RSS
 

Archive for the ‘agotamiento del modelo’ Category

Por alusiones….

31 ago

Este post va a ser infumable.

Un miembro de una destacada asociación ecologista ha publicado en su blog personal un post bastante crítico con los planteamientos de nuestra asociación. Dado que además hay varias alusiones a un reciente forum-debate donde tuve la oportunidad de participar como ponente junto a dicha persona, me he visto obligado a escribir el presente post para alimentar un debate constructivo en la medida de lo posible.

Por tanto, y disculpen los apreciados lectores, este post va a ser largo. Más que nada porque aquí voy a tratar de rebatir un post de otro blog, y me voy a ver obligado a comentar punto por punto (al modo académico) que implica citar al autor y posteriormente añadir mis comentarios. En lo que viene voy a hacer un vago resumen de aquellos aspectos generales de dicho post y luego iré a los detalles (¡ los detalles son importantes !). De esta manera los lectores aburridos por la discusión pueden
decidir ver los comentarios generales y/o los comentarios detallados.

  1. Generales: Básicamente dicho post cuestiona planteamientos, ideas y datos expresados
    en éste y otros blogs relacionados (i.e. Oil Crash, AEREN). No contento con ello también cuestiona los resultados del artículo “A global renewable mix with proven technologies and common materials”, Energy Policy, Volume 41, February 2012, Pages 561-574 de A. García-Olivares, J. Ballabrera-Poy, E. García-Ladona y A. Turiel, escrito por miembros del Oil Crash Observatory. Para ilustrar el carácter de las críticas he compilado a continuación los adjetivos usados (¡exhaustiva !):

    “..argumentos inconsistentes y erróneos, inconsistencia de argumentos, mensaje catastrofista y negacionista, argumentos inconsistentes e incorrectos, sin aportación positiva alguna, argumentos fuera de sitio, falta de consistencia, fundamento y rigor de los mismos, ruido de fondo, sin análisis serio, inconsistencia de planteamientos, argumentos incorrectos, planteamientos erróneos, errores conceptuales, conclusión errónea, no haber echado correctamente las cuentas, profundas incoherencias, conclusión errónea, importante desconocimiento, confusión entre elementos circunstanciales y estructurales, incongruente, fuertes limitaciones y errores de su análisis, cuentas y planteamientos conceptuales erróneos, sobrestimar muchísimo, errores de cuantificación y conceptuales, errores de bulto, argumentos erróneos, no aporta nada nuevo, sinsentidos de las afirmaciones, números a ojímetro, argumentos catastrofistas y negacionistas (bis), errores de bulto, afirmaciones gratuitas, estimaciones tremendamente superficiales, grado de insensatez, premisa falsa, datos incorrectos, evaluaciones erróneas y comparaciones fuera de sitio, exageradamente elevados e inviables, evaluaciones superficiales, afirmaciones totalmente gratuitas…”

    Bueno esto es un ejemplo de la bondad de dicho post en relación a nuestra labor!. Yo no voy a discutir todas y cada una esas sentencias. Tan sólo invito al autor de ello a confrontar, verificar y corregir nuestros cálculos con sus datos y cálculos (pero por favor contrastados) para tener una discusión objetiva. Simplemente invito a que si considera que nuestro artículo es malo y erróneo, escriba uno que muestre donde nos hemos equivocado o que haga una réplica formal en Energy Policy argumentando y refutando nuestros resultados. Que no quepa la menor duda que si demuestra nuestros supuestos errores aceptaremos la crítica y deberemos revisar a fondo nuestros planteamientos. Como coautor de dicho trabajo e investigador de profesión no me creo estar en posesión de la verdad absoluta. Estamos acostumbrados a que nuestro trabajo sea cuestionado pero siempre bajo argumentos sólidos, y en trabajos cuantitativos lo que hay que hacer es demostrar dónde están los errores y/o realizar los cálculos adecuadamente.

    Las acusaciones menos trascendentes son: que desde aquí desacreditamos y desprestigiamos las energías renovables (3 veces) creando ruido innecesario en el debate de la transición energética, que damos una discurso alarmista y catastrofista, y que aparentemente parece que lo hacemos por cuestión de prurito personal y de buscar algún tipo de protagonismo personal (“banderita diferencial“). Hay algunos otros comentarios acerca de nuestro supuesto refugio institucional que también comentaré. Para ser justos, el post reconoce estar de acuerdo en algunos de los puntos básicos y reconoce que posiblemente compartamos ciertos objetivos comunes. Bien; estas apreciaciones entran más dentro del ámbito de la opinión y en ese ámbito me voy a quedar para contestar.

    Descrédito y desprestigio de las energías renovables: Falso, tan sólo hemos puesto sobre la mesa y cuestionamos “que haya una solución viable 100% renovable que supla el consumo actual de energía en el mundo“. Por favor cada uno de los sustantivos y adjetivos que contiene esta frase son importantes y no puede disociarse por eso la he resaltado. La solución para todo el mundo es lo importante. Obviamente que a escala local podemos (edificio, municipio, ciudad, región..) llegar a establecer un sistema de suministro energético 100% renovable (de hecho, eso es lo que defiende oficialmente la organización y el autor del post en nombre ella). El problema es si todo el planeta puede hacer eso y tener los mismo estándares de vida. Se dice que la actual producción mundial de alimentos puede mantener más población que la presente sin tocar los estándares actuales establecidos por los países ricos, acomodados y despilfarradores (¡si hasta nos sobra para destinar cultivos a producir biocombustibles !). Pero todo y eso se mueren diariamente muchas personas en el mundo ya que los alimentos no son accesibles. Lo que ya no está tan claro es que toda la población pueda sostener los mismos estándares de consumo energético del primer mundo con energías renovables. Y eso no es desacreditar y/o desprestigiar las energías renovables, que va a ser lo único factible en el próximo futuro; eso en todo caso es desacreditar y desprestigiar a aquellos que piensan en un futuro 100% renovables BAU como hasta ahora !.

    Discurso alarmista, catastrofista y negacionista. Hombre, ya me gustaría a mi tener un discurso optimista y esperanzador. ¡Qué le vamos a hacer ! Un somero análisis de la compleja situación actual no permite albergar muchas esperanzas de que la humanidad como colectivo vaya a ser capaz de encauzar las cosas sin trauma alguno. Pero este es un temor básicamente fundamentado en la propia historia reciente, y no tan reciente, plagada de conflictos y guerras espantosamente crueles por el control y flujo de los bienes y la energía. Si no hemos resuelto todavía el problema del hambre, de la esclavitud, del agua potable para todos, de la miseria, etc. ¿ por qué habría de ser más fácil resolver el problema de la energía abundante accesible para todos ?. Claro, decir hace 50 años que la gente en el siglo XXI se moriría de hambre y que no habría agua potable para todos podía perfectamente tildarse de catastrofista, pero es lo que viene sucediendo año tras año desde entonces. Estamos acostumbrados a vivir en la desigualdad. También me pregunto si es un mensaje agradable, amable, esperanzador y por ello tanto más creíble y simpático explicar que, a causa de las emisiones de CO2, el deshielo de los polos y glaciares continentales anegará inmensas zonas pobladas de la Tierra, se parará la circulación del agua profunda en el Atlántico Norte y eso provocará un clima mucho más frío en Europa, aumentando además las olas de calor intenso además de producirse una expansión de enfermedades tropicales por todo el planeta, etc. Nadie duda acerca de este escenario tan esplendoroso basado sobretodo en predicciones de un sistema complejo. De hecho la transición a la energía renovable se ha planteado en buena medida como un medio de minimización y/o mitigación del impacto antropogénico en el sistema climático, en general a través de un mensaje que es en gran medida de carácter catastrofista, y sin embargo eso no ha bastado para que la población lo perciba como un problema grave. Todavía y sin ir más lejos en nuestro país se producen manifestaciones violentas contra la supresión de las subvenciones al carbón, muchos parques eólicos no se autorizan por el rechazo de la población, los municipios compiten por acoger almacenes de residuos nucleares, etc. Lamentándolo mucho, a poco que uno razone y analice los riesgos del agotamiento de recursos y sus lógicas consecuencias el mensaje resulta inevitablemente catastrofista, lo cual no es sinónimo de que no haya solución posible. Me da la sensación de que en términos de cultura energética hay mucho por hacer y no se es consciente del problema del agotamiento de los recursos fósiles y de los recursos en general simplemente porque la sociedad se ha vuelto muy compleja.

    Los análisis energéticos están frecuentemente focalizados en estimar en términos económicos los sistemas de producción, en cuantificar los ahorros que se producen en términos de emisiones de CO2 y una esperanza ciega en la tecnología futura, pero no en base a un agotamiento rápido de los materiales necesarios (empezando por los fósiles), en gran medida porque se centran en soluciones parciales (de algunos problemas) y locales (para unos pocos) y no en soluciones globales que es donde se vislumbra la magnitud del problema.

    Banderita diferencial: en el contexto en que aparece esta catalogación en el post, da la sensación de que nuestros análisis sean una cuestión de algún tipo de protagonismo personal o por crear un nicho en el colectivo de las redes sociales o tribus urbanas. Si la banderita diferencial sirve para concienciar sobre el reto actual sin precedentes que plantea el cambio de modelo energético actual pues bienvenida sea. Lo malo es la inconsciencia o ignorancia que apreciamos en muchos asistentes a nuestras charlas cuando se habla de agotamiento de recursos fósiles, así como la enorme ausencia de discusión seria, tanto en los medios de comunicación como en el mundo de la política, sobre el riesgo de acercarnos peligrosamente a algo parecido a un Oil Crash. Resulta curioso lo frágil y vulnerable que resultó para este país el corte temporal del suministro del crudo libio, que obligó al gobierno a tomar medidas de ahorro energético, medidas comparables a las de la crisis del 73 (limitaciones de velocidad, aumento de la proporción de mezcla de bio-combustible, etc.). Pero lo más curioso fue observar la reacción en los medios de comunicación, de políticos e incluso intelectuales a estas medidas, basta mirar la hemeroteca (“El partido XX califica la medida de un disparate”, La Vanguardia 26/02/2011). Me cuesta admitirlo pero me atrevería a decir que la gran mayoría en este país piensa todavía que vive en un mundo con barra y buffet libre. No seré ingenuo, tampoco hay que pensar que esto es característico de nuestro país. Por ahí fuera, más de lo mismo. Uno puede leer en blogs extranjeros de cierta influencia y reputación, razonamientos sobre todo de carácter económico y negacionista, ésta vez sí, del “Peak Oil” y/o de sus inevitables consecuencias, a costa de recurrir a los “inmensos” depósitos de pizarras bituminosas, sin mencionar aunque tan sólo sea de paso algún simple análisis serio de la viabilidad energética de la explotación de mismos. Vaya, que obtener petróleo no es una cuestión energética, tecnológica y medioambiental, sino una cuestión de monedas !!!.

    Refugio institucional: aquí el autor ha realizado una serie de comentarios desafortunados y quiero pensar que no hay ningún tipo de intencionalidad respecto a la tasa de retorno laboral de nuestras actividades. Debe quedar claro que el colectivo OCO iniciado y formado por personas trabajadores del ICM perteneciente al CSIC es fruto de la casualidad, de la inquietud y del compromiso social de un magnífico colectivo. Como ya hemos sufrido algunos comentarios en la misma línea, lo cierto es que no sorprende. El OCO y sus actividades no tiene ningún soporte institucional por parte del CSIC, ni tiene nada que ver con ninguna postura oficial institucional acerca de alguna cuestión relacionada con el Peak Oil. En nuestras charlas (bueno quizás en las primeras no, porque ingenuamente no éramos conscientes de estos asuntos) no aparece ni el CSIC ni el ICM, lo cual no quita que cuando se nos presente como ponentes se informe de nuestras actividades profesionales dentro del CSIC. En la charla-forum en la que coincidí con el autor del post, pedí expresamente a la asociación organizadora que se me presentara como miembro del OCO y no como miembro del ICM-CSIC (hay correos que pueden corroborarlo). Sin embargo mi exposición contiene en la primera diapositiva los acrónimos del ICM y CSIC, porque básicamente estaba presentando los resultados de un artículo científico fruto, ése sí, de mi actividad profesional en el seno de dichas instituciones y estoy obligado imperativamente a indicar la filiación a la mismas por cuestiones de visibilidad. Esta charla fue en cierta manera diferente de las que el colectivo del OCO venía realizando hasta este momento.

  2. Aspectos detallados: Bueno pues aquí me voy a centrar en aspectos más detallados del citado post. Voy a tratar de hacer elipsis de los textos originales (en verde) en aras de una mejor claridad y mayor brevedad, y no para sacar de contexto el contenido. Los lectores pueden consultar directamente en el post original el texto completo.
    • “No me resisto a comentar lo impresionado que me deja, desde mi perspectiva de freelancer …la intensa actividad que …… denota que tienen una TRL ….. muy superior a la mía. Además, el tráfico en estos blogs es realmente muy elevado, lo cual exige una gran responsabilidad sobre sus autores a la hora de lanzar ideas y líneas argumentales. En mi opinión, …. el ejercicio de esta responsabilidad debería llevarles a evitar lanzar argumentos inconsistentes e incorrectos …. sin realizar aportación positiva alguna,…..”

