). En cambio, la naturaleza ha encontrado la forma de crear y darle lo necesario para vivir a todos los seres vivos con TRE´s bajísimas. Eso es lo óptimo y es a lo que hay que apuntar.
  • La Naturaleza ha perfeccionado su entramado de vida, basado en el mágico proceso de la Fotosíntesis. Y este proceso es el que marca el ritmo –el pulso- de la Vida en la Tierra. No deberíamos desarmonizar para asegurarnos la sustentabilidad en el tiempo.
  • Hay que proteger y recuperar los mares y aumentar las reservas naturales. Que el afán por el dinero no siga con su proceso de destrucción.

En fin, esun tema complejo, polémico y que da para hablar mucho más. Pero síestoy convencido que sería una de las pocas alternativas posibles,para lograr un cambio de paradigma, que permita dejar una época deabusos, derroches, pérdidas de valores y de locura humana, por otraépoca más comunitaria, empática con el ecosistema y con mayorsentido de trascendencia.

Yo nohablaría de “Decrecimiento”, sino de “Transición”. Paramuchos (entre los cuales me incluyo), iniciar proyectos de vidarelacionados con el campo y la tierra, ya son una realidad, en la queno siento que estemos volviendo para atrás, sino todo lo contrario…significa nuevas oportunidades, menos estrés y más calidad de vida.Se requiere de la decisión para hacer los cambios… cuando uno estáen el baile, se da cuenta que en realidad “los fantasmas” noestán adelante sino que rápidamente quedan atrás. Nada bloquea mása la mente y el cuerpo, que el miedo crónico.

Si yo notuviera la posibilidad que tengo de disponer de un pedazo de tierra,sin lugar a dudas que buscaría la forma de encontrar un trabajo enel campo de un tercero; aunque sea por casa y comida, como de hecholo hice en un viaje de más de 1 año por Australia y Nueva Zelanda,para conocer y aprender el trabajo agropecuario de dichos países.

SUFICIENTE, DECISIÓN y ACTITUD: tres palabras que separadas o en frase meencantan…

Saludos atodos,

Gabriel A.Anz
TécnicoAgrónomo
Argentina

 

Saldando cuentas con la Naturaleza

02 dic
Imagen de The Daily Mail: dailymail.co.uk

Queridos lectores,

Un compañero de mi laboratorio realiza de tanto en tanto campañas oceanográficas en la Antártida. Hace un par de años tuvo la ocasión de coincidir con sus antiguos camaradas en un entorno que había visitado más de 20 años atrás. Al volver me contó muchas anécdotas de su viaje, de cómo había visto su viejo buque de investigación oceanográfica, los colegas que aún embarcan allí… Después se quedó pensativo y me dijo: “Sabes, lo peor no es que cada vez haya más mar libre. Hace 20 años los icebergs eran blancos; ahora son azules”. Yo dije: “Ya”, y los dos callamos. El color del hielo está relacionado con la cantidad de aire que está atrapado en su interior; a medida que el hielo queda atrapado a más profundidad y está más apretado, el aire escapa y el hielo se vuelve cada vez más azul. Esos icebergs que había visto mi colega eran de hielo viejo, posiblemente muy viejo, hielo que no había visto la luz del sol desde hacía mucho tiempo, siglos quizá. Trabajando donde trabajo me resulta muy chocante oír el porfiado griterío del negacionismo del cambio climático, ya que día sí y día también mis compañeros me explican anécdotas de sus campañas de trabajo o las de sus colegas próximos, con una cobertura prácticamente global: que si los caltratos de los fondos marinos se están evaporando en ciertos lugares, que si las especies de peces e insectos tropicales se están desplazando hacia latitudes más altas, que si en ciertas especies de peces en las que la temperatura determina el sexo se observa una desproporción de hembras, que si las temperaturas observadas en el Polo Norte y Groenlandia superan en 8ºC de manera consistente la media del siglo XX, que si la mayoría de los glaciares de Groenlandia están acelerando su débito de hielo al tiempo que el frente del glaciar retrocede, que si la capa de hielo del Ártico es cada vez más fina, que si comienza a haber tierra no cubierta de hielo en la Antártida durante el verano austral… Y eso sin contar con efectos más sutiles como el aumento de evaporación y su posiblemente correlado aumento de eventos extremos (precipitaciones más intensas en ciertos lugares y, paradójicamente, sequías más pronunciadas en otros, según los caprichos de la circulación general de la atmósfera). Si hay algo evidente es que se está produciendo un cambio del clima rápido y a gran escala, de una amplitud mayor de lo que los registros del último millón de años nos muestran (quitando las glaciaciones, que son de sentido contrario) y -por más que neciamente insistan en ello los negacionistas- decorrelado de los ciclos de actividad solar.


