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Archive for febrero, 2012

Sobre la necesidad de organizarse

29 feb
Imagen de vivalared.com

Queridos lectores,

Varios fantasmas agitan el mundo, y será pronto el momento de hablar de ellos… pero hoy no. Hoy he aceptado publicar un post enviado espontáneamente por Forrest Gump, en el que nos explica su experiencia en organizaciones de base, cómo funcionan y cómo deberían de vertebrarse si quieren tener una mínima eficacia. Como algunos lectores reclaman ese tipo de movimiento/acción (recuerdo también que se están coordinando algunas iniciativas desde la web del Colectivo Burbuja redivida) me parece que puede ser interesante para muchos compartir la experiencia de nuestro corredor de fondo. Les dejo, pues, con Forrest Gump.
Salu2,
AMT
Lanecesidad de Organizarse. Teoría y Práctica.


NOTAPREVIA UNO - Necesariamente, y en virtud del principio “piensaglobal, actúa local”, el contenido de este postmayoritariamente se basa en la realidad concreta de la PenínsulaIbérica, por lo que pido por adelantado excusas a l@s lector@s deotros territorios si en muchos momentos se pueden sentir algo obastante ajen@s a lo que aquí intentaré exponer.





NOTAPREVIA DOS – Recordemos que, fundamentalmente, vamos a hablar aquíde Organización, no estrictamente de Acción, cuya definición, ensu caso, podrá ser objeto de posteriores posts, propios o ajenos. Lodigo para que no se me desengañe más de un@.

Porquelas fases de concienciación son la Indignación, el Compromiso, yluego, sólo luego, la Acción. El activismo quiso pasardirectamente, en el 15M, de la Indignación a la Acción, y asísucedió que, una vez más, se quedaron sol@s en el intento,demasiado salto para la mayoría de l@s human@s “normales”,que lo que hubieran precisado es un de un poco más de “orden yconcierto”.


Teoría

(losimpacientes os la podéis saltar, aunque yo no la escribí para eso:-))

Enlos últimos tiempos, en especial en los comentarios de este blog,han ido apareciendo reflexiones sobre la necesidad de, una vezconscientes del proceso de colpaso en que se halla inmersa laHumanidad Toda —embalada, si no corrige el rumbo, hacia unatragedia de proporciones súper bíblicas—, dar un paso adelante,superador de la dinámica de mer@s espectador@s que corresponde, muya su pesar, a una parte significativa de quienes en él participamos.

Sí,sin duda procuramos desplazarnos, siempre que podemos, a pie o enbicicleta, o si ello no es posible, en medios de locomocióncolectivos. También seguro que nos miramos mucho más nuestrosconsumos eléctricos, apagamos los aparatos en vez de dejarlos enstand-by, y la batalla de las nefandas bombillas de bajo consumo, alfinal, la hemos resuelto dejando la mayor parte posible fundidas… Y sí, seguro que nos abrigamos más y mejor, ponemos loimprescindible la calefacción o el aire acondicionado, y minimizamosnuestro gasto de agua corriente. Pero, dentro de much@s de nosotr@s,algo nos desazona, indicándonos que todo esto está muy bien, peroque haría falta intentar ir un poquito más allá.

Nohace mucho, también Antonio, en su post sobre el HombreOrquesta,nos llamó la atención sobre la necesidad de que, cada un@ en lamedida de nuestras posibilidades, demos precisamente ese paso haciaun mayor nivel de compromiso, en vez de limitarnos a esperar quenuestro “profeta” nos vaya abriendo nuevas vías por lasque después nosotr@s, “desbrozado” el camino por él,transitaríamos.

Yoañadiría, a guisa de ampliación, que la propia Historia nos brindanumerosos ejemplos de las nefastas consecuencias que comportópedirles o exigirles —a quienes ya hacían un valioso yconsiderable esfuerzo con su aportación “ordinaria”— quetomara también la iniciativa en áreas que no les eran realmentepropias, siendo quizá Marx el ejemplo más paradigmático alrespecto. Porque así fue, insatisfech@s al parecer con que estepensador alemán hubiera él solito demostrado la realidad de laplusvalía y la esencia del Capitalismo, aparte de revolucionar lametodología para la correcta interpretación de la Historia y losaportes filosóficos adicionales que realizó, lo presionaron paraque también “dirigiera” el “futuro”, laRevolución ni más ni menos.

Resultado,por tod@s conocido. Destrozó la IInternacional,pues nada pasó para él a ser más importante que la demonización yla expulsión de Bakunin, y no creo que sea preciso relatar aquí lassalvajes atrocidades que much@s de l@s “seguidor@s” de esetalentoso judío alemán cometieron a lo largo del pasado siglo, altergiversar, por puro autoritarismo, que una cosa es la prelación opreferencia de lo colectivo sobre lo individual cuando estamoshablando de un derecho en concreto, y otra cosa muy distinta esimponer que el más nimio interés de carácter “social” encualquier área, llegado el caso, haya de primar incluso sobre losderechos individuales más básicos de las personas, incluidos losdel derecho a la propia vida, y a la libertad en muchos de susaspectos concretos, libertad de iniciativa, de ganarse la vidamediante el propio esfuerzo, de expresión, de movimientos, depensamiento político o religioso… Al tanto, no pretendo hacerninguna crítica fácil, y a much@s de ustedes, o a mí mismo, megustaría habernos visto en el lugar de Lenin, o incluso de Stalin, aver qué habrían (o habríamos) hecho. Pero vaya, hay lo que hay, yla Historia del siglo XX fue la que fue, y no otra.

Porlo tanto, de lo que se trata es de no repetir errores. Ni Antonio ninadie va a ser el o la “caudillo” de nada, ni la lideresa olíder carismátic@ que todo lo soluciona y lo prevé. Y es queincluso la realidad sociológica del país (Catalunya y España)donde nació este blog, también avala esa concepción deresponsabilidad distribuida como única vía válida y con capacidadde transformar el futuro, como paso previo a transformar el presente,la realidad real, que ha de ser nuestro objetivo.

Loamplío, y concluyo con ello la “teoría”. Aunque a día dehoy el 15M es poco más que un grato recuerdo, puso de manifiesto,entre otras muchas cosas, que en nuestra sociedad actual cualquierrespuesta alternativa posible no orientada hacia la extrema derecha,si quiere ser mínimamente masiva, pasa por la horizontalidad másabsoluta, no siendo nadie más que nadie, pero tampoco menos. Por lotanto, y aparte de que es lógico que sea así (los pueblosevolucionan, lo que quiere decir que ni aunque surgieran “líderes”nos enteraríamos gran cosa, porque la gente más joven, aun sinsaberlo, ha rebasado ya esas concepciones), es que, además, ES ASÍ,los liderazgos se quedan para las ideas, que ahí siguen teniendotodo su sentido, pero no para las relaciones interpersonales, Bakuninha ido ganado algunas batallas después de muerto, y éstaposiblemente sea una de ellas.



* * * * *



Práctica


“Nohay mayor estupidez que querer cambiar las cosas y seguir haciendo lomismo”.

—frase atribuida a Albert Einstein—


Laexperiencia organizativa nos enseña que, para que cualquier ente oentidad mínimamente numeroso pueda funcionar a satisfacción, serequiere la provisión de determinadas tareas o áreas. Sin embargo,para evitar en lo posible encallamientos o burocratizaciones, laexperiencia ha enseñado también que el número de tales áreas hade ser el mínimo imprescindible, y que, de cara a cualquier otraárea de actuación, lo que procede es la creación de Grupos deTrabajo “ad hoc” con “fecha de caducidad”, que sedisuelvan automáticamente una vez alcanzad@s sus metas u objetivos,o pasado el plazo prefijado para su ejecución.


¿Cuálesson, entonces, esas imprescindibles áreas?


ÁreaEconómica.- Lo siento, pero el burro por delante, ande o no ande.

Estaárea requerirá consumir un considerable espacio previo aquí.

Hacercosas cuesta dinero. En otro mundo o sistema puede que sí o puedeque no, pero, en el mundo real, costar cuesta dinero. Si, además,deseamos llevar adelante un proyecto que tenga también su vertientesolidaria, la necesidad de una adecuada financiación se vuelveesencial.

Elvoluntarismo está muy bien, y qué duda cabe que permite minimizarmuy considerablemente los costes de prácticamente cualquier cosa,pero tampoco se puede caer en el extremo de que, por una concepciónquasi religiosa del culto a la pobreza, al final muchas cosas no sehagan, o se hagan mal, o se hagan tarde o en una medida demasiadoescasa.

Casotípico de pobreza militante es el de aquellas organizaciones que seauto financian, por sistema, a base de comidas autogestionadas, ventade bebidas o micro conciertos con igual finalidad. Estas actividades,que constituyen en sí mismas unos valores esenciales de cara a lacreación y el crecimiento del conocimiento y la confianza entre laspersonas, tan necesari@s en cualquier mundo que quiera radicarse enla solidaridad, no deberían de verse contaminadas por tan fea facetade constituir, encima, una de las principales fuentes definanciación, si no la única, de la que muchas minúsculasorganizaciones disponen.

Laescasez monetaria, a menudo, lleva a que, es un decir, por ahorrarunos pocos céntimos o euros, lo que ahora y aquí podría imprimircualquiera pase a no ser posible hacerlo hasta mañana por la tarde,en que abre no se qué entidad en la que tan sólo hemos de poner eltóner aparte del papel, claro, con lo que, además, preferentementele tocará imprimirlo a la persona que “domine” ese tal ocual presunto “atajo” económico.

Peronosotr@s, ni queremos ser una organización minúscula, ni queremostrabarnos en todo aquello que sí se trabaron, y se traban, quienespersisten en seguir repitiendo los mismos errores. Por lo tanto,hemos de mirar de financiarnos por cauces más sólidos y estables, yhemos de resituar al voluntarismo en su justa medida. No se trata decontratar a nadie para tarea alguna, ahora vuelvo sobre ello, pero síde que la añadida necesidad económica que conllevan cantidad deactividades no suponga un freno o un retraso, no digamos ya, muy amenudo, un obstáculo insalvable.

No,no se trata de “contratar” a nadie, para nada. De hecho, lacorruptela de “¿y eso, a golpe de talonario, no hay quien noslo pueda hacer?” no cabe duda de que ha estado tanto en la basede corrupciones bastante mayores, en aquellas organizaciones quedispusieron o disponen de mucha “pasta”, como en la de laexcesiva respuesta, en sentido contrario, dada y llevaba a cabo porel activismo más íntegro y más puro, a la mayoría de cuyasindividualidades, a nivel personal, admiro y me fiaría de ell@s conlos ojos cerrados, pero para nada me sucede lo mismo con sus métodos,con sus proyectos, o con sus resultados efectivos.