      Dejando de lado la cuestión de la TRL (¡ lo tomaré como un elogio !), la primera aserción extraña es la de exigir responsabilidad de lo que se escribe o comenta en un blog en función del tráfico. El tráfico es la consecuencia de que la gente lo sigue, le interesa y participa. La escritura de las ideas es libre siempre y cuando se respeten unos principios éticos elementales de respeto a los demás, no hay ningún mal en expresarlas aunque disientan de las opiniones de otros. El blog es en primer lugar un punto de encuentro de presentación de información, y en segundo lugar de debate, análisis y contraste de opiniones y sus participantes en lo que exponen no tienen por qué estar en posesión de la única verdad posible. Para ello existen otros medios más rigurosos. Se nos exige responsabilidad para evitar lanzar argumentos inconsistentes e incorrectos para no crear ruido de fondo en el debate energético. Entiendo que el autor está pretendiendo decir que lanzamos argumentos “incorrectos e inconsistentes” a sabiendas de que lo son o con algún otro fin. Si escribimos y planteamos argumentos será porque los hemos pensado antes y estamos convencidos de ellos. El blog está ahí justamente para exponerlo públicamente y/o rebatir la certeza de los mismos.

      Se nos recrimina no realizar aportaciones positivas: i) la primera aportación positiva que hacemos es divulgar que tenemos un problema serio que compromete la sociedad como la entendemos ahora, lo cual ya es beneficioso dada la inconsciencia del mismo como ya he indicado más arriba. Pero es que ii) tampoco estamos obligados a realizar aportaciones positivas. Los que sí que lo están son los responsables en la administración y los agentes económicos involucrados en la gestión del suministro de energía para hacer viable el futuro de nuestra sociedad. Por otra parte lo de “positivas“, me van a disculpar, es una acepción que no acabo de entender. Delante de una pierna gangrenada, cuya única solución sea la amputación, ¿ es ésta una solución positiva o negativa?. Yo creo que la reciente historia plagada de guerras, masacres y desastres medioambientales resultantes de la explotación de recursos en los países en eterno desarrollo no augura una transición particularmente positiva a un nuevo modelo energético, que requiere de recursos intensivos para su implementación con una feroz competición geoestratégica. Cuando uno sigue las noticias, por ejemplo, sobre los planes de explotación de las industria minera en Sudamérica para explotar yacimientos de oro, cobre y litio y los conflictos medioambientales asociados a ellos, creo que no augura una transición “particularmente positiva“. Supongo que el oro, cobre, litio, etc., no tienen nada que ver con el modelo de energías renovables !. Bueno, y por supuesto para que luego no se continúe diciendo que esto es un descrédito del desarrollo de las energías renovables también hay que poner los ejemplo de los desastres que pueden representar la explotaciones de “crudos no convencionales” o de explotaciones en yacimientos de uranio abandonados hace años por falta de rentabilidad y ahora en el candelero hasta en nuestro propio país. No hay tecnología energética buena, bonita, limpia y barata !.

    • “Pero recientemente, con motivo de una charla-debate…………… he invertido algún tiempo en revisar los argumentos y planteamientos de este colectivo para confirmar por un lado ………………. la cantidad de ruido de fondo que han introducido en el debate energético. Prueba de ello es el propio título …. (?Transición energética: ¿son las renovables la alternativa??) ……. como si se tratara del enfrentamiento de dos visiones totalmente distintas: La soportada por los estudios de Greenpeace …. y la supuesta visión contraria del OCO….. Finalmente resultó que OCO, en base a una reciente publicación suya en la revista Energy Policy, también proponían un sistema 100% renovable como única alternativa (en fuerte contraste con todo el ruido de fondo que han introducido en la blogsfera), sin realizar análisis serio alguno sobre el potencial de la eficiencia energética, por lo que finalmente resultó que no hubo debate alguno
      sobre este aspecto, ……”


      Bien, primero añadir que no tuvimos nada que ver con el título del forum-debate ni que se planteara como un enfrentamiento. Por nuestra parte no planteamos ningún enfrentamiento o visión contrapuesta a la del ponente. De hecho, no se hizo ninguna referencia en nuestra presentación ni directa ni indirecta al informe presentado por el otro ponente. Estoy de acuerdo que el acto no permitió profundizar y creo que todos, incluida la propia organización, quedaron insatisfechos por cómo había transcurrido; sin embargo, todos tenemos algo de culpa: el acto empezó con retraso y las presentaciones debieran haber sido más sintéticas (duraron 50′ y 30′ respectivamente !).



      Sin embargo, sí que hay una cuestión de fondo muy importante que ha sido obviada en los comentarios críticos de ese post y que hay que aclarar para evitar confusiones además de ser importante para contextualizar éste y aquel debate: la presentación del ponente de Greenpeace se centraba en la propuesta de un mix futuro para 2050 100% renovable para el conjunto del Estado español. Estudios similares se han realizado para otras regiones, zonas y/o países, como también se indican en algunas referencias de los informes de Greenpeace. Recientes noticias en la prensa han mostrado cómo en Dinamarca hay comunidades 100% renovables. Nada que objetar.



      Nuestra presentación iba de otra cosa. En el comentario del post se ha olvidado mencionar, quizás es que no nos expresamos bien, que nuestro trabajo habla de la dificultad para implementar un modelo 100% renovable para “TODO EL MUNDO” y concluye que es posible en términos de capacidad de producción y demanda, pero solamente podremos hacerlo si lleva implícito el desarrollo de una economía de guerra y un decrecimiento del consumo energético global. Es decir, si se quiere exportar el modelo propuesto en Energia 3.0 para todo el globo aquí es donde hay problemas. Tenemos problemas de escalado en la utilización de materiales. Algunas tecnologías renovables actuales requieren materiales abundantes pero poco accesibles (i.e. concentraciones muy bajas de Tierras Raras), escasos (platino, etc.) y otros materiales ya bastante explotados con lo que se comprometen las reservas futuras (i.e, el cobre) para otros usos que la propia implementación de sistema energético, etc. Por tanto si fuera factible sería gracias a un grado de armonización de políticas y acciones coordinadas a escala mundial que es inviable. Inviable socio-políticamente hablando claro está, por analogía con lo que sucede actualmente. En un apagón eléctrico en el Norte de Cataluña hace dos años se quedaron sin suministro eléctrico 450.000 de personas (0.00006 % de la población mundial) y hubo un gran revuelo político. En un apagón en la India este mismo mes de Agosto se quedaron sin suministro eléctrico 600 millones de personas (¡ 8% de la población mundial !). Nadie se ha enterado de lo que ha pasado (al menos los que se nutren de la televisión) y quizás a nadie le ha interesado saber qué puede estar pasando. Esta falta de consciencia del escalado de los problemas es una constante.



      Sobre el cambio de actitud también hay que precisar algo. Da la sensación cuando uno lee el citado post de que el autor pretende decir que nos adecuamos y cambiamos el discurso con una finalidad interesada de mantener algún tipo de estatus o algo parecido. Bueno, pues rotundamente no. Nosotros no nacimos con la intención de convertirnos en activistas primero y luego buscar un tema, ni hemos tenido vocación de constituirnos en un grupo o asociación contestataria o algo similar; no tenemos más pretensiones que la de analizar, divulgar y concienciar, que no es poco. Nosotros, inicialmente profanos en cuestiones energéticas, hemos estado observando como cualquier ciudadano puede hacer (de ahí el nombre de la asociación) la información pública y de acceso libre sobre cómo los problemas con los recursos y la energía nos auguran algo difícil en el futuro. Nuestra profesión y el intercambio continuo de ideas con ecólogos (no ecologistas) y geólogos (es la gracia de un instituo multidisciplinar) nos ha llevado progresivamente a primero observar y analizar y después tratar de ver qué vías tenemos y qué problemas se avecinan con esas vías. No debe por tanto extrañar que intuíamos ya desde el principio que la implantación de las renovables no estaba carente de dificultades técnicas, aunque fuera la única solución posible, y por ende quisimos analizarlo en más detalle. Lo que nos ha sorprendido es la ingenuidad de algunos defensores de las renovables y la gran cantidad de informes que no tienen en cuenta estos aspectos del escalado global. Se nos ha acusado de trabajar para las petroleras, de estar a favor de la energía nuclear (intentamos desmontar los argumentos del lobby nuclear en un programa de TV pero el formato nuevamente fue insatisfactorio) y ahora de estar en contra de las renovables.  En fin, todo pura inconsciencia, ignorancia y incapacidad de análisis crítico.

    • “Básicamente, después de asistir a dos presentaciones sobre la cobertura de la demanda del sistema energético, …… (la del estudio Energía 3.0) …..y …. (la del artículo de OCO) que plantea la cobertura de la demanda actual de energía, sin consideración alguna a la contribución de la eficiencia energética, …..?”

      Con respecto a la eficiencia en el artículo del OCO me remito a la diapositiva 15 de la presentación por si no quedó claro. El estudio intenta diseñar un mix renovable de consumo energético. La hipótesis básica es de cuanta energía o potencia estamos hablando.

      1. La hipótesis arranca a partir del trabajo de Jacobson & Delucchi, Energy Policy (2009) que a su vez asume una proyección de consumo de 16.9 TW de potencia en 2030 según el análisis del 2009 de la Energy Information Administration del Departamento de Energía de Estados Unidos. Estos autores, en base a la eficiencia de la substitución del modelo energético por una fuerte electrificación de la sociedad, rebajan las necesidades de consumo a unos 11.5 Tw en 2030, es decir un 68% del consumo previsto (o equivalentemente un 38% de eficiencia). ¡¡¡ Ésa es la cantidad que nosotros asumimos que hay que cubrir en nuestro trabajo !!!, y la que lleva a las conclusiones de nuestro análisis.
      2. Pero la curiosidad es que esa cifra 11.5 Tw es menor que el consumo actual de energía (12.5 Tw en 2010 según datos del Fondo Monetario Internacional) de los cuales solamente 2 Tw son en forma de electricidad.



      Conclusión: el trabajo implica que hay ciertas dificultades para la realización del nuevo modelo para garantizar no ya el consumo esperado para 2030 (no sabemos si será ése u otro), sino tan siquiera el consumo actual, ¡¡¡ el cual no garantiza niveles de energía confortables para todo el mundo !!!!. De hecho, según se desprende de nuestro estudio, o economía de guerra o reducción del consumo energético de aquellos que consumen en exceso.

    • “Por lo que respecta al tema de costes, la conclusión errónea a la que llegan es básicamente un tema de no haber echado correctamente las cuentas. A estas alturas ya disponemos de estudios con un nivel de detalle abismalmente mayor que los datos que manejan los miembros de estos colectivos (R100%, Energía 3.0, y muchos otros que coinciden en que el coste de la mitigación es sensiblemente inferior al de la adaptación en el caso de seguir por el camino que llevamos), que muestran claramente que un sistema basado en energías renovables supone …….. facilitando el acceso a los servicios energéticos al conjunto de la población del planeta (presente y futura), algo que en base al sistema energético actual resulta imposible.”

      No voy a entrar en el tema económico, no soy muy ducho, probablemente otros colaboradores con mayores conocimientos podrán comentar mejor las críticas que se hacen. Yo tan sólo voy a notar que se afirma que hay unos estudios de Greenpeace que de alguna manera satisfacen “ al conjunto de la población del planeta (presente y futura)“. Bueno pues he estado mirando ambos informes. En la introducción de R100% se dice:

      “El objeto de este estudio es cuantificar y evaluar técnicamente la viabilidad de un escenario basado en energías renovables para el sistema de generación eléctrica peninsular.”

      Cuando he leído esto he pensado que quizás más adelante el estudio justificaría su aplicación a todo el planeta y me encontrado como únicas referencias a la viabilidad energética renovable, más allá del concepto estado español, las siguientes referencias (pueden comprobarse las referencias completas al final del informe):

      Giebel G., 2000ª y 2000b,
      Czisch G., Giebel G., 2000,
      Quaschning V., 2001,
      Jaramillo O.A., Borja M.A., Huacuz J.M., 2004
      Illum, K., 2006,
      Corsini A., Gamberale M., Rispoli F., 2006

      Ninguna de éstas, incluida el propio estudio, hacen ningún tipo de hincapié sobre cómo satisfacer la demanda de energía y materiales a escala mundial. Todos son estudios “locales”. En el mejor de los casos toda Europa, pasando por una región de México, Alemania, una isla Italiana o los países nórdicos (Noruega, Finlandia, Suecia y Dinamarca). Ambos informes no hace mención a estudios que, satisfactoriamente o no, sí que hacen esos planteamientos. Por ejemplo trabajos más optimistas como el mencionado de Jacobson y Deluchi o los trabajos más escépticos de T. Trainer. Si son incorrectos hay que refutarlos también, y si no lo son entonces hay que mencionarlos y tenerlos en cuenta. Curiosamente otro estudio local realizado por D. Mackay investigador del Cavendish Laboratory hace una reflexión sobre el autoabastecimiento de energía renovable en Gran Bretaña. La pregunta es, ¿ porqué al final la propuesta que ofrece externaliza una parte de la energía en el proyecto Dessertec y mantiene un cierto nivel de producción con energía nuclear ?. Leánlo atentamente y con paciencia porque resulta muy instructivo !. En definitiva creo que lo del “conjunto de la población del planeta” o bien es una extrapolación del autor y/o autores de esos informes o bien sencilla y llanamente no es cierto que se haya llevado ese estudio hasta ese límite.