Comenta Ugo Bardi que ciertos efectos indeseados de la actividad industrial dejan un pesado lastre a la sociedad, en forma de contaminación -entendida ésta en un sentido amplio, como ahora explicaré. Ese lastre es al principio ligero, irrelevante, y la sociedad puede fácilmente hacerle frente, la mayoría de las veces simplemente ignorándolo. Sin embargo, su efecto es generalmente acumulativo, con lo que su presencia acaba siendo generalizada y al final la sociedad ha de ir destinando recursos crecientes simplemente para mantenerlo a raya. Para el momento en que la sociedad entra en una fase de declive energético causada por la llegada del Peak Oil y del Peak Everything (la Gran Escasez) la contención de los efectos de esa contaminación es una necesidad literalmente vital, pero en ese momento la escasez de recursos pone a la sociedad delante de un cruel dilema: o destina recursos a remediar -más bien, paliar- el desastre anterior y entonces disminuye aún más su capacidad productiva, o bien ignora el problema de la contaminación como ha hecho siempre y entonces éste, de proporciones ya gigantescas, se cobra su peaje de vidas humanas e infraestructuras destruidas. En cualquiera de los dos casos, el resultado es un declive de la sociedad más abrupto de lo que se habría anticipado por el propio declive que predicen los modelos de agotamiento de recursos. Es lo que Bardi denomina Efecto Séneca. La consecuencia más inmediata del efecto Séneca es que el colapso de la sociedad es mucho más probable de lo que uno podría anticipar, sobre teniendo en cuenta que el discurso implícito de nuestra sociedad es que las cuestiones medioambientales son secundarias. Aquí es conveniente hacer una aclaración: es verdad que nuestros líderes se llenan la boca con la necesidad de respetar el medio ambiente, la bandera de lo cual es actualmente la lucha contra el cambio climático; del mismo modo, nuestros medios de comunicación repiten también machaconamente que tenemos que proteger el medio ambiente y promueven campañas de concienciación, basadas en pequeños gestos en pro del medio ambiente. Lo cual está muy bien, pero es largamente insuficiente para lo que se tendría que hacer. Sin embargo, cuando se llega al momento de ponerse serios, cuando se deberían de tomar las medidas drásticas y decidir, por ejemplo, reducir drásticamente el volumen de emisiones de CO2, entonces los discursos se llenan de frases huecas y al final no se hace nada. ¿Por qué? Ya se explicó en el post anterior: por cortoplacismo, por temor a comprometer el crecimiento económico que es el sanctasanctórum de la agenda política. Por eso la  cumbre de Durban será un nuevo fracaso. A una escala más doméstica, cuando hablas con empresarios, incluso con gente de la calle, a veces llegan a verbalizar explícitamente lo que es un sentir de gran parte de la población: “Sí, está muy bien eso de tener pajaritos y florecitas, el medio ambiente y todo eso, pero lo primero es tener para comer, ¿sabes?, y la economía es la base de todo”. El sentir popular es que la preservación del medio ambiente no es una lucha tan vital, del mismo modo que tampoco se percibe la urgencia de superar nuestra dependencia de los recursos no renovables, y en buena parte eso pasa por el mismo motivo: porque no tiene un reflejo inmediato, aquí y ahora, en nuestras condiciones de vida. Nuestra estrategia animal como especie y como individuo nos lleva a fijarnos en los peligros concretos y actuales, esperando para reaccionar a los peligros futuros a que se hagan presentes, sin intentar entender que para cuando llamen a nuestra puerta su magnitud nos desbordará y engullirá. ¿Quiere esto decir que no hay salvación, que el cortoplacismo es un determinante de nuestra conducta y que es imposible que actuemos de otra manera? No. Nuestro cortoplacismo es un resultado lógico de nuestra psique animal, de nuestro comportamiento instintivo; sin embargo, somos seres racionales y como tales podemos superar nuestros impulsos irracionales y sentar las bases para hacer las cosas correctamente. Lo que hace falta es conocer los hechos y afrontarlos serenamente y sin prejuicios. Y como la mejor manera de aprender es por la virtud del ejemplo, expondré seguidamente algunos ejemplos de los costes naturales diferidos que se pueden volver irremontables en la época de escasez y que demandan nuestra atención preferente ya.