L@safiliad@s a la central sindical CNT en los años 20-30 del siglopasado pagaban, de cuota, un día de salario al mes, en aquellasépocas (ahora vuelven) en las que ni había vacaciones retribuidas,ni se pagaban los domingos o festivos, ni había pagas extra, nihabía seguro médico, ni de paro, ni nada de nada. O sea, quepagaban un día de los veinticinco laborables que, por promedio,tenía cada mes, un cuatro por ciento de su salario bruto, por tanto.Como dispusieron de tan saneado sistema de financiación (lo de losatracos a los bancos nunca pasó de ser, a nivel aritmético, pocomás que una anécdota), pudieron hacer grandes cosas, crecer yhacerse muy grandes, y si al final las cosas no salieron bien fue porotras razones, no por falta de una sólida Tesorería.

Asíque, en virtud de todo lo expuesto hasta aquí, una posibilidad es creartres niveles de compromiso económico.

NivelPreferente: pagar cada mes el cuatro o cinco por ciento denuestros emolumentos o ingresos brutos ordinarios. De ser preciso, yquien las tenga, pagaría también tal parte de sus pagas extra sialguna circunstancia coyuntural así lo aconsejase.

NivelOrdinario: pagar mensualmente una cuota fija, que sería deseableque no fuera inferior a los 20 euros.

NivelFuture: quienes, por ser mileuristas, por carecer de ingreso alguno,o por razones similares, no se puedan permitir pagar prácticamentenada, estarían asociad@s desde una cuota simbólica, mensual otrimestral, de digamos un euro.

Derechos:Independientemente de su nivel de aportación económica, tod@s l@smiembros del club ostentarían absolutamente los mismos derechos yobligaciones, genéric@s o específic@s, que serán exclusivamentel@s que nosotr@s mism@s decidiéramos, y ningun@ más, ni ningun@ menos,de tales derechos u obligaciones.

Adicionalmente, sería necesaria una web que aceptase donaciones gratuitas, sistemaPay – Pal o sistema el que sea. Habrá gente que quizá no tendrá otraforma de contribuir, y querría hacerlo, y es legítimo aceptarlo.


Áreade Extensión y Expansión

Abarcatodas aquellas tareas a realizar que requieran presencia física depersonas para poder llevarse a término.


Áreade Comunicación Externa.

Sehabrá de poner extremo cuidado en para nada confundir la mayoraptitud para esta área con la de ostentar un mejor dominio de lasherramientas informáticas, si no queremos caer en un error clásicodel activismo actual. Sé por qué lo digo, saben mucho deinformática, pero a menudo carecen de criterio a la hora deseleccionar lo fundamental, lo esencial de las cosas. No tienenninguna culpa, nunca debió de cargárseles con la selección decontenidos, si a menudo ni siquiera eran capaces de redactar unpárrafo mediano sin irse a las cuatro o cinco faltas de ortografíao sintaxis, qué iban a ser capaces de seleccionar con rigor,criterio o regla algun@… Saben informática, lo que ya es bastante,pero el debate de los contenidos lo habrán de llevar,preferentemente, quienes valgan para eso, como se hace con cualquierotra área o tarea, no quien “domine la herramienta”.

Tiempoatrás, en vez de tanto andar negociando nada con la prensa, humildey anónimamente depositabamos físicamente nuestras escuetas ypersonales notas de prensa sobre las acciones que hubiéramos llevadoa cabo. A menudo nos las publicaban, diversos diarios, y a día dehoy tendremos más posibilidades de ir filtrando noticias cómplices,aunque sean menores, si se las hacemos llegar por tal cuasi anónimavía (correo electrónico, cartas de l@s lector@s) a la o el becari@mal retribuid@, pero aún cargada de ilusiones que nos pueda leer enprimera línea, que no si nos empeñamos en tiras y aflojas con pecesintermedios de las diferentes redacciones.

Necesitaríamosuna página web específica, y también uno o más blogs.


Áreade Confección de Contenidos o de Propaganda.

Aquíentraría la gente a la que le gusta escribir, o no pueda evitarhacerlo, y también aquella a la que le gusta tan sólo leer, hacemosfalta tod@s, y entre tod@s lo haremos mejor. Igualmente importanteserá la participación de tant@ apasionad@ por lo gráfico,cualquier foto hecha por cualquiera puede ser buena, o puede serpésima, pero de todas formas habrá que diseñar logos, quizácamisetas, gráficos, más toda la vertiente audiovisual…

Muyimportante, todo lo que produzcamos debería de llevar incorporada suchispita de buen humor, en forma de viñeta, frase o cita,…


Áreade Infraestructuras.

Lamás vital, junto con la de Economía, pero no son los mismostrabajos, ni las mismas responsabilidades. Necesitamos tener un puntofísico, aunque sea el domicilio de alguno o alguna de nosotr@s,donde tener radicados los materiales que sabemos podremos necesitar,tales como pequeños equipos portátiles de sonido, material paramontar un punto informativo (incluida la mesa y las sillas, o lacarpa si la hay), material para la elaboración de carteles opancartas,…


haciendofalta, además, claro está, el

Espaciode Comunicación Interna.

Necesitaremostener nuestras propias listas de correo electrónico, preferiblementedos, una “técnica” (“¿cuántas octavillas hacemos detal cosa?” “¿quién sabe dónde está la mesa plegable?”)y otra de debate, y sería deseable, también, tener un blog, apartedel de comunicación externa.


ysiendo seguramente muy conveniente contar, también, con un

Áreade Formación Permanente

aunque,mientras exista este blog, quizá ni la necesitemos, salvo tal vezpara el debido e ineludible aprendizaje informático…



* * * * *



Ybien, tanta chuminada, ¿para qué?

Puespara visibilizarnos. Las plazas no son propiedad de nadie, nisiquiera del 15M, y si queremos dejar de ser poco más que unconjunto de buenas disposiciones e intenciones, hemos de hacernosver. Hemos de montar paradas en las plazas, siempre en las zonassoleadas (vaaale, menos en verano, claro), y no buscando tanto elrepartir y el repartir como el conseguir que la gente, aunquelleguemos a mucha menos que en otros puntos quizá de mayorafluencia, sí que se pare a hablar con nosotr@s, que será nuestroobjetivo fundamental, y no el de repartir y repartir. Al efecto, ysalvo en ocasiones muy singulares, de ordinario evitaremos nuestrapresencia en los lugares más concurridos o a las horas en que lagente lleva más prisa, pues ante todo nos verán como un obstáculomás, por lo que los días idóneos para “actuar” seránlos sábados o los domingos, por las mañanas y por las tardesmientras haya sol (cada un@ haciendo sólo unas horas) en parques ozonas concurridas, pero tranquilas.

Sihay gente con suficientes ganas e ideas, se pueden ir pensandoperformances u otras actuaciones, teatralizadas, de danza,flash-mob,… Lo importante es que nos pongamos en marcha, y para esonos tenemos no solamente que ver, sino también que, de algunamanera, “asociar”.

Yquizá, incluso, algún día lleguemos a manifestar pacíficamente enlas calles nuestra exigencia de que se deje de engañar a la gentecon la promesa de un futuro que sabemos que no va a ser posible, y yani siquiera deseable.

¡Ánimo,y a por ello! Quedemos un día en un punto físico real, mala suertesi solamente acuden polis… de paisano, quiero decir. Están portodas partes, pero ello no debe de preocuparnos en exceso, pues alfinal, al igual que sucedió en el año 1936, a la policía “llana”o “de a pie” no le quedará otra que la de estar con elpueblo.

Paraacabar, recordar aquello de que “Feno es esperar, Fe no es soñar, Fe es penosa lucha para el hoy y parael mañana…”Está en catalán, claro, pero se entiende casi todo, cop = golpe,falç = hoz, blat = trigo,… y además, a continuación pone laletra en castellano.


Claridad,Racionalidad y Solidaridad.

saludoscordiales.
forrestgump
 

Impacto del Peak Oil en nuestro sistema sanitario

23 feb
Imagen de Visions of Another Time

Queridos lectores,

Esta semana un amable lector, conocedor del sistema sanitario y de cómo funciona su cadena de suministros, se ha ofrecido a escribir una pieza sobre el impacto del peak oil en nuestro sistema tal y como está concebido hoy en día. Espero que les resulte interesante.

Salu2,
AMT 

Seguramente a nadie le sea extraña la afirmación de que el sistema sanitario español es de los mejores del mundo. Este decir que aunque parece estar perdiendo apoyo en los últimos tiempos, de momento (febrero de 2012) parece seguir siendo cierto sustentado en estadísticas internacionales que colocan a nuestro país entre aquellos con mayor esperanza de vida al nacer teniendo uno de los gastos sanitarios por habitante y año más contenidos.

Podríamos intentar mentirnos a nosotros mismos y decir que lo dicho es así gracias a la dieta mediterránea y los buenos hábitos que ya casi nadie practica, pero la cruda la realidad es otra. Si bien el sistema sanitario español intenta centrarse en la atención primaria y el diagnóstico precoz, la verdadera contención del gasto sanitario en relación al número de habitantes se origina en una presión a la baja sobre los sueldos de los trabajadores del sistema sanitario, información que se desprende de un análisis comparativo de costes globales por tratamiento entre países de la UE («health basket project», realizado por la «Asociación Europea para la Gestión de la Salud», EHMA). La remuneración de los profesionales sanitarios españoles, que es de las más bajas de la Europa comunitaria y por tanto del mundo desarrollado,  lo que reduce el coste final de la factura sanitaria (recorte de prensa al respecto). Esta situación, unida a la tiranía que ejerce la estructuración de una carrera sanitaria basada en la explotación de becarios abundantes y la escasez de plazas para promoción , el exceso de carga laboral fruto de que en España los médicos concentran gran parte de la actividad sanitaria y las reducidas plantillas de enfermeros en comparación con el resto de Europa, ha obligado a cientos de profesionales sanitarios a emigrar cada año con su título bajo el brazo en busca de un futuro mejor. Por supuesto este proceso se ha acentuado con la creciente crisis y la reducción en la contratación. A pesar de lo expuesto, el sector sanitario público español sigue siendo de calidad cubriendo casi a la totalidad de la población. Por eso, no deja de ser uno de los sectores económicos más importantes en cuanto a porcentaje del PIB se refiere, suponiendo el gasto sanitario total (público más privado) un 8.4% en 2007, 9.0% en 2008 y alcanzando por primera vez el nivel medio de los países de la OCDE en 2009 con un 9.7% sobre el PIB nacional, siendo este el último dato disponible en la serie oficial del banco mundial. Hay que destacar que, a pesar de que el gasto público representó el 74% del gasto sanitario en España en 2009, que la sanidad española alcanzara el nivel del resto de países desarrollados no se debió a una mejora sustancial en servicios, equipos, contratación o retribución del personal (todas ellas empresas que se intentaron acometer con mayor o menor éxito antes y durante las primeras etapas de la crisis), sino a la contracción progresiva del PIB nacional.