     

    • “Por lo que respecta a la TRE, fundamentalmente se trata de un parámetro poco apropiado, procedente de la ?era fósil? en la que se daba por válida la expoliación por parte de unos pocos del único recurso energético sobre el que se edificaba el sistema energético, y que carece totalmente de sentido al emplearlo como parámetro de comparación entre las tecnologías renovables y los combustibles fósiles, sencillamente por estar colocando las fronteras de análisis de forma incoherente entre ambas opciones. Y esto dejando de lado las profundas incoherencias de los análisis realizados por algunos miembros de este colectivo para llegar a la conclusión errónea de que algunas tecnologías renovables (en concreto la fotovoltaica) tienen unas TRE tan bajas que las hacen totalmente inapropiadas para contribuir a configurar el sistema energético.”

      La tasa de retorno energética es un concepto fundamental que he tratado de introducir de forma más pedagógica en un post reciente. Otra cosa es cómo se hacen los cálculos o cómo se definen fronteras del cálculo entre fuentes de energía distinta. Pero eso no deslegitima el concepto que es una simple aplicación del Principio de Conservación de la Energía. En cualquier caso no es un invento nuestro y hay multitud de trabajos científicos rigurosos acerca de ello para diferentes tipos de energía. Otra cosa es que los ingenieros que trabajan y diseñan los sistemas de producción de energía hayan olvidado que es preciso materiales y que su extracción lleva implícitamente un coste de energía asociado que no contabilizan en el balance energético. Frecuentemente se habla más de lo caro en términos económicos que representa fabricar un dispositivo (aunque el precio lleve implícito en cierto modo el coste energético) que lo caro que resulta energéticamente hablando. El caso más extremo es la obtención del crudo no convencional de, por ejemplo, la arenas bituminosas del Canadá. Energéticamente es una ruina y en cambio económicamente es viable porque utiliza una fuente de energía más barata económicamente, por el momento, en su extracción (gas fundamentalmente) para producir un recurso cuyo contenido energético puede llegar a ser la mitad de lo que se ha invertido para su obtención pero sigue siendo un negocio si los precios son suficientemente altos. Esta es la locura de no pensar en términos energéticos en lugar de pensar en términos económicos y el mismo tipo de reflexiones debe hacerse con las energías renovables.
    • “Por lo que respecta a la limitación de materiales, este argumento está marcado …. y por otro lado por la recurrente confusión entre elementos circunstanciales y estructurales. Básicamente, en la “era de los fósiles” quemábamos ….. mientras que en la “era de las renovables” …. no se quema nada ….. me refiero principalmente a aquellos elementos ….. aquellos materiales con los que se fabrican los equipos de conversión de las tecnologías renovables), simplemente se utilizan materiales que posteriormente pueden ser recuperados en su inmensa mayoría.”

      Me parece que el análisis que se hace es muy simplista y se cuestionan conclusiones, advertencias y análisis de organismos importantes como la UE, el DOE, etc. En gran parte de diseños asociados a nuevos sistemas de aprovechamiento de energía, relacionados frecuentemente con las energías renovables, caen en la trampa de aumentar la eficiencia del sistema de conversión a expensas de materiales difíciles de obtener (el caso de las Tierras Raras es un ejemplo) o poco escalables a escala global (como por ejemplo el platino). El ingeniero busca optimizar el dispositivo pero se olvida del resto. El coche eléctrico es el paradigma del uso de estos elementos:




      (Fuente: Concern grows over China’s dominance of rare-earth metals. David Kramer, Physics Today, May 2010)



      puede llegar a tener hasta 8 tierras raras (un Toyota Prius lleva 1 kg de neodimio y hasta 10 kg de lanthanun en la batería) ¿ el ingeniero que lo diseñó creyó que alguno de esos elementos podría ser motivo de falta de suministro en el futuro ?, ¿ cuantificó su escalado para suplir el parque de automóviles actual ?. Los molinos basados en imanes permanentes con Neodimio (sus magnetos de hasta 2 Tn contienen 12% de Tierras raras), ¿ se han hecho los ingenieros la pregunta de si es posible escalar el número de molinos a fabricar globalmente ?. Lo dudo. Las Fuel Cell de hidrógeno, la gran esperanza blanca del transporte, utilizan catalizadores de platino. ¿ Sabe el científico/ingeniero que las diseñó si el material más allá de su coste puede llegar a ser escaso, haciendo inviable la substitución del parque móvil actual ?. Más paradojas. La obtención más sencilla y barata del hidrógeno, y la actualmente en funcionamiento para diversos usos, se hace a partir de gas fósil. Las alternativas de otros tipos de síntesis no son viables comercialmente.

      Andasol-1 (50 MW) , Gemasol (20 MW), etc., son plantas termosolares que utilizan sales (i.e., NaNO3, KNO3) como acumuladores de energía para resolver el problema del suministro nocturno. ¿ Han sido conscientes los diseñadores de las mismas que no se pueden escalar hasta cierta cantidad a menos que se necesite sintetizar artificialmente las sales ya que las reservas no podrían satisfacer la necesidad teniendo en cuenta que el uso de tales sales compite con la fabricación de fertizilantes para los cultivos ?.

      Por último, en un mundo basado en la práctica electrificación de la sociedad, no puedes disociar entre los materiales necesarios para fabricar los sistemas de producción de energía con las necesidades para su distribución y el aprovechamiento final de la misma, por ejemplo de los sistemas de transporte eléctrico. ¡ Hay que computarlo todo !. Como ya he avanzado antes invitamos a realizar cálculos alternativos demostrando que nos hemos equivocado, mostrando dónde nos hemos equivocado y si se consigue rectificaremos sin reparo alguno. Voy a listar una serie de cuestiones y informes para motivar la reflexión. Por favor leánlos, reflexionen, juzguen uds mismos y sigan las noticias del mundo real con interés más allá del telediario:

        • SOME REFLECTIONS ON CLIMATE CHANGE, GREEN GROWTH ILLUSIONS AND DEVELOPMENT SPACE, Ulrich Hoffmann No. 205 December 2011.
          Ulrich Hoffmann

          es el jefe de la sección Trade and Sustainable Development (UNCTAD) en la secretaría de las Naciones Unidas en Ginebra. El título lo dice todo pero voy a traducir el abstract por si no queda claro:
          Traducción: “Muchos economistas y políticos abogan por un cambio fundamental hacia el “crecimiento verde” como el nuevo y cualitativamente diferente paradigma de crecimiento, basado en un mejorado material/recursos/eficiencia energética y cambios drásticos en el mix energético. “El crecimiento verde” puede funcionar bien en la creación de nuevos impulsos de crecimiento con reducción de la carga del medio ambiente y facilitar el cambio tecnológico y estructural relacionado. Pero, ¿ puede también mitigar el cambio climático a la escala requerida (es decir, disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial de forma significativa, absoluta y permanente ) y su ritmo ?. Este artículo argumenta que las limitaciones de crecimiento, tecnológico, expansión de la población y la gobernabilidad, así como algunas cuestiones sistémicas clave arrojan una sombra muy larga en los deseos del “crecimiento verde”. No hay que engañarse en la creencia de que tal enfoque (muchas veces reduccionista) sea suficiente para hacer frente a las complejidades del cambio climático. Más bien, puede dar muchas falsas esperanzas y excusas para no hacer nada realmente fundamental que pueda dar lugar a un cambio de sentido de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Los partidarios de una revolución de la eficiencia de recursos y un cambio drástico en el mix energético necesitan escudriñar la evidencia histórica, en particular la aritmética del crecimiento económico y demográfico. Además, tienen que darse cuenta de que la transformación requerida va más allá de la innovación y los cambios estructurales que incluyen la democratización de la economía y el cambio cultural. El cambio climático pone en cuestión la igualdad global de oportunidades para la prosperidad (es decir, la justicia ecológica y el espacio de desarrollo) y por lo tanto un gran reto de desarrollo para el Sur y una cuestión de vida o muerte para algunos países en desarrollo (que se resisten cada vez más la formulación de la protección del clima contra la equidad).”

        • COMMUNICATION FROM THE COMMISSION TO THE EUROPEAN PARLIAMENT AND THE COUNCIL. The raw materials initiative – meeting our critical needs for growth and jobs in Europe.
          COMMISSION STAFF WORKING DOCUMENT accompanying the COMMUNICATION FROM THE COMMISSION TO THE EUROPEAN PARLIAMENT AND THE COUNCIL – THE RAW MATERIALS INITIATIVE ? MEETING OUR CRITICAL NEEDS FOR GROWTH AND JOBS IN EUROPE

          Informes de una comisión de expertos de la Unión Europea sobre la preocupación creciente de acceso y disponibilidad a materiales claves en el desarrollo de las nuevas tecnologías energéticas.

        • FUTURE TRANSPORT FUELS, Report of the European Expert Group on Future Transport Fuels. January 2011.
          Informe donde se pueden apreciar los ingentes problemas de inversión necesarios para establecer y decidir el problema del transporte descarbonizado. Hasta ahora las cosas eran fáciles, la sociedad ha vivido con un sistema casi único: el motor de combustión interna sea con diésel, gasolina y queroseno, todos ellos resultantes del petróleo. Esto ha permitido un desarrollo espectacular del transporte privado y comercial del siglo pasado. ¡¡ Ya no hay una alternativa clara y única a ello !! y el riesgo es que su indefinición nos puede llevar a malgastar dinero y energía en soluciones fallidas.
        • ¡ Del cobre nadie habla ! Lo que más sabemos del cobre es que está muy caro y el robo del mismo es presente casi a diario en las noticias, algo que no sucedía tan sistemáticamente hasta ahora. Supongo que la explicación más sencilla y BAU es que el precio alto debe ser una cuestión de la especulación de gente como Warren Buffet y colegas antes la fuerte demanda de electrificación de China y India !. Algunos estudiosos apuntan a que el máximo de producción del cobre se alcanzará antes de 2020  y eso suponiendo suficiente energía disponible para explotar las menas de más baja concentración (y sí, la gráfica también muestra que la producción de oro ya está declinando a un 1% anual desde 2000). Ya he comentado antes los crecientes problemas medioambientales y políticos en diversos países sudamericanos a causa de la extracción del mismo. La mayoría de esas explotaciones están pensadas para desarrollar minería a cielo abierto, prácticas que están tan estrictamente reguladas por sus desastroso impacto medioambiental en los países donde residen la compañías explotadoras (USA, Canada, etc.) que esperan poder hacerlo en los países donde los gobiernos son, digamos más “maleables”. Y eso no sólo para el cobre, ¿ alguien se hace alguna pregunta sobre lo limpia y respetuosa que debe ser la minería en China, Rusia, etc. ?. Nada nuevo bajo el Sol !

    • Los costes, monetarios y energéticos, ineludibles de implementación de un sistema de reciclado intensivo de materiales claves, ¿ se han imputado en los anàlisis que se mencionan ?. A menudo se ataca y con acierto, la energía nuclear, que no incluye los costes asociados a los residuos que van dejando. Así pues, si queremos cerrar el ciclo completo debemos incluir que una fracción no despreciable de la energía en un futuro renovable deberá ser destinada al reciclado del material y operaciones de mantenimiento. Probablemente ciertos materiales serán más caros de reciclar en el futuro, energéticamente hablando, que manufacturarlos directamente desde la minería tradicional. Eso ya está pasando actualmente porque, en general, no se diseña pensando en la facilidad/dificultad del reciclado.

  3. “Pero lo más incongruente de todo, es que después de llevar varios años con una intensa labor de desacreditación de las renovables como alternativa para la transición del sistema energético,….
    Lo de la desacreditación de las energías renovables raya lo obsesivo. Se siguen utilizando términos con acepciones que denotan intencionalidad para cuestiones que no admiten opinión. ¿ Que un fluido sea menos viscoso que otro significa que lo desacreditamos ?. Que la TRE de un sistema de producción de energía es más baja que otra no es desacreditarla: ¡ es sencillamente lo que nos imponen las matemáticas y los principios básicos de la Ciencia !. La enseñanza de la Ciencia resulta de las leyes de la Naturaleza y de la lógica, no son discutibles: 2 + 2 son 4 y no 5, independientemente de nuestras preferencias personales o si creemos que el 5 sufre un agravio comparativo respecto al 4 por no ser la suma de 2+2. Eso no es desacreditar el 5 !
  • “…. Es posible que al documentarse para escribir ese artículo, los autores del mismo se percataran del consenso que a nivel internacional existe ya hoy en día, sobre la viabilidad de iniciar la transición hacia un sistema ….”
    Bueno, no sé de qué consenso se habla. Pero, por poner dos ejemplos, mirando los trabajos de gente como Teb Trainer o los últimos sobre eólica (De Castro C. et al. 2011. Global wind power potential: physical and technological limits. Energy Policy) parece que todavía puede haber lugar a la discusión científica, rigurosa y seria.
  • “También es más que posible que durante el proceso de revisión del artículo, los revisores de Energy Policy obligaran a eliminar o suavizar los planteamientos originales del artículo (algo de esto se lee entre líneas en el artículo, aunque ciertamente a los revisores se les pasaron bastantes errores de bulto).”
    Como ya se he comentado antes, invitamos a rehacer los cálculos y enviar un comentario (“comment”) a Energy Policy corrigiendo nuestros disparates para que caiga el peso de la conciencia sobre el editor y los revisores que escogió por ineptos. Yo creo que aquí el autor no ha sido suficientemente precavido al aseverar algo que desconoce completamente. Los revisores de Energy Policy nos pidieron más detalles, no cuestionaron las conclusiones finales, preguntaron por qué mencionábamos el concepto de TRE y querían que ampliáramos sobre las implicaciones económicas y modelos de economía estacionaria sin crecimiento. No se hizo porque es un tema que se nos antoja mucho más complejo y ya le hemos dado alguna vuelta, pero que ya adelantamos que cualquier modelo económico sobre el sistema energético debe contemplar las limitaciones y dinámica de la explotación de materiales de lo contrario estamos hablando de entelequias.