  • La gestión de los recursos nucleares, particularmente los de alta actividad. Lo comentamos al inicio de este blog, y también hemos hablado de ello el pasado miércoles en la radio. Como ya ha dejado claro tras la tragedia de Fukushima, las centrales nucleares albergan las barras de combustible usado típicamente en piscinas sometidas a refrigeración o bombeo constante mientras éstas van progresivamente enfriándose y esperando a que puedan ser manipuladas. Como el proceso que tiene lugar no es químico sino nuclear, nuestra experiencia del día a día no vale; las cantidades de energía implicadas son enormes y su latencia inverosímil: hacen falta típicamente unos cinco años para que esas barras gastadas puedan comenzar a ser manipuladas, tal es el calor y la radiación que desprenden. Pero eso no quiere decir que ya estén frías: aún deberán de refrigerarse durante varias décadas más, típicamente unos 60 años, antes de poder confinarse en una contención sólida definitiva y sin refrigeración. Está claro que un almacén de residuos de estas características es una instalación que tiene un considerable consumo energético y que requiere una monitorización constante y especializada. Dada la situación de degradación económica que estamos viviendo, y el inevitable descenso energético que se irá acentuando cada vez más, es legítimo poner en duda que se pueda mantener estas instalaciones no productivas operativas por demasiado tiempo. Recuerden que sólo en petróleo en los próximos 10 años se tienen que poner en producción 4 Arabias Sauditas, unos 36 Mb/d, que el gas estará próximo a su cenit, que el carbón posiblemente ya lo habrá superado y que el uranio probablemente también. Y eso a 10 años vista; ¿qué no habrá pasado no ya dentro de los 60 años de “enfriamiento” nuclear, sino de 30? A otro nivel de requerimiento energético están los almacenes permanentes de residuos de media y baja actividad, y los residuos de alta actividad cuando ya no estén tan calientes. ¿Cómo se podrá garantizar su perfecta contención durante los muchos siglos que se tiene que esperar antes de que dejen de ser peligrosos? ¿Quién se encargará de cambiar los bidones cuando sea necesario por el paso del tiempo y la corrosión, en parte generada por los propios residuos? Resulta evidente que en algún punto las actividades relacionadas con la gestión de los residuos cesarán, y éstos serán abandonados a su suerte. A partir de ahí comenzará un proceso, lento en el caso de los residuos fríos, bastante más rápido en el caso de los calientes, de dispersión y contaminación; los residuos llegarán al acuífero y a áreas de tierra circundantes, contaminándolas. Ello no significa que la vida cese por completo en esas zonas (el nivel de radiación no será tan alto como para esterilizarlas) pero sí que la vida será más corta en general y amenazada por tumores e intoxicaciones. El alcance de esta contaminación dependerá del tipo de residuos y cómo colapse la instalación de contención, pero fácilmente el área severamente comprometida será de varios kilómetros a la redonda. En este sentido, es probable que muchas centrales nucleares actualmente en uso acaben por ser abandonadas a su suerte tras dejar de ser operativas, con lo que también se las ha de contar como posibles almacenes fallidos y contaminantes. Mención especial merecen aquí las centrales gravemente afectadas por un accidente nuclear, como la de Chernóbil en Ucrania (donde se está construyendo actualmente un segundo sarcófago de contención, habiendo fallado estructuralmente ya el anterior) o los tres reactores colapsados de la central de Fukushima en Japón. Las tareas de contención de estos reactores fallidos parecen ser muy intensivas en medios -en el caso de Chernóbil, dos grandes estructuras de hormigón en 25 años, más todas las tareas de descontaminación y vigilancia adicionales-, y en este caso su no contención implica una contaminación de las más nocivas en el área circundante. También conviene destacar que la propia gestión de las armas nucleares (esos miles de cabezas atómicas que están repartidas por el ancho globo) puede presentar problemas importantes en caso de un grave colapso societario; yo anticipo que un escenario probable – a décadas vista, eso sí- sería el desmantelamiento de los misiles para aprovechar el combustible propulsor y el almacenamiento de las cabezas en algún almacén militar; pero poco a poco el coste de ir reemplazando las contenciones puede ser muy prohibitivo. En todos los casos, además, se tendrá que contar con personal y equipamiento especializados, cada vez más caros de conseguir en un entorno de declive energético y económico. En suma, los costes crecientes de todas estas instalaciones permiten aventurar que su abandono al menos parcial es prácticamente inevitable, con lo que extensas áreas productivas de muchos países quedarán finalmente arrasadas, haciendo el declive más rápido de lo previsto.