Después de este repaso necesario podemos entender que el sistema sanitario español era una máquina que funcionaba de manera ajustada dado su nivel de suministros hasta el inicio de la crisis, cubriendo con servicio de calidad a la población residente e incluso a los no poco asiduos turistas sanitarios (suerte que el parlamento europeo puso coto a esta sangría el año pasado), de modo que la próxima vez que les digan que la sanidad española no es eficiente permítanse arquear una ceja y discutir. 

Bien es verdad que si introducimos el coste educativo en la ecuación, la «TRE» de la sanidad no salía tan a cuenta pero aún y así nos contentábamos con que el sistema funcionara… hasta que vino lo que nos trae a la discusión actual: La sanidad y el Peak Oil. Como hemos podido aprender en algunos de los post anteriores, una de las primeras manifestaciones del Peak Oil es una crisis económica que en los términos actuales no acabará nunca. La sanidad, que como el resto de administraciones públicas se financia mediante emisión de deuda (parte a cargo del gobierno central y parte a cargo de las CC.AA. por tener las competencias transferidas), se encuentra de un año para otro con una situación de pura bancarrota al no poder hacer frente a los pagos acordados por el estancamiento y reducción de los ingresos públicos. Ante esto, los gestores públicos, que parecen saber poco o no querer saber nada de Peak Oil pero que si saben mucho de BAU, intentan apuntalar el sistema de la mejor forma que pueden mediante nueva deuda, pero existen limitaciones al déficit presupuestario que no se deben saltar. Como no hay pues dinero para todo, los administradores que no son tontos y saben que deben retrasar al máximo el conflicto social, dan preferencia al pago de nóminas y evitan al máximo la degradación o cierre de servicios (aunque en ocasiones aparentemente no queda otra). Aún y así sigue sin haber dinero para todo y hay que mantener el nivel de servicios a toda costa, de modo que se procede incrementar otro tipo de deuda: la de los proveedores. La compra a crédito (pago en diferido negociando cierto interés sobre el coste de adquisición) que no era extraña debido a las habituales divergencias de presupuestos soliviantadas de año en año vía aumento de los mismos, se convierte así (vía incumplimiento de pagos generalmente) en el «modus vivendi» de una administración con recursos menguantes. Esto nos conduce al punto actual en que la industria sanitaria en conjunto reclama aproximadamente 12 mil millones de euros al sistema público de salud, aproximadamente 6.300 millones a la industria farmacéutica  y el resto la de productos sanitarios (desde tiritas a maquinas de rayos X, pasando por jeringuillas, goteros y demás), industrias que ya están amenazando con acciones punitivas en caso de impago que como veremos más tarde se pueden permitir.

Como se puede entender, esta situación es trasladable a cualquier «empresa pública» y no dejar de ser una economía de guerra no declarada en la que cada uno se defiende como puede. Veamos las armas en este caso: Por su lado las administraciones central y autonómicas han intentado principalmente impulsar el uso de medicamentos genéricos para ahorrar en el gasto farmacéutico, centralizar en servicios regionales la compra de material fungible para evitar la picaresca de las relaciones comerciales y obtener mejores precios por volumen de compra, y por supuesto, recortar allí donde la gente apenas percibe pero las estadísticas darán cuenta. Los efectos de las primera medida son limitados, debido por un lado a que los visitadores médicos siguen haciendo su trabajo con total libertad (yo diría impunidad)  y a que en realidad un genérico y un medicamento con marca no tienen porqué ser lo mismo, pues aunque compartan el principio activo principal pueden diferir ampliamente en el resto de componentes (excipientes que pueden estar sujetos a patente) afectando por completo la dinámica de efecto y por tanto el criterio decisor del médico y del paciente. La segunda medida está en fase de implantación pero tiene amplias limitaciones, pues si bien sugiere un ahorro potencial, la administración tiene que cargar a partir de ahora con un reto logístico gigantesco que antes se repartían cientos de empresas de productos sanitarios y transportes, condicionado por la infinidad de productos sanitarios existentes y las variables tasas de consumo de los distintos centros sanitarios. En cuanto a los resultados de la última medida quedarán para la posteridad los cientos de profesionales huidos de España por falta de trabajo y las estadísticas. De momento ya tenemos algún que otro santo presuntamente inocente.


En todas las guerras hay al menos dos bandos y en esta el otro lo representa una industria que también tiene sus bajas, con menguante en número de empresas nacionales, creciente concentración de poder y que está aprendiendo a defenderse. La escalada progresiva de costes de producción de los últimos 15 años asociada al precio de la energía (aunque no lo supieran), presionó a la industria sanitaria a un delicado equilibrio entre precios de producción y venta, del que las empresas que pudieron intentaron huir trasladando su producción a Europa del este o China. Esto que parecía ser la panacea, no ha dejado de ser un dolor de cabeza que nunca acaba: los productores orientales no terminan de ser del todo confiables y especialmente los chinos parecen no tener reparos en embarcar mercancía problemática, en unas ocasiones por defectos «que pasan inadvertidos», en otras deliberadamente alterada por unos trabajadores desesperados que viven en las mismas fábricas trabajando interminables jornadas por sueldos miserables. A esto hay que sumar unos locos y crecientes costes de las materias primas y transporte, que obligan a negociar continuamente los precios de compra exprimiendo al máximo los márgenes de supervivencia de las empresas. Especialmente dramático es el caso del plástico usado en miles de productos distintos, pues los principales productores de plástico materia prima están en Europa y como no podía ser de otra manera su precio se dispara junto con el del petróleo. Ante todo esto, que la administración retrase un pago (generalmente cientos) suele ser el tiro (ametrallamiento) de gracia para decenas de PYMES que no pueden acumular más deuda. Y por si quedara alguna posibilidad para las PYMES, el sistema de compra centralizada tiende a excluirlas pues no suelen poseer la capacidad de producción necesaria para hacer a los concursos además de tener escasa o nula capacidad de venta a crédito. De esta manera, poco a poco, solo los peces transnacionales más gordos van quedando en el acuario y la administración elimina sin querer queriendo la competencia en el mercado, haciendo saltar por los aires las ventajas de la estrategia de compra centralizada. Al no existir competencia real, hospitales tienen que aceptar las condiciones que imponga la industria si de verdad quieren obtener material mediante compra a crédito. Supongo que tenemos claro que cuando una industria transnacional amenaza con secuestrar a un gobierno no lo dice en balde, a los hechos me remito.

Y si intuimos que esta situación solo puede ir a peor por la espiral deflacionaria y de deuda en la que se encuentra la economía, aún se puede agravar un poquito más por algo que la mayoría desconoce: los marcos regulatorios. La adopción de nuevos protocolos y materiales en materia sanitaria es una carrera de fondo que no tiene fin aparente. Que duda cabe de que esta carrera ha tenido efectos beneficiosos en la calidad y efectividad del servicio («que la esperanza de vida media sigue en 80 años a pesar de la vida que nos pegamos, oiga»). Pero nada es gratis y la mejor tecnología sanitaria se paga bien pagada. Evidentemente, a la industria no le cuesta lo mismo fabricar una aguja de toda la vida (aguja, adaptador cónico y capuchón) que la misma aguja con capacidad de autodestrucción (aguja, adaptador cónico y capuchón con partes móviles que bloquean segundos usos), por lo que esos costes aumentados de diseño y fabricación se repercuten en el producto final. Uno puede pensar «compremos agujas de toda la vida entonces», pero es aquí cuando llega la trampa y es que la transposición de normativas de rango europeo obliga progresivamente al sector sanitario a la adopción de materiales modernos en pos de distintos criterios (calidad del servicio, seguridad del operador, seguridad del paciente…). Así que ya sea por intereses lobbisticos de la industria, ya sea por necesidades reales del servicio, la transposición nacional de algunas normativas europeas promete generar un cuello de botella presupuestario nada despreciable a medio plazo del que se está por ver como se saldrá.

Así que después de saber todo esto y sin tener en cuenta aquello que se nos escape, queda claro que en el sector sanitario se desarrolla una autentica guerra de guerrillas económica, en la que los centros médicos diezmados en efectivos se ven arrinconados y hacen lo que sea para mantener el servicio, incluso intentar reciclar o reutilizar material (no se dejen asustar por notas de prensa interesadas de la industria que muchas de esas prácticas son viables y no se realizaban por pura comodidad, confíen en el personal sanitario que se debe a valores humanistas por encima de otros). Suerte tenemos de que la sanidad parece ser lo último en lo que los gestores se permiten meter la tijera, pero la situación no acompaña. Siendo una prioridad fundamental pagar deudas oirán hablar cada vez más de un «copago» que realmente es «repago» (asimétrico, ineficaz e injusto, ¡DI NO!)  o de privatizaciones parciales. De modo que no se acomoden y salgan a la calle a protestar  porque esto se parece cada vez más a una tragedia griega  con frases tan épicas como ésta. Las consecuencias serán nada halagüeñas.

Salud y buena suerte,

SDL.

 

Una mina en la luna

21 feb

Imagen de spaceports.blogspot.com
Queridos lectores,

A raíz de un lamentable desliz que tuve en un programa de radio (en el que erré en varios órdenes de magnitud la cantidad de energía necesaria para transportar un kilo de material al espacio) me ha parecido interesante hacer una revisión crítica (y mejor fundada que aquel cálculo apresurado y erróneo) sobre qué implica intentar aprovechar explotaciones minerales en el espacio, también para contestar algunas tonterías recurrentes sobre la extracción del helio-3 en la Luna o la de enviar todos los residuos radiactivos al Sol. He tenido la fortuna de que Luis Cosin se ha ofrecido para hacer el trabajo por mi (liberándome por tanto del esfuerzo de documentar el tema) y lo cierto es que Luis ha escrito un análisis excelente. Con Luis les dejo.

Salu2,
AMT


 MINERÍA TERRESTRE … ¿YEXTRATERRESTRE?