 

  • “….. Y puesto que su artículo no aporta nada nuevo respecto a lo que ya estaba puesto encima de la mesa con anterioridad, mucho me temo que el impacto neto de este colectivo sobre la evolución del sistema energético se reduzca a haber obstaculizado y contribuido a frenar el inicio de la transición del sistema energético hacia la sostenibilidad. ¿era este el objetivo, o se perdió el rumbo por el camino ?”
    Nuestro objetivo ha sido siempre el de clarificar el debate, evitando que se apueste por modelos que se pueden demostrar, demasiado tarde, inviables. Si hacemos una gran apuesta ahora e invertimos todos nuestro capital remanente en intentar implementar un modelo que no puede funcionar nos podríamos encontrar en un escenario de pesadilla. ¿Quiere eso decir que apostamos por un modelo no basado en las renovables? No, el único futuro posible se basará en las renovables. Lo que decimos es que hay que pensarse bien el modelo de implementación, puesto que nuestros análisis (y los de Trainer, y los de la Comisión Europea, y los del Departamento de Energía de los EE.UU., etc, etc) muestran graves cuestiones que deben resolverse.

 

  • “Originalmente había planificado ….. Ser extremadamente críticos con las afirmaciones infundamentadas que sueltan los miembros de estos colectivos sin ningún pudor (ni responsabilidad). Ser conscientes de que no basta con cuatro números a ojímetro para extraer conclusiones tan determinantes como las que apuntan (la inviabilidad de usar una u otra fuente renovable, los costes exagerados, la exagerada ocupación del territorio, la incapacidad de las renovables para dar cobertura a la demanda,?).Bueno, todos los gráficos, hipótesis etc., que aparecen en nuestras charlas estan referenciados adecuadamente para que se puedan acudir a las fuentes y procuramos no sacar las frases y números de contexto. Estamos acostumbrados a ello. Por tanto me temo que además de con nosotros los navegantes tendrán que se extremadamente críticos con un número mayor de gente y de instituciones que han compilado esos datos.

 

  • “Respecto a algunos ejemplos de posts publicados ……..:
    Viabilidad y límites de las Energías “Verdes” o No tiene desperdicio, tanto por los errores de bulto en las evaluaciones numéricas y conceptuales (involucrar el segundo principio de la termodinámica para la conversión eólica), como por afirmaciones gratuitas del estilo de que las tecnologías renovables son totalmente dependientes de los combustibles fósiles. Conclusión final: ¿ Por tanto, (las renovables) no son en sí fuentes energéticas en la que podamos confiar nuestro futuro ?

    Seamos precisos. Primero, el post que se menciona es una contribución de un lector externo al OCO: justamente, en el blog abrimos una tribuna a la discusión. Segundo, si se ha leido el post y los comentarios uno se dará cuenta que ya hay un comentario de un lector destacado, el prof Ugo Bardi, indicando que el contenido de ese post está un poco obsoleto pero se deja libremente para promover la discusión. En el blog son importantes las contribuciones y opiniones de los lectores porque hacen rico el debate. ¡ No se trata de un artículo científico !. Tercero, un detalle respecto a la 2 Ley de la Termodinámica: En el post aparece quizás como artificio semántico, ya que viene a introducir los aspectos relacionados con el mantenimiento de los equipos, que sí que tienen que ver con propiedades disipativas. Pero lo que me resulta extraño es la sorpresa por parte del representante de Greenpeace sobre el Segundo Principio de la Termodinámica. ¿ El movimiento de una hélice sumergida en un fluido viscoso en movimiento no está sometido a las limitaciones del 2º Prinicipio de la Termodinámica ?. ¿ Tiene la viscosidad alguna relación con las propiedades disipativas de los flujos ? Cualquier sistema de conversión de energía está sometido a ese Principio, aunque no sea una máquina térmica.
  • Los límites de las renovables: ubicaciones. Parte I: Eólica o En base a unas estimaciones tremendamente superficiales acaba concluyendo que para cubrir la demanda energética en España con eólica habría que “sembrar toda España de molinos de viento”, y que “tal despliegue equivaldría a deforestar España”. Lecturas muy recomendables para comprobar el grado de insensatez de estas afirmaciones son los estudios Renovables100% y Energía 3.0 de Greenpeace, en las que se puede constatar en base a una evaluación abismalmente más detallada, incorporando las restricciones asociadas a usos todos los usos suelo, cómo los porcentajes de ocupación del territorio requeridos para soportar un mix renovable son tremendamente menores de lo que afirman en este post, y abismalmente inferiores al uso del territorio que hacen las “externalidades” del sistema energético actual. Para rematarlo, parte de otra premisa falsa (“de todas las energías renovables la eólica es la que tiene más potencial”) para concluir que por tanto no se puede ni de lejos cubrir la demanda actual con renovables.
    El análisis hecho en ese post se basa en los datos de la Agencia Europea de Medioambiente sobre el potencial eólico terrestre de España, el cual está estimado usando los datos del reanálisis ERA40 producido por el Centro Meteorológico Europeo. En el post prácticamente no hay cálculos, sino que se recogen los números de ese informe y se comparan con los consumos actuales de España, para que el lector se haga una idea de los órdenes de magnitud implicados. No hay una discusión sobre las mejoras que podrían derivarse de la mayor eficiencia, pero la paradoja de Jevons mediante tal discusión es irrelevante sin un cambio del sistema económico y eso ya es materia de discusión de otro post. Todos estos puntos se hacen explícitos, así que el lector puede comprender perfectamente de qué va el ejercicio, que no debe ser sacado de contexto como lo hace esta crítica. Cabe añadir, además, que el análisis top-bottom muy reciente, reseñado anteriormente, hecho por Carlos de Castro et al. (y comentado en otro post) deja claro que el potencial eólico global es, en condiciones ideales, un catorceavo de todo el consumo energético global.
  • ” Los límites de las renovables: Capital. o Gran derroche de datos incorrectos, evaluaciones erróneas y comparaciones fuera de sitio para inducir a concluir que el coste de desplegar un sistema renovable es astronómico y los tiempos requeridos exageradamente elevados e inviables. Todo ello sin tener en cuenta incluso las evidencias de las tasas de despliegue de renovables YA demostradas en nuestro país, como las evaluaciones de costes comparativas y detalladas ya disponibles mostrando la ventaja económica de un sistema basado en renovables frente a seguir con el sistema energético actual.”
    De nuevo este post es un ejercicio de estimación de órdenes de magnitud basándose en los datos publicados por la Agencia Internacional de la Energía. El comentarista de Greenpeace, por tanto, pretende enmendarle la plana en temas de evaluación económica a la Agencia Internacional de la Energía, sin contar con sus bases de datos, sus equipos de análisis y sus medios de cálculo. Evidentemente la Agencia puede estar equivocada en sus estimaciones pero, de nuevo, se tiene que dar mejores argumentos de por qué sus números son erróneos. Se ha de hacer notar que el informe de Greenpeace, como otros similares, hacen proyecciones sobre la mejora de la tecnología futura hasta límites absurdos, como eficiencias del 100% o superiores o costes unitarios asintóticamente convergentes a cero. La AIE tiene en cuenta el papel de la mejora tecnológica pero usa modelos más realistas. En fin, los números están ahí, las fuentes están documentadas y cualquier crítica debe basarse en el análisis y en su caso refutación de esas cifras. Cabe añadir que muchos autores tienen sus dudas sobre la viabilidad de las energías renovables sin el subsidio fósil, que es el que hace barato el cemento, el acero y la operación de maquinaria, y que posiblemente sin él la rentabilidad económica fuese muy baja. Por tanto, incluso la estimación de la AIE podría quedarse corta.
  • ” Los límites de las renovables: ubicaciones. Parte II: Fotovoltaicao Incluso en base a sus evaluaciones superficiales y sin tener en cuenta que esta tecnología puede en gran parte estar integrada en edificios y por tanto no tener repercusión en ocupación del terreno, acaba llegando a la conclusión de que las superficies requeridas serían relativamente bajas (aunque más altas de las realmente requeridas por un mix renovable equilibrado), motivo por el que para sembrar dudas pone encima de la mesa sin justificación alguna los ?fantasmas? de la escasez de materiales y la baja TRE para desacreditar a esta tecnología. Pero lo más fuerte es que acabe afirmando: ?Hay, sin embargo, una cuestión entre otras muchas que hace inviable un despliegue de placas fotovoltaicas de esas características: el mantenimiento?, y todo ello poniendo el grito en el cielo por el consumo de agua asociado a la limpieza de los módulos fotovoltaicos!! (muy típico de este colectivo pretender hacer saltar liebres de forma totalmente infundamentada para agarrarse a ellas como banderita diferencial), sin caer en la cuenta, que incluso con los números que ellos dan, el consumo de agua por unidad de energía producida es del orden del 0.2% del que tiene una central térmica convencional (combustibles fósiles) o nuclear. No faltan otras afirmaciones totalmente gratuitas, pero sobre todo sacan el tema totalmente de contexto al pasar por alto la primera evidencia de un sistema 100%R: se trata de una mezcla de tecnologías con una gran capacidad de complementarse, lo cual hace que incluso al compararlo con el sistema eléctrico actual puedan proporcionar un uso mucho más eficiente de la potencia y capacidad de regulación instaladas (Energía 3.0).”
    El tema de la escasez de materiales no es ningún “fantasma” sino un hecho real y constatado. Sin salir de España hay una tesis de gran valor sobre el tema, realizada por Alicia Valero, en un grupo con gran experiencia en el tema y buenas colaboraciones internacionales de primer nivel. La tesis en cuestión muestra las graves dificultades que se llegará a tener en el acceso a los materiales durante el siglo XXI, independientemente del precio. Existen infinidad de recursos similares en la red, incluyendo los dictámenes de la comisión de expertos nombrados por la UE citada más arriba. La cuestión de la baja TRE no es en absoluto menor (el problema de la TRE no tiene nada que ver con el uso de máquinas térmicas) e incluso utilizando cubiertas de edificios y suponiendo que las oclusiones son mínimas y que la orientación es óptima (lo cual es muy poco realista) la TRE no mejora hasta valores aceptables para mantener una sociedad estructurada. Por último, la cuestión del agua es relevante cuando tienes una instalación dispersa y no concentrada como una central convencional, y cuando las localizaciones de mejor rendimiento suelen ser en zonas áridas.

 

Concluyendo, poca cosa más se puede añadir. Es de lamentar ese post tan furibundo y extremadamente agresivo en cuanto a lo que hacemos y/o planteamos. Las acusaciones de descrédito y desprestigio de las energias renovables así como el entorpecimiento y ralentización el desarrollo o implantación de las mismas esta fuera de lugar. Es además bastante ingenuo pensar que nuestros escritos y charlas tienen tanta influencia como para poder incidir en los negocios de empresas que invierten y arriesgan mucho dinero; en su encegamiento el autor de estas críticas nos adjudica una importancia que simplemente no tenemos.

Se han cuestionado los datos, cálculos y conclusiones de un trabajo científico que ya ha pasado unos criterios de calidad y revisión independiente. La manera de responder a posibles errores o planteamientos no es a través de un blog sino preparar un buen artículo con datos nuevos o correctos y someterlo a su publicación para refutar nuestro trabajo. Una copia de dicho trabajo fue remitida a ciertos representantes de Departamento de Medioambiente de algunos grandes agentes del sistema energético español con intereses en renovables y no renovables. La respuesta no ha sido ni buena ni mala; simplemente, no la ha habido. Lo más probable es que nos hayan ignorado, pero si realmente hubiera habido un error de bulto a estas alturas y dado el aparente protagonismo que se nos quiere atribuir ya hubiéramos sido carne de cañón. Creo entender que algo de razón llevamos en nuestros razonamientos.

Además, es grave que alguien que pretende conseguir un futuro mejor para nuestros hijos, igual que nosotros, hable de “contaminación del debate energético”. Porque tal expresión denota una visión cerrada y partidista de lo que debe ser un debate; la persona que la formula se arroga la “pureza” de la discusión y los que meamos fuera del tiesto y nos salimos de la línea marcada somos “impuros”. Al margen del menor o mayor acierto de los argumentos que nosotros planteemos, tal actitud raya la intolerancia y discriminación.

Bueno, apreciados lectores, agradeceros haber llegado hasta aquí. Recabad vuestro espíritu crítico tal y como se recomienda en dicho post. Dudar y cuestionarse las cosas no sólo es saludable sino un auténtico motor del conocimiento.