  • La gestión del agua: Los problemas de contaminación ambiental son bastante graves, y todos requieren sistemas de monitorización y paliación para evitar tener un impacto no sólo social, sino económico, en nuestra sociedad. Destaca en particular el tratamiento del agua, ya que es el agua es un vehículo para la dispersión de sustancias a gran escala y un perfecto vector para su entrada directa o indirecta en el organismo de las personas. Nuestros sistemas de potabilización de agua para el consumo humano y para el riego de vegetales requiere grandes cantidades de energía, en parte porque fruto de nuestra actividad industrial nuestros ríos están más contaminados y se tiene que realizar una especial vigilancia y tratamiento para eliminar sustancias tóxicas antes de que lleguen a cualquier punto de la cadena trófica, y no sólo al agua de beber. Problemas recurrentes de contaminación del agua son la presencia de arsénico por sobreexplotación de acuíferos, de metales pesados como el cadmio, cinc, plomo y mercurio por la actividad industrial, de purines por la actividad ganadera, de dioxinas de diversa procedencia, y la ya de por sí natural de bacterias y otras sustancias. Tratar el agua antes y después del consumo es hoy en día una tarea compleja que requiere instalaciones especializadas, intensivas en capital, en reactivos químicos y, cómo no, en energía. Ya en la situación actual de estrechez económica hay una cierta tendencia al descuido de una parte de este tratamiento de aguas, típicamente el de aguas residuales, como comentamos en una ocasión anterior en el caso de España. A medida que el declive energético vaya dejando menos recursos energéticos disponibles, se exigirá mayores pagos a la población hasta que en un momento esos servicios dejarán de ser prestados a escala masiva. El no tratamiento del agua multiplicará los problemas de salud de la población, que en ocasiones serán muy graves, lo cual obligará a desviar otros recursos al tratamiento de los enfermos y disminuirá la mano de obra disponible. Debido a la concentración de problemas alrededor de las instalaciones industriales, grandes ciudades y poblaciones muy industrializadas se verán especialmente amenazadas por este problema, lo cual seguramente comportará una creciente sensación de insalubridad por vivir en esos lugares y que una parte creciente de la población los abandone, precipitando el declive de la sociedad.
  • Efectos directamente asociados al cambio climático: Lo que suele pensar la gente en este capítulo es en la subida del mar, o eventualmente en fenómenos extremos (sequías prolongadas, temperaturas letales en el verano, huracanes en latitudes medias, tormentas devastadoras,…). Todo lo cual es posible pero no es necesariamente lo que más pronto pueda llevar a un “efecto Séneca”. Hay, sin embargo, una miríada de otros efectos sutiles, realizables en escalas más cortas de tiempo, que pueden convertir grandes extensiones de la Tierra en poco aptas para la vida humana, al menos en la extensión actual, y de una manera bastante más prosaica. Uno de esos efectos son la subida a mayores latitudes de insectos propios de climas más tropicales. Muchos de esos insectos son vectores de enfermedades inauditas en nuestros predios, no sólo las humanas, también las animales: infinidad de virus, bacterias, hongos y parásitos diversos para los que la aglomeración de hombres y bestias de la que somos tan pródigos puede ser el equivalente a acercar la paja a la llama. Algunas de estas plagas no tienen porqué afectar a hombres y ganado, sino a sus pastos: al haber reducido la diversidad genética de nuestros sembrados la hemos hecho más vulnerable a agentes que no son habituales por aquí, pero que podrían comenzar a serlo. ¿Creen que exagero? ¿Han oído hablar del hongo que está destrozando los cultivos de trigo en África y que avanza poco a poco hacia el norte? ¿Y de la emergencia de nuevos insectos resistentes a las cepas de maíz insecticidas de Monsanto? Otro de esos efectos sutiles es algunas alteraciones climáticas regionales nada espectaculares pero determinantes para la viabilidad agrícola de ciertos territorios. Por ejemplo en Europa, la constatada disminución del caudal de la Corriente del Golfo que transcurre por el Atlántico Norte evidencia que este flujo de agua caliente podría acabar por detenerse. Si eso acaba sucediendo Europa se volvería más seca y más fría, con lo que la agricultura europea vería reducir sensiblemente su rendimiento. Y, como digo, éstos son sólo un par de la miríada de efectos nocivos que van a complicar nuestra existencia en las próximas décadas y contra los cuales no podremos oponer la potencia magnífica que nos proporcionaron los combustibles fósiles.