Abundancia relativa de losdiferentes elementos químicos en el planeta Tierra
La formación del planeta que habitamostuvo diversas fases que explican la abundancia relativa de losdiferentes elementos químicos en cada una de sus estructuras.
Hace unos 6.000 millones de años, laTierra era una masa fundida de material interestelar. Esto permitióque, debido a la gravedad, los materiales más densos(fundamentalmente Hierro en un 70%, junto a menores cantidades deNíquel, Iridio y otros elementos pesados) se hundieran lentamentehacia el centro.
Mientras, los más ligeros flotaronhacia la corteza, cuya composición aproximada es la siguiente:
http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Distribucion_en_peso_de_los_elementos.jpg
Oxígeno (en forma de óxidos y salesaniónicas), Silicio, Aluminio, Hierro, Calcio/Estroncio, Magnesio,Sodio y Potasio dan cuenta del 99,2% de la corteza terrestre. 
Notar la relativa escasez de unelemento fundamental como es el Carbono, menos del 0,8%, y sinembargo toda la vida del planeta es posible sólo gracias a él.
Los elementos químicos más ligeros,hasta el Hierro (número atómico 26) se forman rutinariamente en lasestrellas, mediante la fusión sucesiva de núcleos de Hidrógeno yHelio a grandes presiones y temperaturas de varios millones de grados(un proceso que se intenta replicar a menor escala en nuestro planetaen los reactores de fusión) lo que explica su mayor abundanciarelativa en el Universo en general y en nuestro planeta enparticular. De todas formas, son extraordinariamente escasos: Seestima que un 98% del Universo es Hidrógeno, y un 99,99%, Hidrógeno+Helio.
Los otros elementos químicos másdensos, como el Plomo o el Uranio, no se forman fácilmente, puesrequieren temperaturas y presiones que no se dan ni siquiera en elnúcleo de de las estrellas más grandes.
Se piensa que su formación tiene lugaren eventos muy especiales que ocurren esporádicamente y liberancantidades de energía fabulosas: las explosiones de estrellassupergigantes (supernovas) cuando éstas llegan al final de su ciclode vida. 
El hecho de que en nuestro planeta,aunque raros, se encuentren elementos como el Plomo, el Oro o elUranio, muestra que la nube de materia a partir de la cual se formóel sistema solar debió “barrer” una o más regiones de lagalaxia regadas con escombros de supernovas, o quizá que unaexplosión de supernova cercana y su correspondiente onda expansivafueron los desencadenantes de la formación del Sistema Solar.
Los elementos más pesados o son muyraros en la Tierra o son propensos a la combinación química conelementos más ligeros, y por tanto permanecen en la superficie. Encierto sentido, somos afortunados por vivir en un planeta en el queexistan trazas de estos elementos y que se hayan mantenido en lasuperficie del mismo, a nuestro alcance.
La Tierra es el planeta más densodel Sistema Solar. Recordemos esto para más adelante.

La minería terrestre
¿Qué tipo de materiales esperamosencontrar entonces en la minería terrestre? 
De la discusión anterior, concluimosque elementos ligeros (hasta el Hierro) y trazas de elementos pesadosque se encuentren en combinación con otros elementos ligeros(óxidos, sulfatos, hidróxidos, carbonatos, nitratos…etc.).
La actividad tectónica de nuestroplaneta, con un magma fundido que emerge esporádicamente en forma devolcanes y cordilleras dorsales, trae a la superficie nuevas hornadasde materiales pesados que son susceptibles de ser aprovechados.
Sin embargo, el ritmo de extracción delas menas conocidas es tan alto que en pocos años habremos agotadobuena parte de ellas y estaremos a expensas de encontrar nuevosyacimientos. 
Un ejemplo paradigmático es la mena deUranio:
http://ourfiniteworld.com/2011/07/05/uranium-supply-update/
Así, dado que las posibilidades queofrece nuestro entorno son limitadas, quizá en breve empecemos aexperimentar “cuellos de botella” provocados por la incapacidadde aumentar la extracción de ciertos elementos críticos: Molibdenoy Wolframio para aleaciones, Lantano y tierras raras para componenteselectrónicos miniaturizados, Uranio para instalaciones nucleares,Tantalio (quién no ha oído hablar de la guerra del “coltan”)…etc.son candidatos a protagonizar conflictos en el futuro.

La minería extraterrestre
Con las limitaciones anteriores, se nospuede ocurrir la idea obvia: ¿por qué no buscar fuera? 
Después de todo, sólo en nuestroSistema Solar hay otros 7 planetas (y multitud de satélites,planetoides y asteroides) en los que quizá encontremos aquellosmateriales que empiezan a escasear en el nuestro.
Las obras de ciencia ficción muestranun futuro optimista de sociedades avanzadas embarcadas en grandesproyectos de comercio interplanetario (o, exagerando aún más,intergaláctico!), buscando más allá de sus planetas y estrellas deorigen los materiales y la energía necesarios para mantener suscivilizaciones ultra-desarrolladas.
Pero este tipo de aventuras no separece en nada a algo que hayamos visto o experimentado hasta ahora.Es otra escala de espacios y de tiempos.
Teniendo en cuenta que una UnidadAstronómica (UA), definida como la distancia media de la Tierra alSol, equivale a 149.597.870 km, estamos hablando de distancias devarios miles de millones de km, que la luz tarda horas encruzar:


Planeta Diámetro ecuatorial Masa Radio orbital Periodo orbital Periodo de rotación
(Tierra=1) (Tierra=1) (promedio, UA) (años) (días)
Sol
109,00
332 950
0,00
0,00
25-35
Mercurio
0,38
0,06
0,38
0,24
58,60
Venus
0,95
0,82
0,72
0,62
-2431,00
Tierra
1,00
1,00
1,00
1,00
1,00
Marte
0,53
0,11
1,52
1,88
1,03
Júpiter
11,20
318,00
5,20
11,86
0,41
Saturno
9,41
95,00
9,54
29,46
0,43
Urano
3,98
14,60
19,22
84,01
0,72
Neptuno
3,81
17,20
30,06
164,79
0,67
A modo de comparación, el ecuadorterrestre tiene “sólo” 40.000 km de longitud, 5.000 veces menos.Las sondas Voyager, los objetos más veloces jamás construidos,propulsadas por combustible nuclear y viajando a la increíblevelocidad de 17 km/s, tardaron 28 años en alcanzar los límites delSistema Solar.
Encontrar lo que buscamos en unescenario tan vasto no es fácil.

¿Qué podemos encontrar?
Antes de ponernos a buscar, deberíamostener una expectativa realista sobre lo que esperamos encontrar. Estáclaro que la minería extraterrestre no tiene demasiado sentido paraminerales de Magnesio, Hierro o Aluminio, cuya abundancia en nuestroplaneta es alta (a no ser que el objetivo sea establecer una coloniaextraterrestre, pero esto si que es ciencia ficción!).
Con suerte, esperamos encontraryacimientos con suficiente abundancia de algún elemento raro. ¿Dóndebuscaríamos?

En los grandes, no
Podemos descartar los grandes planetas gaseosos (Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno) ya que son un 99,99%Hidrógeno y Helio, con un pequeño núcleo rocoso escondido en suinterior, inaccesible bajo una gruesa y tempestuosa atmósfera devarios miles de km de grosor.
Quizá sus lunas, pequeñas y rocosas,tengan lo que buscamos. Pero siguen estando muy lejos.

Sólo nos quedan los planetas máscercanos
Mercurio, Venus y Marte son candidatos,igual que nuestra Luna. 
Mercurio está demasiado cercadel Sol y es demasiado extremo (350 °C por el día y –170 °Cpor la noche). No tiene atmósfera y el viento solar (partículascargadas eléctricamente a velocidades cercanas a la de la luz)destruye rápidamente los aparatos. La sonda Messenger logró llegarhasta el planeta y sobrevivió apenas unas semanas.
Venus, a pesar de su sugerentenombre, es un infierno a más de 400 °C con una atmósfera altamentecorrosiva de ácido sulfúrico, 90 veces más densa que la nuestra ysometida a vientos muy fuertes. Las rocas en su superficie seencuentran semifundidas debido al efecto invernadero extremo. Noparece un objetivo viable a corto o medio plazo.
La Luna está a una distanciaaccesible (384.400 km) y ya hemos estado allí varias veces(supuestamente para algunos!). 
Su composición es con todaprobabilidad, muy similar a la de la corteza terrestre. De hecho, lahipótesis más generalizada hoy en día es que el sistemaTierra-Luna se formó como resultado de un gran impacto: un cuerpoceleste del tamaño de Marte colisionó con la joven Tierra, lanzandogran cantidad de material en órbita alrededor de esta, que sufrióun proceso de agregación para formar la Luna.
Marte, en cambio, es un mundolejano (800 millones de km en su punto más cercano a nuestroplaneta, casi 3.000 veces más que la Luna) y su composición, aunquerazonablemente estimada, sigue siendo un misterio. 
Mucho menos denso que la Tierra (casila mitad), es de esperar que abunden sobre todo elementos ligeros, enuna proporción incluso mayor que la Tierra. Pero esos elementos sonjustamente los que no necesitamos.

La extracción
Aunque las técnicas de extracción yprocesado podrían ser similares en muchos aspectos a las de laminería terrestre a cielo abierto, hay que tener en cuenta una seriede condicionantes:
  • Ni en la Luna ni en Marte disponemos de combustibles fósiles, y mucho menos aire con suficiente oxígeno como para quemarlos. Estaríamos dependiendo de energía solar, eólica o nuclear. Esto implica trasladar, montar y mantener enormes instalaciones termosolares, fotovoltaicas, eólicas o nucleares. La disponibilidad de Cobre (número atómico 28, posterior al Hierro en la tabla periódica y por tanto, escaso) y otros elementos pesados sería un factor seriamente limitante.

  • Tampoco disponemos de suficiente agua líquida para el lavado de los materiales y su tratamiento químico. Teniendo en cuenta que los costes de transporte serían mucho más altos (ver el punto siguiente) sería vital conseguir materiales de la máxima pureza posible para mejorar la eficiencia del transporte.

  • Otro desafío es el trabajo de construcción y el mantenimiento de las instalaciones, que debería ser realizado por robots con mínima presencia humana y supervisión a distancia. Estamos hablando de robots auto-reparables y con capacidad de decisión (¿inteligentes?). Actualmente no disponemos de esa tecnología. No hay plantas industriales que funcionen durante años sin presencia humana, mucho menos en un entorno tan hostil como la superficie lunar o marciana. ¿Necesitamos tecnología de Star-Trek?

El transporte
La velocidad de escape es una medida dela energía necesaria para poder sacar un objeto fuera del campogravitatorio de un planeta (lo que es condición necesaria para poderalcanzar otros planetas o satélites).
La velocidad de escape de la Tierra esde 11,2 km/s. La de la Luna 2,4 km/s y la de Marte 5,1 km/s.Traducido a energía por kilogramo de masa (usando la ecuación queda la energía cinética E = m*v^2 / 2 ) nos da lo siguiente(asumiendo un poder calorífico de 46,0 MJ/kg de gasolina y unadensidad de 680 g/l).