EGL

 

Quememos la Tierra

20 oct

Queridos lectores,

El miércoles tuve una nueva charla, esta vez en el contexto de un debate sobre la crisis energética y el cambio climático organizado por la Coordinadora para la Salvaguarda del Montseny con motivo de su vigésimo quinto aniversario. Tuve la suerte y el honor de compartir la mesa con Sergi Saladié, de la Universitat Rovira i Virgili, y con Salvador Pueyo, del Instituto Catalán de Ciencias del Clima. El acto consistió en tres presentaciones de los tres ponentes, y después una ronda larga de preguntas de los asistentes y su ulterior discusión. Yo presenté un análisis rápido del estado de las diversas fuentes de energía y su interacción con la crisis económica y financiera; rápido, pero me extendí bastante más de los 25 minutos previstos. Sergi Saladié presentó un muy interesante, y también compacto, estudio sobre todas las incoherencias del sistema eléctrico español (y fue mucho más respetuoso con los límites de tiempo). Finalmente, Salvador Pueyo hizo una original presentación sobre la importancia del cambio climático incluso en una escenario de Peak Oil. La verdad es que no me lo esperaba, sobre todo por las muchas referencias que hizo a que un escenario de agotamiento de los combustibles fósiles no mermaba en absoluto la gravedad del cambio climático. Salva y yo nos conocemos desde hace ya algún tiempo y por supuesto sabía de qué iba a hablar yo; por otro lado, Salva ha participado en diversas actividades vinculadas al peak oil y al decrecentismo y conoce perfectamente la realidad y gravedad de la amenaza que supone La Gran Escasez. Sin embargo, tengo la impresión de que la realidad cada vez más palpable de la escasez energética le hizo ver como necesario defender la importancia del trabajo que desarrollan en su instituto (y que, por cierto, también es una actividad importante en el mío).


La cuestión no es menor. Es conocido que los escenarios de referencia del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC) se basan en un aumento de las emisiones de CO2 siguiendo escenarios en los que se consume tanto combustible fósil como es requerido por la demanda, pero sabemos que eso simplemente no es posible, ya que todos los combustibles fósiles están muy cerca de su máxima producción, si no la han pasado ya. Desde hace algún tiempo el presidente de ASPO Internacional Kjell Aleklett critica la falta de realismo de los escenarios de emisiones del IPCC, y no le falta razón. ¿Quiere decir eso que el cambio climático es un problema del que ya no hace falta preocuparse? Pues no; en realidad, todo lo contrario.


Es completamente cierto que para tener una idea más clara de a qué riesgos nos enfrentamos el informe del IPCC debería hacer sus previsiones contemplando el decaimiento previsible de las emisiones de CO2. Recordemos, empero, que el IPCC no hace sus propios estudios, sino que compila el conocimiento científico según los estudios más recientes, más al día (aunque el IPCC sí que da recomendaciones sobre qué escenarios son representativos); por tanto, para que el informe del IPCC puede contemplar el efecto de la caída de emisiones este escenario tiene que ser un lugar común conocido por los climatólogos que las emisiones inexorablemente decaerán. Si ya sabemos qué problemas tenemos para hacer entender el Oil Crash a los ciudadanos y más específicamente a los científicos entenderemos que no vamos a llegar a ese punto de concienciación de manera rápida. Por otro lado, los escenarios de emisión necesitan un modelo económico detrás, el cual será mucho más complejo que lo que se suele tomar habitualmente, como ya hemos comentado en otras ocasiones; y eso enfrenta a los climatólogos con una complejidad que les es completamente ajena y que se les hace más difícil de integrar. Por tanto, los escenarios del IPCC todavía durante mucho tiempo no tendrán en cuenta, o lo harán de forma muy pobre, el declive energético. A pesar de esta limitación que nos acompañará durante algún tiempo sí que podemos conocer algunas de las cosas que nos cabe esperar de la evolución del clima.

En primer lugar, se ha de tener en cuenta el riesgo que supone ciertos efectos no lineales que pueden estar desencadenándose ya. Por ejemplo, la liberación de metano (un gas de efecto invernadero más potente que el CO2) por la fusión del permafrost en la tundra siberia y la inestabilización de los caltratos o hidratos de gas (de metano) en algunos fondos marinos – efectos ambos consecuencia del calentamiento de estos entornos. La liberación de estas grandes masas de metano acentuarían el efecto invernadero de una manera más rápida y potente que las meras emisiones de CO2, y nos recuerdan la urgencia de intentar reducir las mismas. Otro efecto no lineal que inevitablemente se desencadenará cuando no nos quede más remedio que quemar menos combustibles fósiles es que la atmósfera se volverá más transparente al estar más limpia y sentiremos con mayor fuerza el efecto invernadero a nivel de la superficie; es el problema de la debilitación del dimming o apantallamiento (si quieren saber más sobre este tema, tienen aquí una excelente referencia). Y a éstos y otros efectos no lineales conocidos tendríamos que añadirles otros desconocidos, todo lo cual, en estricta aplicación del principio de precaución nos debería llevar a profundizar en las políticas de reducción de emisiones de CO2. Por tanto, no hay demasiado margen para la confianza por aquí.


Aparte está mi convencimiento personal, como ya expresé en el acto del miércoles, que en tanto no cambiemos el sistema económico y llevemos la lógica del actual hasta sus últimas consecuencias tenderemos a quemar todo lo quemable simplemente para mantener la maquinaria industrial en marcha, simplemente para producir hasta el último iPad. En particular, es bastante evidente que países como España aspiran a usar sus reservas de carbón, única fuente fósil autóctona, para compensar la caída que llega; pero el carbón produce mucho más CO2 a igualdad de energía producida en la combustión, con lo que el declive de emisiones será más lento que el de la energía. Encima, recuperaremos el carbón vegetal como se usó históricamente, lo cual, si no se gestiona correctamente, puede llevar a arrasar una parte importante de la cubierta vegetal terrestre, la cual actúa como un sumidero de CO2 y retiene una parte substancial de este gas fuera de la atmósfera… hasta que quememos los árboles que contenían esos átomos de carbono. Y, desgraciadamente, éste es previsiblemente el camino que seguiremos.  

¿Qué conclusión debemos extraer de lo que acabamos de discutir? Que la lucha contra el cambio climático no puede esperar y que no es negociable.


Y sin embargo leía hoy en el blog Oil Man de Le Monde que la Unión Europea se está empezando a plantear si merece la pena continuar con la lucha contra el cambio climático si es la única región a hacerlo (pueden acceder al documento original de la Comisión por cortesía de Oil Man siguiendo este enlace; ver página 9). Planea sobre esta decisión a tomar la certeza de que la lucha contra el cambio climático supone un encarecimiento de los costes industriales y al final una pérdida de competitividad económica. Con la nueva recesión sobre nosotros, la última cosa que puede pretender nuestros líderes es agravarla estableciendo nuevas obligaciones para nuestro tejido productivo. Encima, coincide este debate con la presidencia polaca de la UE; es importante destacar que Polonia genera el 95% de su electricidad quemando carbón, el combustible que más CO2 genera por unidad de energía producida. En suma, que lo del cambio climático, tal y como lo ven nuestros líderes, es algo muy bonito pero poco práctico y se ha de supeditar a la recuperación imposible, a la quimera del crecimiento económico. Y si en el camino tenemos que quemar todo el planeta, lo haremos. Eso es lo que vamos a hacer si no paramos esta locura: quemar hasta la última molécula quemable de este planeta, como si fuera el tren de los hermanos Marx. Coja su antorcha. Abrasemos este planeta. Quememos la Tierra.



Salu2,
AMT

P. Data: Desde InspirAction me acaban de pedir justo hoy que dé publicidad al siguiente mensaje, cosa que seguidamente hago al ser relevante al post de hoy:

Con su “Menú para Durban” InspirAction lo deja claro: es hora de hacer frente al cambio climático. Porque si sigue avanzando, el menor de nuestros problemas será alimentarnos de insectos.

Paella de hormigas, sushi de saltamontes… ¿Tendremos que acostumbrarnos? En InspirAction creemos que los primeros que deberían probar ese menú son los líderes que tomarán decisiones en Durban. Tal vez así sean más conscientes del riesgo que corremos si no hacemos frente con determinación al cambio climático. Firma ahora la petición on line de InspirAction, y hazles saber que no estamos dispuestos a acostumbrarnos a ese menú. Deben actuar ya.

 Tras los escasos resultados de las últimas cumbres climáticas, la esperanza de romper el estancamiento mundial descansa ahora en las iniciativas de la Unión Europea, indica la ONGD InspirAction. “Quedan menos de 50 días antes de abrir de nuevo el proceso de negociación en Durban (Sudáfrica). Seguimos sin avances significativos, así que sólo nos queda instar a la Unión Europea a utilizar su poder para impulsar un mayor apoyo internacional para conseguir un segundo período del Protocolo de Kyoto, sin el cual el mundo quedaría avocado al caos climático, sin posibilidades de estabilizar y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero”, indican desde InspirAction.

 El protocolo de Kyoto encarna el principio de justicia climática, la idea de que los países industrializados que más han contribuido a crear el problema del cambio climático tienen  una mayor responsabilidad a la hora de reducir sus emisiones y ayudar a los países más pobres a hacerle frente. No podemos esperar más: es hora de que Europa lidere un paso adelante en la negociación climática, sin esperar a que EE.UU. lo haga. “Por desgracia, no podemos esperar más. El resto del mundo tiene que moverse, con o sin EE.UU. Es necesario que Europa lidere el camino”
 No todo es negativo: cada vez existe una mayor certeza entre la opinión pública de que es hora de actuar. Los resultados de la nueva encuesta del Eurobarómetro indican  que los europeos consideran que el cambio climático es el segundo problema más serio que enfrenta el mundo hoy en día. La pobreza, el hambre y la falta de agua potable fueron elegidos como el problema más grave por un 28 por ciento de los encuestados, mientras que el cambio climático ha sido seleccionada por el 20 por ciento, seguido por la crisis económica (16 por ciento) y el terrorismo internacional (11 por ciento). La encuesta también muestra que en la UE, la mayor parte de la población considera a los gobiernos nacionales responsables de la lucha contra el cambio climático (41 por ciento de los encuestados), seguidos por la propia Unión Europea (35 por ciento) y el comercio y la industria (35 por ciento).

“Esperamos que los ministros de medio ambiente europeos tomarán nota de la preocupación de los ciudadanos por el cambio climático, y decidirán por fin hacerle frente. Mientras los países más ricos del mundo no lleguen a un acuerdo internacional sobre el clima, las personas que viven en la pobreza seguirán sufriendo el impacto de los fenómenos climáticos extremos”, afirma Isabel Ortigosa, responsable de incidencia de InspirAction.

 

Quememos la Tierra

20 oct

Queridos lectores,

El miércoles tuve una nueva charla, esta vez en el contexto de un debate sobre la crisis energética y el cambio climático organizado por la Coordinadora para la Salvaguarda del Montseny con motivo de su vigésimo quinto aniversario. Tuve la suerte y el honor de compartir la mesa con Sergi Saladié, de la Universitat Rovira i Virgili, y con Salvador Pueyo, del Instituto Catalán de Ciencias del Clima. El acto consistió en tres presentaciones de los tres ponentes, y después una ronda larga de preguntas de los asistentes y su ulterior discusión. Yo presenté un análisis rápido del estado de las diversas fuentes de energía y su interacción con la crisis económica y financiera; rápido, pero me extendí bastante más de los 25 minutos previstos. Sergi Saladié presentó un muy interesante, y también compacto, estudio sobre todas las incoherencias del sistema eléctrico español (y fue mucho más respetuoso con los límites de tiempo). Finalmente, Salvador Pueyo hizo una original presentación sobre la importancia del cambio climático incluso en una escenario de Peak Oil. La verdad es que no me lo esperaba, sobre todo por las muchas referencias que hizo a que un escenario de agotamiento de los combustibles fósiles no mermaba en absoluto la gravedad del cambio climático. Salva y yo nos conocemos desde hace ya algún tiempo y por supuesto sabía de qué iba a hablar yo; por otro lado, Salva ha participado en diversas actividades vinculadas al peak oil y al decrecentismo y conoce perfectamente la realidad y gravedad de la amenaza que supone La Gran Escasez. Sin embargo, tengo la impresión de que la realidad cada vez más palpable de la escasez energética le hizo ver como necesario defender la importancia del trabajo que desarrollan en su instituto (y que, por cierto, también es una actividad importante en el mío).


La cuestión no es menor. Es conocido que los escenarios de referencia del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC) se basan en un aumento de las emisiones de CO2 siguiendo escenarios en los que se consume tanto combustible fósil como es requerido por la demanda, pero sabemos que eso simplemente no es posible, ya que todos los combustibles fósiles están muy cerca de su máxima producción, si no la han pasado ya. Desde hace algún tiempo el presidente de ASPO Internacional Kjell Aleklett critica la falta de realismo de los escenarios de emisiones del IPCC, y no le falta razón. ¿Quiere decir eso que el cambio climático es un problema del que ya no hace falta preocuparse? Pues no; en realidad, todo lo contrario.