  • Erosión del suelo y pérdida de suelo cultivable: El modelo de agricultura extensiva  que se ha practicado durante años nos ha llevado en muchos aspectos a un callejón sin salida. Algunos estudios apuntan a que la agricultura industrial que practicamos acaba a la larga rindiendo menos que cultivos con técnicas más tradicionales (un reciente estudio de Naciones Unidas afirma que la agricultura ecológica podría rendir hasta el doble que la industrial). De hecho uno de los graves problemas de la agricultura industrial es el abuso de fertilizantes y del laboreo de la tierra. El fertilizante en exceso va a parar al acuífero y a los ríos, contaminando amplias zonas e incluso generando zonas muertas en el mar por culpa de la eutrofización;  y  el exceso de laboreo deja expuesta capas de terreno fértil que pueden ser arrastradas por el viento. La realidad es que la zona fértil de la tierra de labor tiene en la mayoría del planeta unos cuantos centímetros de espesor, y que regenerar un par de esos centímetros lleva alrededor de un siglo de depósito natural de materia orgánica, pero nosotros lo estamos erosionando y degradando mucho más deprisa. Lo normal sería evitar sobre-laborear las tierras cultivadas para no reducir su fertilidad, pero con el aporte de los fertilizantes naturales la estrategia del laboreo intensivo era muy rentable. El problema es que tras décadas de estas prácticas amplias zonas de EE.UU. y del Reino Unido tienen un suelo cultivable que es como una esponja: están desprovistos de nutrientes naturales y sólo sirven si se añaden fertilizantes artificiales. Fertilizantes los nitrogenados que se sintetizan a partir del gas natural y los fosfatos que se derivan de la roca de fosfato, la cual superó pico extractivo hace años (peak phosphorus). Sin suficientes insumos materiales y energéticos el rendimiento agrícola caerá drásticamente, especialmente en aquellas tierras que ya sin aporte extra no funcionan; y careciendo de la capacidad de mantener una población alimentada ésta se desbandará (la cuestión obviamente es a dónde). Como parece que nunca se puede evitar estar peor, resulta que también se ha abusado de los recursos hídricos en muchos entornos, siempre en pos de los rendimientos crecientes; lo cual puede traer épocas de aciago recuerdo y cuyas lecciones parecen haberse olvidado, como el Dust Bowl. No es una exageración: algunos granjeros de EE.UU. denuncian que el actual modelo de explotación podría llevar a un nuevo Dust Bowl, como si una maldición bíblica nos llevara a repetir el escenario de los años 30 del siglo pasado tanto en lo económico como en lo ambiental. Sólo que esta vez el problema se reproduciría en muchos puntos del Globo, como por ejemplo en Arabia Saudita.
  • Gestión no renovable de los recursos renovables: Porque aunque pueda parecer paradójico, un recurso renovable puede agotarse si se explota de manera desmesurada (sobreexplotación). La gente percibe intuitivamente este problema cuando se trata de un bosque (si lo talamos más rápido de lo que crecen los árboles acabaremos por arrasarlo), pero es un problema generalizado: pescamos peces más rápido de lo que se reproducen (ya hemos comentado que a ritmos de pesca actual exterminaríamos todos los peces de todos los mares entre 2030 y 2050), talamos bosques para hacer nuevos cultivos, abusamos del agua de acuíferos, ríos y pantanos, etc. De hecho, es bastante difícil saber a priori si una escala concreta de explotación de un recurso será sostenible o no; por ejemplo, cuánta biomasa se puede detraer de un bosque o área, sobre todo teniendo en cuenta que procesos como la deprivación de fósforo son lentos y no son siempre evidentes. En todo caso, hay siempre un límite máximo de explotación si no queremos degradar y eventualmente destruir un recurso renovable. Pero escaseando los recursos no renovables, mientras se mantenga el Business as Usual lo natural es quemar todo lo quemable, sin importar el futuro; eso precipitará la caída, a la Séneca, puesto que la respuesta de los recursos renovables no estará a la altura de nuestras expectativas, creadas en la época dorada de los combustibles fósiles.