Velocidad de escape Energía de escape Energía de escape
m/s J/kg en litros gasolina /kg
Tierra 11200 62720000 2,005
Luna 2400 2880000 0,092
Marte 5100 13005000 0,416
Asumiendo (lo cual es mucho asumir) quetoda la energía se aproveche, habría que sumar este 0,1 litro decombustible a cada kg de material traído desde la Luna. 
Teniendo en cuenta que el coste de laenergía supone de media un 15% de los costes de producción en laindustria minera (un dato muy variable, ya que no es lo mismo extraermineral de Hierro que de Uranio) puede suponer un sobrecoste globalde entre el 1% (para la mena de elementos raros, como el mineral deUranio, con un coste de 130 dólares/kg) hasta un 1000% (para la menade elementos menos raros, como el Hierro).
Obviando los demás factores, eltransporte sería poco condicionante para los recursos escasos, y muycondicionante para los más abundantes. La minería extraterrestresólo tiene sentido para materiales escasos.
Mención aparte en el transportemerecen los riesgos asociados al transporte de sustancias peligrosaso radiactivas a lo largo de miles de km y su entrada en la atmósfera con velocidades de unos cuantos km/s. 
Un pequeño error y el resultado puedeser una lluvia contaminante que abarque miles de km2.
Luis Cosin
 

El síndrome del hombre orquesta

19 feb
Imagen de http://pedritonewheel.blogspot.es

Queridos lectores,

Durante los últimos post ha habido un considerable cambio en el tono de los comentarios. De la discusión sosegada y argumentada de los posts de hace unos meses, siempre salpimentada con algunas disgresiones más o menos afortunadas o indocumentadas, se ha pasado a una especie de cacería. Las razones, me parece, son obvias: crece el nerviosismo, sobre todo en ese 90% de lectores que vienen de España y que están comprobando que en nuestro país se está yendo a una velocidad acelerada hacia la Gran Exclusión (curiosamente – o no tanto- esa misma crispación no se detecta en los comentaristas que vienen de otras latitudes). Ya nadie tiene ganas de discutir lo que ahora parece obvio, que estamos comenzando una nueva recesión, y ni siquiera hay ya quien cuestione que esta crisis no acabará nunca; lo que ahora se debate oscila entre el posibilismo y el supervivencialismo, pasando por la permacultura y la relocalización.

Y entre tanta crispación y ofuscación se van repitiendo ciertos mensajes dirigidos a mi persona: algunos lectores me reprochan que no censure los comentarios (cosa que no tengo tan fácil: el ritmo del blog es ahora bastante intenso, y yo sólo tengo unos pocos ratos al día para mirar su evolución – y de momento prefiero dejar los comentarios abiertos, aunque a veces se cuelen auténticas gañanadas); otros me piden información sobre cosas que desconozco; finalmente, algunos más quieren que yo lidere algún tipo de iniciativa o movimiento, me piden que dé la cara y se frustran porque no lo hago. Y es justamente a ese último tipo de lectores a los que dedico este post, que creo interesante insertar ahora para dejar clara mi posición y así poder referirme a este artículo en el futuro cuando sea menester.

Como ya he comentado más de una vez, yo desarrollo más actividades de concienciación del problema del Peak Oil que publicar este blog. Doy charlas, coordino que otros las den, presido una asociación llamada Oil Crash Observatory (la cual está promoviendo otras actividades, como la preparación de un pequeño vídeo explicativo, la compilación de información, el mantenimiento de nuestra web, y algunas otras que nos gustaría emprender en el futuro), estoy escribiendo un libro, asesoro a algunas empresas y entidades, y acudo a la llamada de las instituciones públicas – y todo esto aparte de mis actividades profesionales, que no tienen nada que ver salvo en una pequeña parte. A nivel de mi vida B, de la preparación para la transición, no estoy haciendo nada. No tengo tiempo, aunque confío en que mi entorno familiar me ayude cuando la ocasión así lo demande. Por tanto, soy la persona menos indicada para opinar sobre transición en general y particularmente en permacultura y demás.

Por otro lado, mi intención es mantener un perfil lo más técnico e imparcial posible, para evitar al máximo que se me atribuya un sesgo ideológico, de tener una agenda propia que intento imponer usando el peak oil como palanca. Por supuesto de tanto en tanto alguien me atribuye tal sesgo, pero con la fuerza de los argumentos, respondiendo razonablemente a las críticas y no cerrándose a discutir se suele conseguir mostrar que no existe tal sesgo, entre otras cosas porque no cuadro con las etiquetas clásicas que se me han atribuido (desde estar al servicio de las petroleras y del lobby nuclear hasta ser un ecologista o estar a sueldo del lobby renovable). De momento contamos con la ventaja de que no hay una etiqueta fácil para descalificar a las personas que explican el problema del peak everything (la Gran Escasez) y del problema de sostenibilidad de esta sociedad (de tanto en tanto alguien nos tacha de malthusianos pero tampoco eso cuadra demasiado con los que decimos que la catástrofe no es ni mucho menos inevitable).

Creo que es importante que yo mantenga un perfil lo más técnico, aséptico e imparcial posible teniendo en cuenta la tarea que tengo que hacer. Sin embargo, son continuos los llamados a que yo lidere algún tipo de iniciativa de perfil más político o social. Posiblemente quienes proponen esto han descubierto el problema del peak oil a través de este blog, y caen en el error de pensar que porque yo tengo los conocimientos y estoy haciendo el esfuerzo de divulgar el problema entonces tengo algo relevante que decir más allá de los aspectos meramente técnicos. Bien es cierto que muchos de mis posts no son sobre aspectos meramente de Ciencias Naturales, versando por ejemplo sobre aspectos sociológicos o económicos, aunque siempre lo que explico se basa en mi personal perspectiva y así lo explicito. Pero, justamente, mi opinión es sólo eso, una opinión, y no es la más cualificada cuando se trata de proponer las necesarias alternativas de sociedad (y por eso se debe siempre revisar críticamente todo lo que digo, incluso en los posts que hablan de recursos naturales).

De hecho, lo que se necesita para ser efectivos es repartir el trabajo en vez de intentar que una sola persona lo haga todo. Yo me tengo que ocupar de documentar el problema y proveer los análisis de los problemas que se están aproximando (por ejemplo, el pico del diésel) de la manera más objetiva e imparcial posible. Otros, basándose en mi trabajo si así lo necesitan, deben de proponer el cómo hacer los cambios, o liderar las actividades de transición, o incluso la acción política. Si no entendemos que es preciso hacer esa división de la labor perderemos eficacia, por la sobrecarga de trabajo para el que lo hace todo y por la más fácil descalificación de los argumentos técnicos por los siempre más discutibles sociales o políticos (recuerdo una anécdota de hace muchos años, en los que un ministro socialista contestaba malhumorado ante la última ocurrencia de Camilo José Cela: “El Sr. Cela podrá ser Premio Nobel de Literatura, pero no de Economía”).


Así pues, queridos lectores, no me pidan más que lo que en pro de una mayor efectividad debo hacer. No quiero ser un hombre orquesta. Pregúntense más bien si Vds. no pueden aportar algo, cada uno desde su puesto y su capacidad. Yo estoy convencido de que sí.

Salu2,
AMT 

Addenda: Creía que no hacía falta decirlo, pero al hilo de algunas críticas un poco tontas quizá merece la pena aclararlo: yo no gano más dinero que mi sueldo como investigador. Las tareas que hago respecto al Oil Crash las hago pro-bono, generalmente sin que medie ningún dinero. En algunos pocos casos en los que sí que hay renumeración (e.g., el libro) se va o irá toda íntegra para financiar las actividades del OCO.

 

Una de mejillones

15 feb
Muy buenas, antes que nada quisiera disculparme por el gran enorme lapsus que me he dejado sin escribir este blog, y que ciertamente apenas he comenzado. Ofrezco disculpas a la comunidad.

Debo aclarar también antes que algunos links directos de este post enlazan a archivos .pdf en una ventana emergente.

En esta ocasión me gustaría basarme exclusivamente en un ejemplo sobre la importancia que tienen las acciones humanas y sus responsabilidad en la gran nombrada globalización.

Hemos llegado a tal punto que no será sencillo regresar a un “modo de vida antiguo” si nos vemos obligados a vivir con menos energía  ya que hemos utilizado mucha energía en cambiar considerablemente nuestro entorno para posteriormente usar más energía para mantenerlo equilibrado y funcional con una muy clara tendencia al despilfarro de recursos.

Tal es el caso del ya muy famoso “Mejillón Cebra” Dreissena polimorfa responsable de una serio problema ambiental (para muy desgracia nuestra) al invadir instalaciones de servicio de agua, como son los canales, trasvases, presas, rejas, contenedores, tuberías, válvulas, embalses, alcantarillas hasta las rocas del subsuelo, animales, vegetación acuática, el casco de las embarcaciones, …vamos lo que le apetezca.

 De esta especie cuyos orígenes, naturaleza mecanismos de invasión están muy documentadas con considerables intentos para su erradicación, una vez detectada su presencia se considera imposible eliminarlo.

Lo dicho; hemos usado energía fósil en su distribución, ahora necesitamos mucho más energía para mantenerlo a raya y probablemente junto con los problemas de recortes del agua no podría descartar problemas del suministro de agua al tapar tuberías por ejemplo.

El mejillón cebra (Dreissena polimorpha).pdf , recientemente descubierto en España en la cuenca inferior del Ebro concretamente en los pantanos Flix y riba-roja en el año 2001 (Ruiz-Altaba, et, al.) ha despertado la alarma por el relativo aislamiento geográfico del interior peninsular (Antoni Palau) y su paso se ha mantenido consistente hasta llegar al río Llobregat, también se sospecha su presencia en siete provincias de la cornisa cantábrica donde parece hay un positivo en Bizkaia (Tabla 1).

 Originario del mar caspio y descubierto en 1777 por Peter Simon Pallas, este molusco vive en equilibrio ecológico en el mar caspio que es un lago muy extenso de agua salobre con gran cantidad de vegetación en el fondo, allí el mejillón cebra es capaz de unirse relativamente bien a la vegetació y por kilómetros es el único sustrato que tiene, cuando la vegetación muere esos mejillones se depositan en un fondo muy rico en sedimento que les impide respirar, pero  una vez que esta especie invade un nicho acuático que no presenta tanta vegetación y sedimentos para controlarlo se considera una amenaza ambiental y socioeconómica grave donde hay poco que hacer por erradicarla (irreversible).

Antes como bien se decía ha invadido zonas de agua dulce y salobre abiertas a la navegación desde la Ex-Unión Soviética, Europa hasta los  grandes lagos de norteamérica, donde durante la década de los 90´s su crecimiento ha sido y es alarmante hasta prácticamente tapizar el suelo de los grandes lagos de Michigan.