Es completamente cierto que para tener una idea más clara de a qué riesgos nos enfrentamos el informe del IPCC debería hacer sus previsiones contemplando el decaimiento previsible de las emisiones de CO2. Recordemos, empero, que el IPCC no hace sus propios estudios, sino que compila el conocimiento científico según los estudios más recientes, más al día (aunque el IPCC sí que da recomendaciones sobre qué escenarios son representativos); por tanto, para que el informe del IPCC puede contemplar el efecto de la caída de emisiones este escenario tiene que ser un lugar común conocido por los climatólogos que las emisiones inexorablemente decaerán. Si ya sabemos qué problemas tenemos para hacer entender el Oil Crash a los ciudadanos y más específicamente a los científicos entenderemos que no vamos a llegar a ese punto de concienciación de manera rápida. Por otro lado, los escenarios de emisión necesitan un modelo económico detrás, el cual será mucho más complejo que lo que se suele tomar habitualmente, como ya hemos comentado en otras ocasiones; y eso enfrenta a los climatólogos con una complejidad que les es completamente ajena y que se les hace más difícil de integrar. Por tanto, los escenarios del IPCC todavía durante mucho tiempo no tendrán en cuenta, o lo harán de forma muy pobre, el declive energético. A pesar de esta limitación que nos acompañará durante algún tiempo sí que podemos conocer algunas de las cosas que nos cabe esperar de la evolución del clima.

En primer lugar, se ha de tener en cuenta el riesgo que supone ciertos efectos no lineales que pueden estar desencadenándose ya. Por ejemplo, la liberación de metano (un gas de efecto invernadero más potente que el CO2) por la fusión del permafrost en la tundra siberia y la inestabilización de los caltratos o hidratos de gas (de metano) en algunos fondos marinos – efectos ambos consecuencia del calentamiento de estos entornos. La liberación de estas grandes masas de metano acentuarían el efecto invernadero de una manera más rápida y potente que las meras emisiones de CO2, y nos recuerdan la urgencia de intentar reducir las mismas. Otro efecto no lineal que inevitablemente se desencadenará cuando no nos quede más remedio que quemar menos combustibles fósiles es que la atmósfera se volverá más transparente al estar más limpia y sentiremos con mayor fuerza el efecto invernadero a nivel de la superficie; es el problema de la debilitación del dimming o apantallamiento (si quieren saber más sobre este tema, tienen aquí una excelente referencia). Y a éstos y otros efectos no lineales conocidos tendríamos que añadirles otros desconocidos, todo lo cual, en estricta aplicación del principio de precaución nos debería llevar a profundizar en las políticas de reducción de emisiones de CO2. Por tanto, no hay demasiado margen para la confianza por aquí.


Aparte está mi convencimiento personal, como ya expresé en el acto del miércoles, que en tanto no cambiemos el sistema económico y llevemos la lógica del actual hasta sus últimas consecuencias tenderemos a quemar todo lo quemable simplemente para mantener la maquinaria industrial en marcha, simplemente para producir hasta el último iPad. En particular, es bastante evidente que países como España aspiran a usar sus reservas de carbón, única fuente fósil autóctona, para compensar la caída que llega; pero el carbón produce mucho más CO2 a igualdad de energía producida en la combustión, con lo que el declive de emisiones será más lento que el de la energía. Encima, recuperaremos el carbón vegetal como se usó históricamente, lo cual, si no se gestiona correctamente, puede llevar a arrasar una parte importante de la cubierta vegetal terrestre, la cual actúa como un sumidero de CO2 y retiene una parte substancial de este gas fuera de la atmósfera… hasta que quememos los árboles que contenían esos átomos de carbono. Y, desgraciadamente, éste es previsiblemente el camino que seguiremos.  

¿Qué conclusión debemos extraer de lo que acabamos de discutir? Que la lucha contra el cambio climático no puede esperar y que no es negociable.


Y sin embargo leía hoy en el blog Oil Man de Le Monde que la Unión Europea se está empezando a plantear si merece la pena continuar con la lucha contra el cambio climático si es la única región a hacerlo (pueden acceder al documento original de la Comisión por cortesía de Oil Man siguiendo este enlace; ver página 9). Planea sobre esta decisión a tomar la certeza de que la lucha contra el cambio climático supone un encarecimiento de los costes industriales y al final una pérdida de competitividad económica. Con la nueva recesión sobre nosotros, la última cosa que puede pretender nuestros líderes es agravarla estableciendo nuevas obligaciones para nuestro tejido productivo. Encima, coincide este debate con la presidencia polaca de la UE; es importante destacar que Polonia genera el 95% de su electricidad quemando carbón, el combustible que más CO2 genera por unidad de energía producida. En suma, que lo del cambio climático, tal y como lo ven nuestros líderes, es algo muy bonito pero poco práctico y se ha de supeditar a la recuperación imposible, a la quimera del crecimiento económico. Y si en el camino tenemos que quemar todo el planeta, lo haremos. Eso es lo que vamos a hacer si no paramos esta locura: quemar hasta la última molécula quemable de este planeta, como si fuera el tren de los hermanos Marx. Coja su antorcha. Abrasemos este planeta. Quememos la Tierra.



Salu2,
AMT

P. Data: Desde InspirAction me acaban de pedir justo hoy que dé publicidad al siguiente mensaje, cosa que seguidamente hago al ser relevante al post de hoy:

Con su “Menú para Durban” InspirAction lo deja claro: es hora de hacer frente al cambio climático. Porque si sigue avanzando, el menor de nuestros problemas será alimentarnos de insectos.

Paella de hormigas, sushi de saltamontes… ¿Tendremos que acostumbrarnos? En InspirAction creemos que los primeros que deberían probar ese menú son los líderes que tomarán decisiones en Durban. Tal vez así sean más conscientes del riesgo que corremos si no hacemos frente con determinación al cambio climático. Firma ahora la petición on line de InspirAction, y hazles saber que no estamos dispuestos a acostumbrarnos a ese menú. Deben actuar ya.

 Tras los escasos resultados de las últimas cumbres climáticas, la esperanza de romper el estancamiento mundial descansa ahora en las iniciativas de la Unión Europea, indica la ONGD InspirAction. “Quedan menos de 50 días antes de abrir de nuevo el proceso de negociación en Durban (Sudáfrica). Seguimos sin avances significativos, así que sólo nos queda instar a la Unión Europea a utilizar su poder para impulsar un mayor apoyo internacional para conseguir un segundo período del Protocolo de Kyoto, sin el cual el mundo quedaría avocado al caos climático, sin posibilidades de estabilizar y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero”, indican desde InspirAction.

 El protocolo de Kyoto encarna el principio de justicia climática, la idea de que los países industrializados que más han contribuido a crear el problema del cambio climático tienen  una mayor responsabilidad a la hora de reducir sus emisiones y ayudar a los países más pobres a hacerle frente. No podemos esperar más: es hora de que Europa lidere un paso adelante en la negociación climática, sin esperar a que EE.UU. lo haga. “Por desgracia, no podemos esperar más. El resto del mundo tiene que moverse, con o sin EE.UU. Es necesario que Europa lidere el camino”
 No todo es negativo: cada vez existe una mayor certeza entre la opinión pública de que es hora de actuar. Los resultados de la nueva encuesta del Eurobarómetro indican  que los europeos consideran que el cambio climático es el segundo problema más serio que enfrenta el mundo hoy en día. La pobreza, el hambre y la falta de agua potable fueron elegidos como el problema más grave por un 28 por ciento de los encuestados, mientras que el cambio climático ha sido seleccionada por el 20 por ciento, seguido por la crisis económica (16 por ciento) y el terrorismo internacional (11 por ciento). La encuesta también muestra que en la UE, la mayor parte de la población considera a los gobiernos nacionales responsables de la lucha contra el cambio climático (41 por ciento de los encuestados), seguidos por la propia Unión Europea (35 por ciento) y el comercio y la industria (35 por ciento).

“Esperamos que los ministros de medio ambiente europeos tomarán nota de la preocupación de los ciudadanos por el cambio climático, y decidirán por fin hacerle frente. Mientras los países más ricos del mundo no lleguen a un acuerdo internacional sobre el clima, las personas que viven en la pobreza seguirán sufriendo el impacto de los fenómenos climáticos extremos”, afirma Isabel Ortigosa, responsable de incidencia de InspirAction.

 

Quememos la Tierra

20 oct

Queridos lectores,

El miércoles tuve una nueva charla, esta vez en el contexto de un debate sobre la crisis energética y el cambio climático organizado por la Coordinadora para la Salvaguarda del Montseny con motivo de su vigésimo quinto aniversario. Tuve la suerte y el honor de compartir la mesa con Sergi Saladié, de la Universitat Rovira i Virgili, y con Salvador Pueyo, del Instituto Catalán de Ciencias del Clima. El acto consistió en tres presentaciones de los tres ponentes, y después una ronda larga de preguntas de los asistentes y su ulterior discusión. Yo presenté un análisis rápido del estado de las diversas fuentes de energía y su interacción con la crisis económica y financiera; rápido, pero me extendí bastante más de los 25 minutos previstos. Sergi Saladié presentó un muy interesante, y también compacto, estudio sobre todas las incoherencias del sistema eléctrico español (y fue mucho más respetuoso con los límites de tiempo). Finalmente, Salvador Pueyo hizo una original presentación sobre la importancia del cambio climático incluso en una escenario de Peak Oil. La verdad es que no me lo esperaba, sobre todo por las muchas referencias que hizo a que un escenario de agotamiento de los combustibles fósiles no mermaba en absoluto la gravedad del cambio climático. Salva y yo nos conocemos desde hace ya algún tiempo y por supuesto sabía de qué iba a hablar yo; por otro lado, Salva ha participado en diversas actividades vinculadas al peak oil y al decrecentismo y conoce perfectamente la realidad y gravedad de la amenaza que supone La Gran Escasez. Sin embargo, tengo la impresión de que la realidad cada vez más palpable de la escasez energética le hizo ver como necesario defender la importancia del trabajo que desarrollan en su instituto (y que, por cierto, también es una actividad importante en el mío).


La cuestión no es menor. Es conocido que los escenarios de referencia del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC) se basan en un aumento de las emisiones de CO2 siguiendo escenarios en los que se consume tanto combustible fósil como es requerido por la demanda, pero sabemos que eso simplemente no es posible, ya que todos los combustibles fósiles están muy cerca de su máxima producción, si no la han pasado ya. Desde hace algún tiempo el presidente de ASPO Internacional Kjell Aleklett critica la falta de realismo de los escenarios de emisiones del IPCC, y no le falta razón. ¿Quiere decir eso que el cambio climático es un problema del que ya no hace falta preocuparse? Pues no; en realidad, todo lo contrario.


Es completamente cierto que para tener una idea más clara de a qué riesgos nos enfrentamos el informe del IPCC debería hacer sus previsiones contemplando el decaimiento previsible de las emisiones de CO2. Recordemos, empero, que el IPCC no hace sus propios estudios, sino que compila el conocimiento científico según los estudios más recientes, más al día (aunque el IPCC sí que da recomendaciones sobre qué escenarios son representativos); por tanto, para que el informe del IPCC puede contemplar el efecto de la caída de emisiones este escenario tiene que ser un lugar común conocido por los climatólogos que las emisiones inexorablemente decaerán. Si ya sabemos qué problemas tenemos para hacer entender el Oil Crash a los ciudadanos y más específicamente a los científicos entenderemos que no vamos a llegar a ese punto de concienciación de manera rápida. Por otro lado, los escenarios de emisión necesitan un modelo económico detrás, el cual será mucho más complejo que lo que se suele tomar habitualmente, como ya hemos comentado en otras ocasiones; y eso enfrenta a los climatólogos con una complejidad que les es completamente ajena y que se les hace más difícil de integrar. Por tanto, los escenarios del IPCC todavía durante mucho tiempo no tendrán en cuenta, o lo harán de forma muy pobre, el declive energético. A pesar de esta limitación que nos acompañará durante algún tiempo sí que podemos conocer algunas de las cosas que nos cabe esperar de la evolución del clima.

En primer lugar, se ha de tener en cuenta el riesgo que supone ciertos efectos no lineales que pueden estar desencadenándose ya. Por ejemplo, la liberación de metano (un gas de efecto invernadero más potente que el CO2) por la fusión del permafrost en la tundra siberia y la inestabilización de los caltratos o hidratos de gas (de metano) en algunos fondos marinos – efectos ambos consecuencia del calentamiento de estos entornos. La liberación de estas grandes masas de metano acentuarían el efecto invernadero de una manera más rápida y potente que las meras emisiones de CO2, y nos recuerdan la urgencia de intentar reducir las mismas. Otro efecto no lineal que inevitablemente se desencadenará cuando no nos quede más remedio que quemar menos combustibles fósiles es que la atmósfera se volverá más transparente al estar más limpia y sentiremos con mayor fuerza el efecto invernadero a nivel de la superficie; es el problema de la debilitación del dimming o apantallamiento (si quieren saber más sobre este tema, tienen aquí una excelente referencia). Y a éstos y otros efectos no lineales conocidos tendríamos que añadirles otros desconocidos, todo lo cual, en estricta aplicación del principio de precaución nos debería llevar a profundizar en las políticas de reducción de emisiones de CO2. Por tanto, no hay demasiado margen para la confianza por aquí.