Nada de todo esto es nuevo. El añorado Quim ya se refería a este problema en su post “Sucedió en 1980“, en el cual comentaba un artículo de la prestigiosa Proceeding of the National Academy of Sciences, que lleva por título “Tracking the ecological overshoot of the human economy“, por Mathis Wackernage y sus colaboradores. La gráfica lo dice todo: desde 1980 no tenemos suficiente planeta Tierra para mantener nuestro ritmo de vida.










Se puede resumir esta historia con conceptos inteligibles para los economistas:  hemos pasado de vivir de las rentas de la Tierra a vivir de su capital. Lógicamente esta situación no puede durar indefinidamente, y de alguna manera el efecto Séneca lo que refleja es la necesidad de saldar esa deuda que hemos acumulado. Porque de nuevo se trata de un problema de deuda: hemos tomando prestado del futuro para vivir mejor el presente, sin importarnos cargar las consecuencias sobre las generaciones futuras. La misma lógica de la burbuja financiera pero sobre una escala temporal mayor. Por tanto, el déficit ecológico es la versión en el mundo de los recursos del problema de la deuda, y el efecto Séneca viene a ser el defaulting sobre la deuda ecológica.


Por supuesto las cosas no tienen por qué tomar el peor curso posible, pero lo que sí que está claro y es lo que evidencia el efecto Séneca es que cuando más tardemos en ponernos manos a la obra menos recursos tendremos y más nos costará. El cortoplacismo analizado en el post anterior explica por qué estos temas no son tomados en consideración, ya que el objetivo es crecer a toda costa aún cuando despilfarremos. Otra cosa importante es que si contabilizásemos correctamente estos costes futuros se vería que preservar el medio ambiente y combatir las externalidades es, en realidad, un buen negocio, incluso desde el punto de vista financiero ya que ahorra costes futuros, los cuales no sólo serán crecientes en absoluto, sino que lo serán mucho más relativos a unos PIBs que no pueden crecer sino caer, ya que esta crisis no acabará nunca.

Salu2,
AMT