Tiene poco que ha llegado a España porque como se ha comentado sus cuencas de agua dulce-salobre tienen un relativo aislamiento a la navegación. Las acciones en territorio español como su identificación y medidas de saneamiento no se han hecho esperar y se ha invertido en enormes infraestructuras de filtrado de este mejillón en varios puntos de España. Aquí un buen reporte de ecologistas en acción.

 A mi me da la impresión de que dará mucho de que hablar en un futuro más complicado para el mantenimiento de dichas instalaciones por problemas económicos de las administraciones y de disponibilidad de recursos energéticos como el petróleo.

Sería extremadamente interesante documentar su respuesta a el evento frío (congelaciones de algunos ríos) que hemos presenciado este mes de Febrero en territorio europeo, pero por lo pronto las promete de ser una plaga muy resistente y de óptica delicada.

Como si el agua de una perdiz se tratara agrego una reflexión (origen del dicho popular marear la perdiz) de un gran defensor de la naturaleza…

«Pobre perdiz. Es un verdadero milagro que todavía podamos darnos el gustazo de escucharla 
cantar pinada en el risco, en el majano o en la piedra señera de nuestros pagos. 
Todo está contra ella. El pedrisco que la atollasca, el turbión que arregacha las tierras 
y arrastra los nidos, el trueno que enhuera las nidadas, las escopetas negras que no conocen
veda, los herbicidas y las cosechadoras, el lámpico pastor de botella y la escardadora 
cuadrillera. Y luego, toda la picaresca del alar, del lazo, de la lanchuela y del correr a 
los perdigones hasta rendirles asfixiados. Y después el lagarto y el zorro. Y además los 
córvidos, una verdadera plaga desatada por nuestros campos; porque grajos y picadas son, hoy
 día, los peores enemigos de la perdiz.»


Felix Rodríguez de la Fuente.


Espero que os haya gustado.

Un saludo y disculpas nuevamente.

 
 

Rabia

13 feb
Atenas en llamas, 12 de Febrero de 2012. 

Queridos lectores,

En su documentado y altamente instructivo libro “Colapso: Por qué algunas civilizaciones perduran y otras sucumben” (para quien no tenga el libro y sepa inglés, puede ver “la película” en el enlace precedente), Jared Diamond repite una pregunta que le ha pasado por la cabeza a decenas de antropólogos cuando estudian la isla de Pascua y su colapso por exceso de explotación de los exiguos recursos de los que disponía: ¿qué debió pasarle por la cabeza al hombre que cortó el último árbol? Incluso asumiendo que una comunidad desesperada sea incapaz de ver el deterioro progresivo e inexorable de sus bosques, aquel último árbol significaba un punto de no retorno obvio incluso para los que tienen poca capacidad de anticipar el futuro. ¿Cómo pudo ser que aquel hombre no viera que era el último árbol, que después de eso ya no tendrían más leña? ¿Que por tan poca ganancia se condenaba? 

Yo me imagino a aquel hombre, y elucubro sobre lo que le pudo pasar por la cabeza. Subió a la pequeña colina, a buscar leña para el fuego, para una canoa o para hacer una palanca con la que desplazar un moai. De niño aún había visto aquella misma colina poblada por un bosque ralo, muy diferente de aquel tan frondoso que le refería su abuelo – aunque seguramente su abuelo exageraba su memoria de juventud. Pero era verdad que ya sólo quedaba allí su árbol. Se detuvo un segundo antes de comenzar a abatirlo: cuando hubiese acabado ya no quedarían árboles en toda la isla. Sintió un peso frío en el estómago. Bueno, pensaría para tranquilizarse, ¿quién dice que no hay árboles en toda la isla? Él hacía tiempo que no iba a los territorios de las tribus rivales, y seguramente ellos se están reservando sus árboles para asegurarse la victoria alzando los moais más grandes. Hijos de mala madre; habrá que entrar a buscar leña allí: la última guerra no fue muy bien, pero ahora puede ser diferente. Será diferente. En realidad estamos tan mal por culpa de ellos. Si no nos dan su leña por las buenas se la tendremos que arrebatar. Tenemos que echarles al mar, a esos malnacidos. Aún dudó un poco, pero pensó: si yo no corto el árbol, vendrá mi vecino y lo cortará él. Y eso sí que no. Y sin pensarlo más empezó a talarlo.


¿Somos tan diferentes nosotros? En una conferencia que impartió uno de mis colegas en el Instituto de Ciencias del Mar, hablando de sobrepesca, el ponente mostró una transparencia con las especies de pez documentadas a principio del siglo XX como propias del Mediterráneo Occidental que nosotros ya no habíamos llegado a conocer; eran unas 30, y eso sólo de las documentadas, que son una fracción ínfima. Los más viejos de mi instituto han visto peces que jamás verán los más jóvenes. Y aún así seguimos apretando las tuercas, a ver cuánto podemos exprimir la población de atún rojo del Mediterráneo, a ver si el pequeño aumento registrado el año pasado permite subir las cuotas de pesca. Ya no lo hacemos con la anchoa del Cantábrico porque de manera efectiva la hemos exterminado. Y, en realidad, si van mirando, pasa lo mismo con tantos y tantos recursos. ¿Somos de verdad diferentes de aquel habitante de la Isla de Pascua que cortó el último árbol?


En su libro, a partir de los indicios sobre el terreno, Diamond especula sobre cómo debieron ser los últimos 100 o 200 años antes de la llegada de los exploradores europeos, cuando la población declinaba irreversiblemente y se hubiera extinguido de no haber llegado los foráneos. Los restos de huesos humanos, muchos con heridas de arma, algunos roídos… los moais deliberadamente derribados o vandalizados… algunos retazos de la tradición oral de los pocos descendientes que poblaban la isla cuando llegaron los europeos… Diamond teje una trama más o menos realista, pero en todo caso muy evocadora. Según él, parece probable que en medio del cataclismo ambiental y de recursos, con la gente desesperada, muriendo de hambre, hubo una revuelta. La gente se alzó contra sus antiguos líderes políticos y religiosos, y la antigua religión (que les llevaba a erigir con gran coste de recursos los pesados moai) cayó en el total descrédito. La gente sintió rabia, entró en las casas de los ricos y vio como vivían mucho mejor que ellos. Arrasaron con todo. Derribaron algunos moais, los mismos que poco antes veneraban y eran el motivo de orgullo de cada tribu. La mera rabia, la impotencia por no saber salir del agujero donde ellos mismos se habían hundido, les llevó a una vorágine de muerte y destrucción que los dejó más debilitados e incapacitados que al principio.


¿Somos tan diferentes? Ayer el parlamento griego, en una sesión agónica, aprobó el enésimo paquete de medidas de ajuste, más represivo y ominoso que los anteriores, a los cuales se acumula. Mucha gente no lo soportó más y se echaron a la calle por miles, originando graves disturbios. La policía se quedó sin gas lacrimógeno, la turba entró a saco y quemó decenas de edificios del centro de Atenas, principalmente bancos. Los grandes símbolos del triunfo de hace una década, los banqueros, son ahora señalados con el dedo, al igual que los políticos (la analogía con los líderes religiosos y políticos de la isla de Pascua es inevitable, sobre todo teniendo en cuenta aquella máxima de que el único Dios verdadero es el dinero que de forma tácita se aceptaba hace tan sólo 10 años). Y todo eso, para conseguir el segundo paquete de ayuda económica de la Unión Europea que permitirá al país heleno capear sus obligaciones de pago del mes de Marzo pero posiblemente no por mucho tiempo. ¿Qué sentido tiene prolongar esta agonía cuando sabemos que esta crisis no va a acabar nunca? ¿Que la recesión que ahora comienza hará aún más complicado no el retorno de la deuda griega, sino la de los demás países europeos? ¿Que negarse a aceptarlo sólo nos lleva al colapso? ¿No sería más lógico aceptar que el modelo que intentamos mantener ya no funciona y que se tiene que redefinir? ¿No tiene eso más sentido que, empujados por el empeño de pagar unas deudas impagables, acabemos mal vendiendo el patrimonio que nos queda, acabemos cortando el último árbol de la isla?


El futuro no está escrito, pero el pasado sí. La mayor soberbia está en creernos mejores que nuestros ancestros; lo seremos sólo si somos capaces de aprender sus enseñanzas. Necesitamos un plan, y lo necesitamos ya.

Salu2,
AMT

 

El pico del diésel

09 feb
Imagen de StreetsBlog.org

Queridos lectores,

Continúa la falta de combustibles en casi toda la provincia de Salta (Argentina)“, “Los trabajadores del sector del transporte de mercancías cuestionan el perfil bajo que da el Gobierno argentino a la escasez de combustibles“, “La escasez de diésel puede durar semanas en el Canadá Occidental“, “Una escasez de diésel producido en el Reino Unido pondría en riesgo su seguridad energética“, “Se teje una crisis de gasolina en Rusia a medida que suben los precios internacionales“, “La escasez de diésel enciende el descontento en China“, “China hace inusuales importaciones de diésel para cubrir la escasez local“, “La escasez de combustible puede traer cortes de luz, según los residentes en Emiratos Árabes Unidos“, “Los yemenitas tienen que hacer frente a una crisis de combustibles en medio de las protestas“…


Son sólo algunos titulares aparecidos en la prensa internacional durante los últimos meses. Detrás de los problemas de escasez hay multitud de causas, reales y alegadas, pero no deja ser curioso un rasgo común: por todo el ancho mundo son cada vez más frecuentes noticias sobre la escasez de combustible, principalmente diésel (pueden ver más en la web Energy Shortage, de donde he sacado las de arriba).

Ya lo comentamos a finales del año pasado: hay un fantasma que amenaza el mundo: el de la escasez de diésel. No escasez de petróleo (que también amenaza a más largo plazo), no la escasez de otros combustibles (que también acabará por llegar), sino una amenaza presente: no hay suficiente diésel para cubrir la demanda mundial, y el problema tiene todos los visos de agravarse. Pero, ¿por qué se está produciendo este problema? Como suele suceder, hay varios factores que influyen, no todos por igual, y no todos se desarrollan a la misma velocidad, lo cual hace la predicción bastante difícil; sin embargo, da la impresión que en lo que respecta al diésel estamos llegando a un cuello de botella bastante definitivo.