Aparte está mi convencimiento personal, como ya expresé en el acto del miércoles, que en tanto no cambiemos el sistema económico y llevemos la lógica del actual hasta sus últimas consecuencias tenderemos a quemar todo lo quemable simplemente para mantener la maquinaria industrial en marcha, simplemente para producir hasta el último iPad. En particular, es bastante evidente que países como España aspiran a usar sus reservas de carbón, única fuente fósil autóctona, para compensar la caída que llega; pero el carbón produce mucho más CO2 a igualdad de energía producida en la combustión, con lo que el declive de emisiones será más lento que el de la energía. Encima, recuperaremos el carbón vegetal como se usó históricamente, lo cual, si no se gestiona correctamente, puede llevar a arrasar una parte importante de la cubierta vegetal terrestre, la cual actúa como un sumidero de CO2 y retiene una parte substancial de este gas fuera de la atmósfera… hasta que quememos los árboles que contenían esos átomos de carbono. Y, desgraciadamente, éste es previsiblemente el camino que seguiremos.  

¿Qué conclusión debemos extraer de lo que acabamos de discutir? Que la lucha contra el cambio climático no puede esperar y que no es negociable.


Y sin embargo leía hoy en el blog Oil Man de Le Monde que la Unión Europea se está empezando a plantear si merece la pena continuar con la lucha contra el cambio climático si es la única región a hacerlo (pueden acceder al documento original de la Comisión por cortesía de Oil Man siguiendo este enlace; ver página 9). Planea sobre esta decisión a tomar la certeza de que la lucha contra el cambio climático supone un encarecimiento de los costes industriales y al final una pérdida de competitividad económica. Con la nueva recesión sobre nosotros, la última cosa que puede pretender nuestros líderes es agravarla estableciendo nuevas obligaciones para nuestro tejido productivo. Encima, coincide este debate con la presidencia polaca de la UE; es importante destacar que Polonia genera el 95% de su electricidad quemando carbón, el combustible que más CO2 genera por unidad de energía producida. En suma, que lo del cambio climático, tal y como lo ven nuestros líderes, es algo muy bonito pero poco práctico y se ha de supeditar a la recuperación imposible, a la quimera del crecimiento económico. Y si en el camino tenemos que quemar todo el planeta, lo haremos. Eso es lo que vamos a hacer si no paramos esta locura: quemar hasta la última molécula quemable de este planeta, como si fuera el tren de los hermanos Marx. Coja su antorcha. Abrasemos este planeta. Quememos la Tierra.



Salu2,
AMT

P. Data: Desde InspirAction me acaban de pedir justo hoy que dé publicidad al siguiente mensaje, cosa que seguidamente hago al ser relevante al post de hoy:

Con su “Menú para Durban” InspirAction lo deja claro: es hora de hacer frente al cambio climático. Porque si sigue avanzando, el menor de nuestros problemas será alimentarnos de insectos.

Paella de hormigas, sushi de saltamontes… ¿Tendremos que acostumbrarnos? En InspirAction creemos que los primeros que deberían probar ese menú son los líderes que tomarán decisiones en Durban. Tal vez así sean más conscientes del riesgo que corremos si no hacemos frente con determinación al cambio climático. Firma ahora la petición on line de InspirAction, y hazles saber que no estamos dispuestos a acostumbrarnos a ese menú. Deben actuar ya.

 Tras los escasos resultados de las últimas cumbres climáticas, la esperanza de romper el estancamiento mundial descansa ahora en las iniciativas de la Unión Europea, indica la ONGD InspirAction. “Quedan menos de 50 días antes de abrir de nuevo el proceso de negociación en Durban (Sudáfrica). Seguimos sin avances significativos, así que sólo nos queda instar a la Unión Europea a utilizar su poder para impulsar un mayor apoyo internacional para conseguir un segundo período del Protocolo de Kyoto, sin el cual el mundo quedaría avocado al caos climático, sin posibilidades de estabilizar y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero”, indican desde InspirAction.

 El protocolo de Kyoto encarna el principio de justicia climática, la idea de que los países industrializados que más han contribuido a crear el problema del cambio climático tienen  una mayor responsabilidad a la hora de reducir sus emisiones y ayudar a los países más pobres a hacerle frente. No podemos esperar más: es hora de que Europa lidere un paso adelante en la negociación climática, sin esperar a que EE.UU. lo haga. “Por desgracia, no podemos esperar más. El resto del mundo tiene que moverse, con o sin EE.UU. Es necesario que Europa lidere el camino”
 No todo es negativo: cada vez existe una mayor certeza entre la opinión pública de que es hora de actuar. Los resultados de la nueva encuesta del Eurobarómetro indican  que los europeos consideran que el cambio climático es el segundo problema más serio que enfrenta el mundo hoy en día. La pobreza, el hambre y la falta de agua potable fueron elegidos como el problema más grave por un 28 por ciento de los encuestados, mientras que el cambio climático ha sido seleccionada por el 20 por ciento, seguido por la crisis económica (16 por ciento) y el terrorismo internacional (11 por ciento). La encuesta también muestra que en la UE, la mayor parte de la población considera a los gobiernos nacionales responsables de la lucha contra el cambio climático (41 por ciento de los encuestados), seguidos por la propia Unión Europea (35 por ciento) y el comercio y la industria (35 por ciento).

“Esperamos que los ministros de medio ambiente europeos tomarán nota de la preocupación de los ciudadanos por el cambio climático, y decidirán por fin hacerle frente. Mientras los países más ricos del mundo no lleguen a un acuerdo internacional sobre el clima, las personas que viven en la pobreza seguirán sufriendo el impacto de los fenómenos climáticos extremos”, afirma Isabel Ortigosa, responsable de incidencia de InspirAction.

 

Quememos la Tierra

20 oct

Queridos lectores,

El miércoles tuve una nueva charla, esta vez en el contexto de un debate sobre la crisis energética y el cambio climático organizado por la Coordinadora para la Salvaguarda del Montseny con motivo de su vigésimo quinto aniversario. Tuve la suerte y el honor de compartir la mesa con Sergi Saladié, de la Universitat Rovira i Virgili, y con Salvador Pueyo, del Instituto Catalán de Ciencias del Clima. El acto consistió en tres presentaciones de los tres ponentes, y después una ronda larga de preguntas de los asistentes y su ulterior discusión. Yo presenté un análisis rápido del estado de las diversas fuentes de energía y su interacción con la crisis económica y financiera; rápido, pero me extendí bastante más de los 25 minutos previstos. Sergi Saladié presentó un muy interesante, y también compacto, estudio sobre todas las incoherencias del sistema eléctrico español (y fue mucho más respetuoso con los límites de tiempo). Finalmente, Salvador Pueyo hizo una original presentación sobre la importancia del cambio climático incluso en una escenario de Peak Oil. La verdad es que no me lo esperaba, sobre todo por las muchas referencias que hizo a que un escenario de agotamiento de los combustibles fósiles no mermaba en absoluto la gravedad del cambio climático. Salva y yo nos conocemos desde hace ya algún tiempo y por supuesto sabía de qué iba a hablar yo; por otro lado, Salva ha participado en diversas actividades vinculadas al peak oil y al decrecentismo y conoce perfectamente la realidad y gravedad de la amenaza que supone La Gran Escasez. Sin embargo, tengo la impresión de que la realidad cada vez más palpable de la escasez energética le hizo ver como necesario defender la importancia del trabajo que desarrollan en su instituto (y que, por cierto, también es una actividad importante en el mío).


La cuestión no es menor. Es conocido que los escenarios de referencia del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC) se basan en un aumento de las emisiones de CO2 siguiendo escenarios en los que se consume tanto combustible fósil como es requerido por la demanda, pero sabemos que eso simplemente no es posible, ya que todos los combustibles fósiles están muy cerca de su máxima producción, si no la han pasado ya. Desde hace algún tiempo el presidente de ASPO Internacional Kjell Aleklett critica la falta de realismo de los escenarios de emisiones del IPCC, y no le falta razón. ¿Quiere decir eso que el cambio climático es un problema del que ya no hace falta preocuparse? Pues no; en realidad, todo lo contrario.


Es completamente cierto que para tener una idea más clara de a qué riesgos nos enfrentamos el informe del IPCC debería hacer sus previsiones contemplando el decaimiento previsible de las emisiones de CO2. Recordemos, empero, que el IPCC no hace sus propios estudios, sino que compila el conocimiento científico según los estudios más recientes, más al día (aunque el IPCC sí que da recomendaciones sobre qué escenarios son representativos); por tanto, para que el informe del IPCC puede contemplar el efecto de la caída de emisiones este escenario tiene que ser un lugar común conocido por los climatólogos que las emisiones inexorablemente decaerán. Si ya sabemos qué problemas tenemos para hacer entender el Oil Crash a los ciudadanos y más específicamente a los científicos entenderemos que no vamos a llegar a ese punto de concienciación de manera rápida. Por otro lado, los escenarios de emisión necesitan un modelo económico detrás, el cual será mucho más complejo que lo que se suele tomar habitualmente, como ya hemos comentado en otras ocasiones; y eso enfrenta a los climatólogos con una complejidad que les es completamente ajena y que se les hace más difícil de integrar. Por tanto, los escenarios del IPCC todavía durante mucho tiempo no tendrán en cuenta, o lo harán de forma muy pobre, el declive energético. A pesar de esta limitación que nos acompañará durante algún tiempo sí que podemos conocer algunas de las cosas que nos cabe esperar de la evolución del clima.

En primer lugar, se ha de tener en cuenta el riesgo que supone ciertos efectos no lineales que pueden estar desencadenándose ya. Por ejemplo, la liberación de metano (un gas de efecto invernadero más potente que el CO2) por la fusión del permafrost en la tundra siberia y la inestabilización de los caltratos o hidratos de gas (de metano) en algunos fondos marinos – efectos ambos consecuencia del calentamiento de estos entornos. La liberación de estas grandes masas de metano acentuarían el efecto invernadero de una manera más rápida y potente que las meras emisiones de CO2, y nos recuerdan la urgencia de intentar reducir las mismas. Otro efecto no lineal que inevitablemente se desencadenará cuando no nos quede más remedio que quemar menos combustibles fósiles es que la atmósfera se volverá más transparente al estar más limpia y sentiremos con mayor fuerza el efecto invernadero a nivel de la superficie; es el problema de la debilitación del dimming o apantallamiento (si quieren saber más sobre este tema, tienen aquí una excelente referencia). Y a éstos y otros efectos no lineales conocidos tendríamos que añadirles otros desconocidos, todo lo cual, en estricta aplicación del principio de precaución nos debería llevar a profundizar en las políticas de reducción de emisiones de CO2. Por tanto, no hay demasiado margen para la confianza por aquí.


Aparte está mi convencimiento personal, como ya expresé en el acto del miércoles, que en tanto no cambiemos el sistema económico y llevemos la lógica del actual hasta sus últimas consecuencias tenderemos a quemar todo lo quemable simplemente para mantener la maquinaria industrial en marcha, simplemente para producir hasta el último iPad. En particular, es bastante evidente que países como España aspiran a usar sus reservas de carbón, única fuente fósil autóctona, para compensar la caída que llega; pero el carbón produce mucho más CO2 a igualdad de energía producida en la combustión, con lo que el declive de emisiones será más lento que el de la energía. Encima, recuperaremos el carbón vegetal como se usó históricamente, lo cual, si no se gestiona correctamente, puede llevar a arrasar una parte importante de la cubierta vegetal terrestre, la cual actúa como un sumidero de CO2 y retiene una parte substancial de este gas fuera de la atmósfera… hasta que quememos los árboles que contenían esos átomos de carbono. Y, desgraciadamente, éste es previsiblemente el camino que seguiremos.  

¿Qué conclusión debemos extraer de lo que acabamos de discutir? Que la lucha contra el cambio climático no puede esperar y que no es negociable.


Y sin embargo leía hoy en el blog Oil Man de Le Monde que la Unión Europea se está empezando a plantear si merece la pena continuar con la lucha contra el cambio climático si es la única región a hacerlo (pueden acceder al documento original de la Comisión por cortesía de Oil Man siguiendo este enlace; ver página 9). Planea sobre esta decisión a tomar la certeza de que la lucha contra el cambio climático supone un encarecimiento de los costes industriales y al final una pérdida de competitividad económica. Con la nueva recesión sobre nosotros, la última cosa que puede pretender nuestros líderes es agravarla estableciendo nuevas obligaciones para nuestro tejido productivo. Encima, coincide este debate con la presidencia polaca de la UE; es importante destacar que Polonia genera el 95% de su electricidad quemando carbón, el combustible que más CO2 genera por unidad de energía producida. En suma, que lo del cambio climático, tal y como lo ven nuestros líderes, es algo muy bonito pero poco práctico y se ha de supeditar a la recuperación imposible, a la quimera del crecimiento económico. Y si en el camino tenemos que quemar todo el planeta, lo haremos. Eso es lo que vamos a hacer si no paramos esta locura: quemar hasta la última molécula quemable de este planeta, como si fuera el tren de los hermanos Marx. Coja su antorcha. Abrasemos este planeta. Quememos la Tierra.



Salu2,
AMT

P. Data: Desde InspirAction me acaban de pedir justo hoy que dé publicidad al siguiente mensaje, cosa que seguidamente hago al ser relevante al post de hoy:

Con su “Menú para Durban” InspirAction lo deja claro: es hora de hacer frente al cambio climático. Porque si sigue avanzando, el menor de nuestros problemas será alimentarnos de insectos.

Paella de hormigas, sushi de saltamontes… ¿Tendremos que acostumbrarnos? En InspirAction creemos que los primeros que deberían probar ese menú son los líderes que tomarán decisiones en Durban. Tal vez así sean más conscientes del riesgo que corremos si no hacemos frente con determinación al cambio climático. Firma ahora la petición on line de InspirAction, y hazles saber que no estamos dispuestos a acostumbrarnos a ese menú. Deben actuar ya.

 Tras los escasos resultados de las últimas cumbres climáticas, la esperanza de romper el estancamiento mundial descansa ahora en las iniciativas de la Unión Europea, indica la ONGD InspirAction. “Quedan menos de 50 días antes de abrir de nuevo el proceso de negociación en Durban (Sudáfrica). Seguimos sin avances significativos, así que sólo nos queda instar a la Unión Europea a utilizar su poder para impulsar un mayor apoyo internacional para conseguir un segundo período del Protocolo de Kyoto, sin el cual el mundo quedaría avocado al caos climático, sin posibilidades de estabilizar y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero”, indican desde InspirAction.

 El protocolo de Kyoto encarna el principio de justicia climática, la idea de que los países industrializados que más han contribuido a crear el problema del cambio climático tienen  una mayor responsabilidad a la hora de reducir sus emisiones y ayudar a los países más pobres a hacerle frente. No podemos esperar más: es hora de que Europa lidere un paso adelante en la negociación climática, sin esperar a que EE.UU. lo haga. “Por desgracia, no podemos esperar más. El resto del mundo tiene que moverse, con o sin EE.UU. Es necesario que Europa lidere el camino”
 No todo es negativo: cada vez existe una mayor certeza entre la opinión pública de que es hora de actuar. Los resultados de la nueva encuesta del Eurobarómetro indican  que los europeos consideran que el cambio climático es el segundo problema más serio que enfrenta el mundo hoy en día. La pobreza, el hambre y la falta de agua potable fueron elegidos como el problema más grave por un 28 por ciento de los encuestados, mientras que el cambio climático ha sido seleccionada por el 20 por ciento, seguido por la crisis económica (16 por ciento) y el terrorismo internacional (11 por ciento). La encuesta también muestra que en la UE, la mayor parte de la población considera a los gobiernos nacionales responsables de la lucha contra el cambio climático (41 por ciento de los encuestados), seguidos por la propia Unión Europea (35 por ciento) y el comercio y la industria (35 por ciento).

“Esperamos que los ministros de medio ambiente europeos tomarán nota de la preocupación de los ciudadanos por el cambio climático, y decidirán por fin hacerle frente. Mientras los países más ricos del mundo no lleguen a un acuerdo internacional sobre el clima, las personas que viven en la pobreza seguirán sufriendo el impacto de los fenómenos climáticos extremos”, afirma Isabel Ortigosa, responsable de incidencia de InspirAction.

 

Quememos la Tierra

20 oct

Queridos lectores,

El miércoles tuve una nueva charla, esta vez en el contexto de un debate sobre la crisis energética y el cambio climático organizado por la Coordinadora para la Salvaguarda del Montseny con motivo de su vigésimo quinto aniversario. Tuve la suerte y el honor de compartir la mesa con Sergi Saladié, de la Universitat Rovira i Virgili, y con Salvador Pueyo, del Instituto Catalán de Ciencias del Clima. El acto consistió en tres presentaciones de los tres ponentes, y después una ronda larga de preguntas de los asistentes y su ulterior discusión. Yo presenté un análisis rápido del estado de las diversas fuentes de energía y su interacción con la crisis económica y financiera; rápido, pero me extendí bastante más de los 25 minutos previstos. Sergi Saladié presentó un muy interesante, y también compacto, estudio sobre todas las incoherencias del sistema eléctrico español (y fue mucho más respetuoso con los límites de tiempo). Finalmente, Salvador Pueyo hizo una original presentación sobre la importancia del cambio climático incluso en una escenario de Peak Oil. La verdad es que no me lo esperaba, sobre todo por las muchas referencias que hizo a que un escenario de agotamiento de los combustibles fósiles no mermaba en absoluto la gravedad del cambio climático. Salva y yo nos conocemos desde hace ya algún tiempo y por supuesto sabía de qué iba a hablar yo; por otro lado, Salva ha participado en diversas actividades vinculadas al peak oil y al decrecentismo y conoce perfectamente la realidad y gravedad de la amenaza que supone La Gran Escasez. Sin embargo, tengo la impresión de que la realidad cada vez más palpable de la escasez energética le hizo ver como necesario defender la importancia del trabajo que desarrollan en su instituto (y que, por cierto, también es una actividad importante en el mío).


La cuestión no es menor. Es conocido que los escenarios de referencia del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC) se basan en un aumento de las emisiones de CO2 siguiendo escenarios en los que se consume tanto combustible fósil como es requerido por la demanda, pero sabemos que eso simplemente no es posible, ya que todos los combustibles fósiles están muy cerca de su máxima producción, si no la han pasado ya. Desde hace algún tiempo el presidente de ASPO Internacional Kjell Aleklett critica la falta de realismo de los escenarios de emisiones del IPCC, y no le falta razón. ¿Quiere decir eso que el cambio climático es un problema del que ya no hace falta preocuparse? Pues no; en realidad, todo lo contrario.


Es completamente cierto que para tener una idea más clara de a qué riesgos nos enfrentamos el informe del IPCC debería hacer sus previsiones contemplando el decaimiento previsible de las emisiones de CO2. Recordemos, empero, que el IPCC no hace sus propios estudios, sino que compila el conocimiento científico según los estudios más recientes, más al día (aunque el IPCC sí que da recomendaciones sobre qué escenarios son representativos); por tanto, para que el informe del IPCC puede contemplar el efecto de la caída de emisiones este escenario tiene que ser un lugar común conocido por los climatólogos que las emisiones inexorablemente decaerán. Si ya sabemos qué problemas tenemos para hacer entender el Oil Crash a los ciudadanos y más específicamente a los científicos entenderemos que no vamos a llegar a ese punto de concienciación de manera rápida. Por otro lado, los escenarios de emisión necesitan un modelo económico detrás, el cual será mucho más complejo que lo que se suele tomar habitualmente, como ya hemos comentado en otras ocasiones; y eso enfrenta a los climatólogos con una complejidad que les es completamente ajena y que se les hace más difícil de integrar. Por tanto, los escenarios del IPCC todavía durante mucho tiempo no tendrán en cuenta, o lo harán de forma muy pobre, el declive energético. A pesar de esta limitación que nos acompañará durante algún tiempo sí que podemos conocer algunas de las cosas que nos cabe esperar de la evolución del clima.

En primer lugar, se ha de tener en cuenta el riesgo que supone ciertos efectos no lineales que pueden estar desencadenándose ya. Por ejemplo, la liberación de metano (un gas de efecto invernadero más potente que el CO2) por la fusión del permafrost en la tundra siberia y la inestabilización de los caltratos o hidratos de gas (de metano) en algunos fondos marinos – efectos ambos consecuencia del calentamiento de estos entornos. La liberación de estas grandes masas de metano acentuarían el efecto invernadero de una manera más rápida y potente que las meras emisiones de CO2, y nos recuerdan la urgencia de intentar reducir las mismas. Otro efecto no lineal que inevitablemente se desencadenará cuando no nos quede más remedio que quemar menos combustibles fósiles es que la atmósfera se volverá más transparente al estar más limpia y sentiremos con mayor fuerza el efecto invernadero a nivel de la superficie; es el problema de la debilitación del dimming o apantallamiento (si quieren saber más sobre este tema, tienen aquí una excelente referencia). Y a éstos y otros efectos no lineales conocidos tendríamos que añadirles otros desconocidos, todo lo cual, en estricta aplicación del principio de precaución nos debería llevar a profundizar en las políticas de reducción de emisiones de CO2. Por tanto, no hay demasiado margen para la confianza por aquí.


Aparte está mi convencimiento personal, como ya expresé en el acto del miércoles, que en tanto no cambiemos el sistema económico y llevemos la lógica del actual hasta sus últimas consecuencias tenderemos a quemar todo lo quemable simplemente para mantener la maquinaria industrial en marcha, simplemente para producir hasta el último iPad. En particular, es bastante evidente que países como España aspiran a usar sus reservas de carbón, única fuente fósil autóctona, para compensar la caída que llega; pero el carbón produce mucho más CO2 a igualdad de energía producida en la combustión, con lo que el declive de emisiones será más lento que el de la energía. Encima, recuperaremos el carbón vegetal como se usó históricamente, lo cual, si no se gestiona correctamente, puede llevar a arrasar una parte importante de la cubierta vegetal terrestre, la cual actúa como un sumidero de CO2 y retiene una parte substancial de este gas fuera de la atmósfera… hasta que quememos los árboles que contenían esos átomos de carbono. Y, desgraciadamente, éste es previsiblemente el camino que seguiremos.  

¿Qué conclusión debemos extraer de lo que acabamos de discutir? Que la lucha contra el cambio climático no puede esperar y que no es negociable.


Y sin embargo leía hoy en el blog Oil Man de Le Monde que la Unión Europea se está empezando a plantear si merece la pena continuar con la lucha contra el cambio climático si es la única región a hacerlo (pueden acceder al documento original de la Comisión por cortesía de Oil Man siguiendo este enlace; ver página 9). Planea sobre esta decisión a tomar la certeza de que la lucha contra el cambio climático supone un encarecimiento de los costes industriales y al final una pérdida de competitividad económica. Con la nueva recesión sobre nosotros, la última cosa que puede pretender nuestros líderes es agravarla estableciendo nuevas obligaciones para nuestro tejido productivo. Encima, coincide este debate con la presidencia polaca de la UE; es importante destacar que Polonia genera el 95% de su electricidad quemando carbón, el combustible que más CO2 genera por unidad de energía producida. En suma, que lo del cambio climático, tal y como lo ven nuestros líderes, es algo muy bonito pero poco práctico y se ha de supeditar a la recuperación imposible, a la quimera del crecimiento económico. Y si en el camino tenemos que quemar todo el planeta, lo haremos. Eso es lo que vamos a hacer si no paramos esta locura: quemar hasta la última molécula quemable de este planeta, como si fuera el tren de los hermanos Marx. Coja su antorcha. Abrasemos este planeta. Quememos la Tierra.



Salu2,
AMT

P. Data: Desde InspirAction me acaban de pedir justo hoy que dé publicidad al siguiente mensaje, cosa que seguidamente hago al ser relevante al post de hoy:

Con su “Menú para Durban” InspirAction lo deja claro: es hora de hacer frente al cambio climático. Porque si sigue avanzando, el menor de nuestros problemas será alimentarnos de insectos.

Paella de hormigas, sushi de saltamontes… ¿Tendremos que acostumbrarnos? En InspirAction creemos que los primeros que deberían probar ese menú son los líderes que tomarán decisiones en Durban. Tal vez así sean más conscientes del riesgo que corremos si no hacemos frente con determinación al cambio climático. Firma ahora la petición on line de InspirAction, y hazles saber que no estamos dispuestos a acostumbrarnos a ese menú. Deben actuar ya.

 Tras los escasos resultados de las últimas cumbres climáticas, la esperanza de romper el estancamiento mundial descansa ahora en las iniciativas de la Unión Europea, indica la ONGD InspirAction. “Quedan menos de 50 días antes de abrir de nuevo el proceso de negociación en Durban (Sudáfrica). Seguimos sin avances significativos, así que sólo nos queda instar a la Unión Europea a utilizar su poder para impulsar un mayor apoyo internacional para conseguir un segundo período del Protocolo de Kyoto, sin el cual el mundo quedaría avocado al caos climático, sin posibilidades de estabilizar y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero”, indican desde InspirAction.

 El protocolo de Kyoto encarna el principio de justicia climática, la idea de que los países industrializados que más han contribuido a crear el problema del cambio climático tienen  una mayor responsabilidad a la hora de reducir sus emisiones y ayudar a los países más pobres a hacerle frente. No podemos esperar más: es hora de que Europa lidere un paso adelante en la negociación climática, sin esperar a que EE.UU. lo haga. “Por desgracia, no podemos esperar más. El resto del mundo tiene que moverse, con o sin EE.UU. Es necesario que Europa lidere el camino”
 No todo es negativo: cada vez existe una mayor certeza entre la opinión pública de que es hora de actuar. Los resultados de la nueva encuesta del Eurobarómetro indican  que los europeos consideran que el cambio climático es el segundo problema más serio que enfrenta el mundo hoy en día. La pobreza, el hambre y la falta de agua potable fueron elegidos como el problema más grave por un 28 por ciento de los encuestados, mientras que el cambio climático ha sido seleccionada por el 20 por ciento, seguido por la crisis económica (16 por ciento) y el terrorismo internacional (11 por ciento). La encuesta también muestra que en la UE, la mayor parte de la población considera a los gobiernos nacionales responsables de la lucha contra el cambio climático (41 por ciento de los encuestados), seguidos por la propia Unión Europea (35 por ciento) y el comercio y la industria (35 por ciento).

“Esperamos que los ministros de medio ambiente europeos tomarán nota de la preocupación de los ciudadanos por el cambio climático, y decidirán por fin hacerle frente. Mientras los países más ricos del mundo no lleguen a un acuerdo internacional sobre el clima, las personas que viven en la pobreza seguirán sufriendo el impacto de los fenómenos climáticos extremos”, afirma Isabel Ortigosa, responsable de incidencia de InspirAction.