El siguiente gráfico está generado a partir de los datos de la llamada Joint Oil Data Initiative. Es una iniciativa para darle mayor transparencia al mercado del petróleo y lo que intenta es homogeneizar los dispersos datos del mercado de petróleo y hacerlos más fiables; para ello, aparte de las compilaciones estadísticas de las agencias participantes (que incluye las más importantes públicas y privadas de Occidente) generan unos cuestionarios trimestrales que permiten detectar anomalías y corregirlas -dentro, por supuesto, de muchas limitaciones. No todos los países están auditados por JODI (aunque sí la mayoría) con lo que sus datos no tienen una escala verdaderamente global. Aún así, el análisis de la evolución de producción de diésel a escala global que nos ofrece JODI es bastante reveladora:





La figura corresponde a la producción desestacionalizada (para compensar los diferentes patrones de consumo según la estación) promediando en cada punto sobre los cuatro trimestres anteriores (eso implica, por tanto, que la referencia temporal de cada punto se tendría que desplazar dos trimestres a la izquierda, pero en todo caso este detalle tiene poca importancia para la discusión que sigue). La figura es diferente de la que estamos acostumbrados a ver para la producción de petróleo (vean, por ejemplo, las que preparé para el post sobre el desfase entre oferta y demanda), ya que la producción de diésel (gasóleo de automoción) no tocó techo hasta 2008, a pesar del estancamiento de la producción de petróleo; después, la caída por la crisis, un nuevo techo en 2011, y desde ahí una tendencia, aún ligera, a caer, sin que se pueda justificar por una gran recesión (ya que empieza a principios de 2011). ¿Qué está pasando?

Está pasando que el mundo se está quedando sin capacidad para producir más diésel, y ése es un fenómeno nuevo con una dinámica propia, no completamente coincidente con la del petróleo. Por supuesto que la escasez de petróleo llevará inevitablemente a una escasez de diésel, pero se puede tener escasez de diésel antes de que llegue la escasez de petróleo. De hecho, eso es exactamente lo que está pasando. Y las razones de esta diferente dinámica son fundamentalmente dos.

Ya saben que hace una década la Agencia Internacional de la Energía se inventó un término que llama “todos los líquidos del petróleo”, y que equivale a todas las sustancias, extraídas y sintetizadas, que más o menos pueden hacer las veces como petróleo. Esta conveniente concepto se introdujo para disimular el hecho de que la producción de petróleo crudo (el que realmente se extrae del subsuelo) estaba llegando a su máximo productivo, a su cenit, y en la categoría “todos los líquidos” entran todas las sustancias que se pueden sintetizar y procesar como sucedáneos del petróleo (por eso se habla de “producción de petróleo” en vez de “extracción de petróleo”, porque una parte del petróleo se fabrica, en realidad). Lo que sucede es que esos otros petróleos, petróleos no convencionales, algunos de los cuales ya hemos comentado en otras ocasiones, no son exactamente fungibles o buenos sustitutos del petróleo crudo. En particular, no todos son tan buenos para derivar diésel a partir de ellos. Y aquí la primera causa de la escasez de diésel: de todos los tipos de petróleo que entran dentro de la rúbrica “todos los líquidos” el que más ha aumentado son los llamados “Líquidos del gas natural” (NGL por sus siglas en inglés). Estos NGL son hidrocarburos de cadena corta que resultan de “limpiar” el gas que sale de los pozos, y aunque se pueden usar para sintetizar diésel resulta muy costoso (recuerden que no es lo mismo factible que rentable) tanto energética como económicamente. De hecho, el petróleo susceptible de ser convertido en diésel seguramente está ya en ligero descenso.


Esta falta de diésel es bastante grave, porque la mayoría de las máquinas de este mundo operan con diésel, así como todo el transporte terrestre de mercancías por carretera y una parte cada vez mayor de los coches (por el mejor rendimiento de los motores diésel respecto a los de gasolina). De hecho, la demanda de diésel en el período en cuestión no ha hecho más que aumentar, debido a entre otras cosas al desastre de Fukushima que ha hecho que Japón aumente sus importaciones (las centrales nucleares de Japón que se detienen por mantenimiento no se reactivan, en un plan del Gobierno para desnuclearizar el país,  y las necesidades de electricidad se están supliendo con generadores diésel y centrales térmicas alimentadas con diésel). Eso explica la escasez de diésel por todo el mundo, y pone muy complicada la vida para los proponentes de la absurda teoría del “peak demand” (que ya comentamos en este blog), y que alegan que las bajadas de producción en realidad se deben a una disminución buscada y pilotada del consumo vía, esencialmente, de la mejora de la eficiencia, y no de lo que parece estar pasando, que es la destrucción de la demanda.


Hay, sin embargo, un segundo efecto que cada vez se va oyendo más: la disminución de los márgenes de refino en las refinerías. Estos “márgenes de refino” se refieren al diferencial del precio de los productos refinados respecto al del petróleo del cual se extrajeron. Las refinerías tienen un control bastante preciso sobre sus costes de operación, pero no tanto sobre el precio al que le van a vender el petróleo y al que le van a comprar la gasolina y demás destilados. Como en todo el mercado de productos petrolíferos, es norma común hacer contratos diferidos en el tiempo, por ejemplo, a un mes, tres meses o seis meses. Los problemas vienen cuando te cuesta casar el precio del petróleo ofertado con el de la gasolina, gasóleo, etc demandado, sobre todo cuando los horizontes temporales de lo que compras y lo que vendes no casan (por ejemplo, petróleo a un mes con gasolina a tres meses). Las refinerías tienden a fijar un margen de refino de unos pocos dólares por barril, típicamente en el entorno de los 10 dólares, pero no es lo mismo ganar 10 dólares cuando el precio medio del barril está en 40$ que cuando está en 140$; pequeñas fluctuaciones del precio del petróleo, cuando éste está alto, puede hundir fácilmente el margen de refino hasta hacerlo negativo, como pasó en 2009 o le ha pasado a algunas petroleras en 2010. En el caso de las refinerías que pertenecen a una petrolera esto no es un problema, pero durante las últimas décadas las petroleras externalizaron esta parte del negocio, que siempre ha tenido márgenes más escasos, mejorando así su rendimiento pero fragilizando más aún el mercado del petróleo. Para acabarlo de agravar, las refinerías se enfrentan al problema de tener un exceso de gasolina. En efecto: al refinar petróleo uno puede variar un poco la cantidad de las dos grandes categorías de producto de refino (gasolina y destilados), pero no tanto como se querría, ya que la cantidad de petróleo que se acaba convirtiendo en gasolina oscila entre la mitad y dos tercios en los crackeados más típicos. Sin embargo, salvo en los EE.UU., en el resto del mundo ha habido una tendencia a pasar la automoción privada al diésel, disminuyendo así el consumo de gasolina. Por otro lado, la gasolina es utilizada prácticamente en exclusiva por la automoción privada, que es el sector que más ha reducido su consumo durante la crisis. Así pues, las refinerías deben equilibrar la venta de un producto de demanda a la baja, la gasolina, que es la mitad o más de su producción, con la de un conjunto de productos, entre los cuales entra el diésel, éste con una demanda al alza. No pueden subir mucho el margen porque se ahogarían en su gasolina sin vender, ni bajarlo mucho porque se arruinan. Consecuencia: las refinerías no encuentran su posición de rentabilidad, y comienzan a quebrar o a ser cerradas sine die. En EE.UU. observan asombrados que a pesar de la crisis y la caída de la demanda de gasolina su precio no para de subir por culpa de los cierres de refinerías. Al menos cinco refinerías de la costa este de los EE.UU. han cerrado en las últimas semanas, lo cual da la idea de cómo se está agravando el problema. El problema se está convirtiendo en sistémico en Europa también: setenta (sí, ¡70!) refinerías en toda Europa han cerrado o van a cerrar pronto; en la noticia que enlazo dicen que “por el embargo iraní”, ya saben, ése que no entrará en vigor hasta Junio y para el cual, dice nuestro ministro, podremos encontrar petróleo de otros proveedores. Muestra cada vez más evidente de la dificultad de aceptar una realidad más compleja y desagradable. Y no se piensen que quiebran sólo refinerías pequeñas: Petroplus, la más grande en Europa, que suministraba el 4,4% de todos los productos consumidos en el Viejo Continente, y cuyas dificultades fueron recientemente glosadas en Crisis Energética, finalmente ha quebrado.


No cabe duda que estamos viviendo un momento histórico. Cada vez parece más probable que se cumpla la previsión que hacía el informe de Lloyd’s de 2010 de que se puedan producir problemas de suministro en 2013. El resto del mundo, como acreditan las noticias enlazadas al principio del post, ya está ahí. Ya sólo faltamos nosotros. ¿Cómo se interpretarán mediáticamente estas dificultades? ¿cuántas guerras por los recursos se podrán justificar según la longitud de las colas en las gasolineras?


Apunte final: en Italia ha habido un bloqueo de varios días por parte de los camioneros, agricultores y pescadores que protestaban por los altos precios del carburante. Ha sido muy intenso en el sur, donde ha durado casi dos semanas y causado graves problemas, incluido el suministro de alimentos: un nuevo recordatorio de la fragilidad de nuestro sistema, y de que los problemas graves están más cerca de lo que nos pensamos. Pero Vd. no se ha enterado de todo esto, porque esta noticia conviene silenciarla, no sea que aquí la gente coja ideas. Es el pico de la información.

Salu2,
AMT

 

Las mujeres y este blog

06 feb

Queridos lectores,

Mi interludio se va a prolongar todavía un par de días más. El comentarista forrest gump, uno de los más activos, en ocasiones polémico y siempre polemista, me ha ofrecido un post sobre, una vez más, la cuestión femenina en relación con la escasez de recursos, que ya fue abordada con dos puntos de vista diferentes en un post de mi cosecha (“Las mujeres y el peak oil“) y en otro de Natalia, más centrado éste en la cuestión de la maternidad (“Gestionando los recursos desde una maternidad consciente”). Siguiendo con mi voluntad (no entendida por todos los lectores) de abrir un tanto el blog para que sea una tribuna abierta desde donde pueda hablar cada cual que pueda expresarse coherentemente (esté yo o no de acuerdo con sus puntos de vista), me ha parecido interesante esta nueva vuelta de tuerca que nos propone hoy forrest gump. Y es que la vida es como una caja de bombones… Les dejo con él.

Salu2,
AMT

Como suele ser habitual, la imagen de introducción la he puesto yo (AMT) sin consultar al autor, haciendo una búsqueda un tanto aleatoria con Google, cómo no.


Porqueaquí se ha hablado de “las mujeres y el peak oil“, que noes estrictamente lo mismo.

Elblog. Este blog. Un blog científico, y que no tan solo aspira a serun referente en ese campo, el científico, sino que pienso quecompartimos el que ya lo ha logrado en cierta, aunque aúninsuficiente, medida.

Alser un blog científico, es inevitable que la formulación concretade su expresión escrita tienda a reproducir los esquemas y lasformas del lenguaje que a la Ciencia le son propias. Por otra parte,pocas dudas caben al respecto de que la mayoría de lector@s que seatrevan a comentar tenderán a ser aquell@s cuya inteligencia goce,en mayor o menor medida, del talento lógico-matemático —(ellingüístico se lo supongo a todo lector o lectora habitual de loque sea, si no no leerían)—, uno de los ocho que, según lasformulaciones actuales, forman parte de ese conjunto nunca totalmentedefinido ni definible que denominamos “inteligencia”. Bien,l@s griegos antigu@s, que en muchas parcelas siguen estando pordelante de nosotr@s en cuanto a según qué cosas y conocimientos, yahablaban, solamente para el arte, de nueve musas, así que, bueno,pues siete u ocho ramas o talentos de la inteligencia, por qué no.

Bien,a partir de ahí, es un hecho que aquellas personas cuyos talentossean otros, encontrarán más dificultades, les supondrá un mayoresfuerzo, seguir lo que se dice aquí. Y como resulta que este blog,a su carácter científico, y a falta de blogs más “ligeros”que le realizaran esa tarea, desea y necesita también aunar (y lo vaconsiguiendo) la vertiente divulgativa, nos encontraremos con que ellenguaje característico de él va a resultar bastante o hastaexcesivamente duro, fatigoso de seguir, para muchas personas, seanéstas varones o mujeres.

Ítemmás, es un hecho que pienso que nadie discutirá que la Ciencia, alo largo de los siglos hasta quizá mediados del pasado siglo XX,excluyó explícitamente a las mujeres del “ejercicio” dela misma, pues ya se sabía, si hasta tardaron un milenio enconcederles a ellas también su alma o entendimiento, qué les voy acontar que ya no sepan… Sí, claro, Marie Curie, pero para ello,aparte de ser una heroína súper woman, casualmente estuvo casada, asu vez, con un científico, así que estamos hablando de cuándocomenzó a haber una participación mínimamente representativa onumerosa de las mujeres en las tareas de investigación y para elavance del conocimiento científico.

¿Consecuenciasde esta discriminación durante milenios? Bien, es un hecho (quesupongo que nadie discutirá tampoco a día de hoy) que hombres ymujeres tener tenemos los mismos derechos, o deberíamos tenerlos,pero ser, ser, lo que se dice ser, somos diferentes, un bando juegacon toda la información en su ADN, y a otros nos faltan determinadossegmentos o cadenas en el dichoso cromosoma XY, concretamente, lapatita que convertiría la Y en X. No, por supuesto que no somosdiametralmente opuest@s, ni siquiera excesivamente diferentes, peroesas diferencias existen, y se reflejan, entre otros muchos aspectos,en el propio lenguaje, donde, en función de nuestro sexo, inevitablee indefectiblemente introduciremos nuestro matiz particular.

Ahorabien, ¿quién ha escrito y transcrito la información científica alo largo de los siglos? Los varones, evidente. ¿Y qué consecuenciasha podido tener ello? Bueno, pues teniendo en cuenta que nuestraespecie y nuestro cuerpo social lo constituimos personas de ambossexos, más bien lo que cabría preguntarse es qué consecuencias noha tenido tan lamentable lateralización del saber.

Asíque vale, a las mujeres ya se las deja jugar con el invento, pero,eso sí, con las históricas y masculinas reglas de juego (y nosolamente las del lenguaje) En buena parte, referido al lenguaje,ello es inevitable, pues si no, simple y llanamente, se perdería elsaber acumulado, es un poco como cuando nos contaban la historia l@shistoriador@s antigu@s (o much@s pseudohistoriador@s actuales). Hoyhace siglo y medio que sabemos que el motor de la Historia (apartedel Amor, claro) ha sido y es indiscutiblemente la Economía, ytambién sabemos que precisamente son las condiciones económicas,sociales y culturales de las diversas capas de la población las quegeneran las revoluciones o los procesos de cambio, y no l@s líderes,l@s reyes o emperatrices, pero en el pasado eso no lo sabían, por loque nos explicaron la Historia como supieron. Pues con la Cienciaigual, el punto de partida es o la visión histórica masculina de lamisma, o no es ninguna, por ahora.

Lanormalización del proceso requerirá, por tanto, salvar dosobstáculos. El primero, el derivado de que no se puede mantenerimpunemente marginada a la mitad de la población y luego esperarque, de buenas a primeras, ya lo hemos solucionado todo, aquí no hapasado nada, y sigamos adelante. Ya, como nosotr@s, ilus@s de lossesenta/setenta, que una vez que comprendimos que el problemaesencial era la monogamia institucionalizada, o incluso la monogamia,como único patrón de conducta erótico afectiva emocional posible,nos pensamos que tirar adelante una vivencia alternativa de lasexualidad sería coser y cantar. Pues tampoco, y a día de hoyvuelve a haber multitud de gente a quienes el simple hecho decuestionarles la monogamia como modelo de relación lleva a que nosganemos su más acérrima enemistad. O sea, no sólo no hemosconstruido nada alternativo, sino que en vez de avanzar cuatrodécadas hemos retrocedido otras cuatro, con lo que el retraso ahoraen ese tema ya es de ochenta años (y aumentando), con las fatalesconsecuencias que ello está acarreando y acarreará, pero en fin, noera el tema, sólo una referencia comparativa, y la cuestión estási con la Ciencia y la incorporación de la mujer no nos va a pasarigual, y de momento, que se está estancando es un hecho reconocidopor divers@s científic@s, incluido nuestro amable AMT, y podríaperfectamente ser que la poca participación femenina efectiva en sustareas y conocimiento tenga algo que ver con ese estancamiento.

Elsegundo obstáculo, el ya referido del lenguaje. Yo estoy convencidode que si sobre ese tema sabemos abrir una vía que facilite laverdaderamente libre incorporación femenina a la Ciencia en general,y a este blog en particular, va a ser solamente cuestión de nodemasiado tiempo que se llegue a un lenguaje común y compartido, sindiferencias ya apreciables en función del sexo del individuo, y quetampoco se diferenciará demasiado del vigente a día de hoy. Pero,claro, a la gente hay que darle su tiempo, dos mil o más años dehistórica marginación cultural de las mujeres es obvio que no esalgo que se pueda salvar, como segmento social, de un simple brinco.

¿Yqué pueden requerir las lectoras femeninas que quizá no encuentren,o apenas lo encuentren, en este blog? Pues hablando claro y llano, el”dónde está el alma de las cosas”, lo que le pasa atant@s niñ@s con el supuesto déficit de atención, “¿dóndeestá el afecto o el cariño de todo esto que me explican?”, lavisión humana, personalizada, los ejemplos adaptados a nuestra vidacotidiana, y hasta un cierto punto, y que se me perdone, un poco decotilleo (contenido por supuesto en sus parámetros, salsa blanca),no vendrían nada mal, pues antes de poder “exigirle” anadie que se ciña a las abstracciones hay que darle un margen ocancha para que cada cuál, sin temor al señalamiento o al ridículo,pueda expresar su opinión o su adhesión a lo expresado por otros uotras.

Peroclaro, quiénes mejor que las propias mujeres para que digan quéencuentran a faltar aquí, o qué encuentran que sobra (aparte de miscomentarios, lo sé, pero es que, cotilleo, ser mensajero e intentarenlazar mundos os aseguro que es duro, duro, no le arriendo laganancia al pobre Hermes, pues nunca te acaban de “querer”ni en un mundo ni en el otro, o te toman ojeriza por las noticias queles has traído, verbi gratia, que lo que necesitamos para salir deésta es cuanto más sana sexualidad (que es gratuita y biensostenible), mejor, y cuanta menos reproducción, también mejor.

Hablemos,no obstante, tod@s.

saludoscordiales.
forrestgump.
 

La dificultad de romper la cáscara

03 feb

Queridos lectores,

Mis muchos compromisos me quitan el tiempo necesario para terminar un post sobre un problema que nos va a afectar y gravemente pronto – el pico del diésel (espero que esté listo para principios de la semana que viene). Entre tanto, Juan Luis Chulilla acaba de improvisar un breve pero interesante post sobre la alienación social que nos produce el bien de consumo por excelencia: el coche. Les dejo con Juan Luis.

Salu2,
AMT

Un resumen urbano de la inevitabilidad del oil crash

Plaza de Jacinto Benavente, Madrid. 9:50. -2 grados en el termómetro digital de la marquesina. El autobús se retrasa. Van pasando los minutos, más de los 9 previstos para esta hora de un viernes. Los futuros pasajeros miramos hacia la calle de Atocha y descubrimos los motivos del retraso: dado que el párking está completo, los que quieren acceder a él se detienen y taponan el principio de la calle de Atocha. Ni un policía. Poco a poco, los coches van entrando en el párking, pero otros ocupan su lugar y la calle sigue taponada. Contemplamos nuestro autobús a 20 metros, sin poder moverse, durante 10 interminables minutos. A las 22:15 logramos subir al autobús.
Ver Atasco metafórico del oil crash en un mapa más grande
En su momento me he cabreado, y me ha tentado severamente acercarme a los que taponaban la calle para describir su genealogía por el lenguaje de gestos tradicional. Pero una vez que he entrado en calor en el autobús, la imagen me ha parecido perfecta: los que estaban generando ese atasco, calentitos dentro de sus coches, ni se inmutaban ante el atasco que estaban provocando, con los autobuses parados detrás suyo. Aunque era completamente evidente, aunque era una obscenidad que con esta ola de frío la gente estuviera esperando en la calle por culpa suya, no tenía la más mínima importancia. Lo único que importaba era que esos simpáticos ciudadanos habían decidido ir al centro de Madrid en coche, y si tenían que parar el tráfico para poder entrar al párking, pues lo paraban.

El coche ha cambiado nuestras ciudades y a nosotros de paso. Las boinas de contaminación que tenemos encima, las muertes y discapacidades sobrevenidas y el resto de efectos negativos que nos produce el abuso del coche son objetivos e indiscutibles. A poco que se sigue el desarrollo de los acontecimientos, cada vez es más evidente que esto no puede durar, porque estamos en las postrimerías de la era del petróleo barato.

Pero tanto los efectos objetivos como el futuro inmediato dan igual porque, además de cambiar nuestras poblaciones, nos han cambiado a nosotros. Y es muy sencillo visualizarlo: al transportarnos, nos encerramos en el interior de un coche, de un objeto tan central para nuestras vidas que, a pesar de que tiene ventanas transparentes, no nos deja ver lo inevitable del presente y del futuro. 

En su momento hablé del problema del coche como símbolo de status, pero es sólo parte de un problema más amplio. El coche ha condicionado la percepción de la mayoría de la población de los países desarrollados. Desde su interior no vemos, hasta el punto de que somos incapaces de imaginar nuestras vidas sin ellos.

Mañana, o pasado, o el año que viene, esos satisfechos conductores que nos habían dejado ateridos no podrán volver a hacer lo mismo. Como casi todos, renunciarán forzados al coche.

¿Qué será de ellos, cuando el oil crash les obligue a salir del coche y a ver?


Juan Luis Chulilla